
¡Ay, la mítica Toscana! ¿Dónde está? En el photoshop os lo aseguro. Un paisaje de girasoles, olivos y viñas le puede resultar exótico a un finlandés, a andaluces y extremeños como que no. Eso era previsible, pero claro siempre se habla de la luz dorada y especial, de la combinación de elementos. Mentira cochina. En verano la luz cae a plomo como por aquí, igual.
¿Y los pueblecitos toscanos? Muy monos, sí. Todos igualitos unos a otros: su casco histórico en una cima, su muralla, su ayuntamiento con sus escudos y su logia y su iglesia. Con sus millones de carísimas y/o malísimas enotecas bien preparaditas para los turistas.
¿Y los pueblecitos toscanos? Muy monos, sí. Todos igualitos unos a otros: su casco histórico en una cima, su muralla, su ayuntamiento con sus escudos y su logia y su iglesia. Con sus millones de carísimas y/o malísimas enotecas bien preparaditas para los turistas.

Recorrido 1: Certaldo - San Gimignano - Volterra - Colle di Val d´Elsa - Monteriggioni
Certaldo
Certaldo es un pequeño pueblo bonito y no excesivamente turístico, por lo que está muy tranquilo y se puede disfrutar sin agobios.
La parte moderna no tiene nada especial, pero no deja de ser armónica, y el casco antiguo se ve precioso arriba entre árboles, murallas y pequeñas torres, y ¡lo mejor! la subida al casco histórico situado en una colina se hace con un pequeño trayecto en funicular, por lo que resulta estupendo cuando se va con niños.
Certaldo
Certaldo es un pequeño pueblo bonito y no excesivamente turístico, por lo que está muy tranquilo y se puede disfrutar sin agobios.
La parte moderna no tiene nada especial, pero no deja de ser armónica, y el casco antiguo se ve precioso arriba entre árboles, murallas y pequeñas torres, y ¡lo mejor! la subida al casco histórico situado en una colina se hace con un pequeño trayecto en funicular, por lo que resulta estupendo cuando se va con niños.

Cuando se sube a la colina, se encuentra un entorno muy cuidado, todo de casonas de piedra. Está dedicado a Bocaccio, allí se encuentra su tumba en una pequeña iglesia recogida y espiritual.
Hay mucha artesanía de cerámica. Son preciosos los azulejos vidriados en blanco y azul de la virgen, los hay en muchas casas y es fácil encontrar talleres artesanales en alguna callejuela. El Palazzo Comunale, con su logia, está en un alto y destaca sobre el resto de edificios.
Hay mucha artesanía de cerámica. Son preciosos los azulejos vidriados en blanco y azul de la virgen, los hay en muchas casas y es fácil encontrar talleres artesanales en alguna callejuela. El Palazzo Comunale, con su logia, está en un alto y destaca sobre el resto de edificios.


Los restaurantes tienen muy buena pinta, sobre todo los que tienen terraza en la parte de la muralla, con vistas al campo.

San Gimignano
A medida que nos acercamos a este famosííííísimo pueblo el paisaje se va haciendo más “bonito” tipical tuscany.
Fue el pueblo que más me gustó. Es precioso, con razón es el más visitado de la zona. Más grande y señorial que el anterior, las antiguas casonas de cuatro o cinco pisos dan sombra a las estrechas calles. Eso sí, los bajos son una pura tienda de artesanías y chucherías, todas carísimas.
A medida que nos acercamos a este famosííííísimo pueblo el paisaje se va haciendo más “bonito” tipical tuscany.
Fue el pueblo que más me gustó. Es precioso, con razón es el más visitado de la zona. Más grande y señorial que el anterior, las antiguas casonas de cuatro o cinco pisos dan sombra a las estrechas calles. Eso sí, los bajos son una pura tienda de artesanías y chucherías, todas carísimas.

Las altas torres se sitúan alrededor de la plaza mayor y de la preciosa Piazza de la Cisterna, enmarcando los antiguos palacetes y casonas de piedra, y dando como resultado una imagen esbelta y ligera a pesar de la piedra. El conjunto resulta majestuoso.
Hay que tener cuidado con las horas a las que se va. Nosotros llegamos a media mañana y vimos la ciudad con relativa tranquilidad, pero a medida que se acercaba la hora de comer y, sobre todo, a primeras horas de la tarde, la avalancha de gente de los autobuses casi no dejaba andar. Imagino que al atardecer volverá a estar tranquilo.
Hay que tener cuidado con las horas a las que se va. Nosotros llegamos a media mañana y vimos la ciudad con relativa tranquilidad, pero a medida que se acercaba la hora de comer y, sobre todo, a primeras horas de la tarde, la avalancha de gente de los autobuses casi no dejaba andar. Imagino que al atardecer volverá a estar tranquilo.


Volterra
Un pueblo muy bonito, prácticamente una ciudad, con mucha vida real, mucho más que San Gimignano, lo que lo hace más auténtico.
Las fachadas de los distintos edificios llaman la atención, aunque todo tiene más encanto por fuera que por dentro. Es fácil encontrar en Volterra rincones muy bellos.
Un pueblo muy bonito, prácticamente una ciudad, con mucha vida real, mucho más que San Gimignano, lo que lo hace más auténtico.
Las fachadas de los distintos edificios llaman la atención, aunque todo tiene más encanto por fuera que por dentro. Es fácil encontrar en Volterra rincones muy bellos.


Tiene un museo etrusco de bastante importancia, montado a base de pequeñas y curiosas piezas. No llegamos a entrar porque cerraba sobre las seis y ya no nos daba tiempo, pero puedo imaginar que merece la pena.
La artesanía típica aquí es la talla de alabastro. Disfrutamos enormemente con la réplica perfecta en alabastro de la Torre Inclinada de Pisa en una antigua iglesia cerca del Duomo. Muy interesante el vídeo sobre la construcción, casi no podemos despegar a los niños de allí.
La artesanía típica aquí es la talla de alabastro. Disfrutamos enormemente con la réplica perfecta en alabastro de la Torre Inclinada de Pisa en una antigua iglesia cerca del Duomo. Muy interesante el vídeo sobre la construcción, casi no podemos despegar a los niños de allí.

En el Duomo destacan algunas pinturas y un curioso púlpito, tiene un aire extrañamente protestante con el órgano en el altar.
A las afueras, se ven los restos romanos, bastante bien conservados. Destaca sobre todo el gran anfiteatro.
Hay un agradable paseo bajo grandes árboles alrededor de la muralla, con algunos parquecitos de recreo para los niños.
A las afueras, se ven los restos romanos, bastante bien conservados. Destaca sobre todo el gran anfiteatro.
Hay un agradable paseo bajo grandes árboles alrededor de la muralla, con algunos parquecitos de recreo para los niños.

Colle di Val d´Elsa
En concreto, nuestra idea era acercarnos hasta Colle Alto, el casco histórico, ya que por lo visto las puestas de sol sobre el campo toscano desde allí son muy bonitas. Como eso ya no nos lo creemos mucho y la parte moderna del pueblo se ve demasiado moderna y bastante caótica, desistimos.
Monteriggioni
Es quizás el pueblo más pequeño de todos los de este recorrido. De hecho, no tiene nada más allá del casco histórico.
Se ve precioso desde la carretera, con la perfecta muralla coronando el cerro. Pero no nos merece la pena pararnos para recorrerlo por dentro: suponemos ya lo que nos vamos a encontrar y nos apetece disfrutar de nuestro agriturismo.
En concreto, nuestra idea era acercarnos hasta Colle Alto, el casco histórico, ya que por lo visto las puestas de sol sobre el campo toscano desde allí son muy bonitas. Como eso ya no nos lo creemos mucho y la parte moderna del pueblo se ve demasiado moderna y bastante caótica, desistimos.
Monteriggioni
Es quizás el pueblo más pequeño de todos los de este recorrido. De hecho, no tiene nada más allá del casco histórico.
Se ve precioso desde la carretera, con la perfecta muralla coronando el cerro. Pero no nos merece la pena pararnos para recorrerlo por dentro: suponemos ya lo que nos vamos a encontrar y nos apetece disfrutar de nuestro agriturismo.

Desde luego, si queréis las típicas fotos de la Toscana por aquí las conseguiréis.

Recorrido 2: Montalcino - Abadía de St. Antimo – San Quirico d´Orcia – Bagno Vignoni – Pienza - Montepulciano.
Montalcino
El camino hasta Montalcino se nos hace un poco largo, aunque la carretera tiene bellos paisajes. Es algo más montañosa, pero sin que dejen de aparecer las típicas colinas ondulantes. Hay más zona dorada, de pasto.
Montalcino es un pueblo tan bonito y cuidado como todos los de la zona. Recorremos sus calles casi en solitario en una muy calurosa mañana.
Nos gusta sobre todo el entorno de la gran iglesia.
El camino hasta Montalcino se nos hace un poco largo, aunque la carretera tiene bellos paisajes. Es algo más montañosa, pero sin que dejen de aparecer las típicas colinas ondulantes. Hay más zona dorada, de pasto.
Montalcino es un pueblo tan bonito y cuidado como todos los de la zona. Recorremos sus calles casi en solitario en una muy calurosa mañana.
Nos gusta sobre todo el entorno de la gran iglesia.


Paseamos hasta la fortaleza, en la que en unos días se celebrará un festival de vino y jazz.
Hay muchas tiendecitas para turistas, así que suponemos que a otras horas todo esto estará lleno. Ahora da una sensación de vacío decorado, no se ve a nadie trajinando en tareas cotidianas sino sólo en preparativos para turistas, de hecho el cartel del festival está en inglés y no en italiano “Wine & Jazz”.
El paisaje de la Toscana desde la muralla (con su passeggiata bajo grandes árboles, como corresponde) resulta muy bonito.
Hay muchas tiendecitas para turistas, así que suponemos que a otras horas todo esto estará lleno. Ahora da una sensación de vacío decorado, no se ve a nadie trajinando en tareas cotidianas sino sólo en preparativos para turistas, de hecho el cartel del festival está en inglés y no en italiano “Wine & Jazz”.
El paisaje de la Toscana desde la muralla (con su passeggiata bajo grandes árboles, como corresponde) resulta muy bonito.

Abadía de St. Antimo
El lugar mas especial de todos estos recorridos.
El lugar mas especial de todos estos recorridos.

Es una antigua abadía cisterciense, en medio del campo toscano. Estuvo derruida hasta los años noventa, cuando le hicieron una cuidada restauración.
Después de tanto gótico y renacentista se agradece el aire románico de la abadía, su serenidad y su limpieza. El interior, con sus altas columnas y su desnudez deslumbrante, inspira paz y serenidad, consiguiendo con escasos elementos ornamentales trasmitir mucho. En el exterior el uso en muchos de los muros de una piedra de un tipo alabastro parecida al ónice, con una curiosa transparencia verdosa, le da mayor aire de joya.
Hay que ir por la mañana para que la luz del sol que entra desde las rasgadas ventanas del altar le den al templo una atmósfera especial.
Los monjes que la habitan dan una misa con canto gregoriano, quizás sobre las once de la mañana, suponemos que tiene que ser el no va más.
Al salir, una pequeña tiendecilla tiene bastantes libros sobre la ruta francígena, que lleva a Roma, aunque ninguno en español. Tiene que ser bonito hacerla.
Después de tanto gótico y renacentista se agradece el aire románico de la abadía, su serenidad y su limpieza. El interior, con sus altas columnas y su desnudez deslumbrante, inspira paz y serenidad, consiguiendo con escasos elementos ornamentales trasmitir mucho. En el exterior el uso en muchos de los muros de una piedra de un tipo alabastro parecida al ónice, con una curiosa transparencia verdosa, le da mayor aire de joya.
Hay que ir por la mañana para que la luz del sol que entra desde las rasgadas ventanas del altar le den al templo una atmósfera especial.
Los monjes que la habitan dan una misa con canto gregoriano, quizás sobre las once de la mañana, suponemos que tiene que ser el no va más.
Al salir, una pequeña tiendecilla tiene bastantes libros sobre la ruta francígena, que lleva a Roma, aunque ninguno en español. Tiene que ser bonito hacerla.


San Quirico d´Orcia
¿Adivináis como es este pueblo? Muy bonito, claro: encima de la pertinente colina, con la pertinente muralla y el pertinente pequeño duomo.
Los jardines Leoni (una de las razones por las que fuimos hasta allí) se supone que de tipo versallesco, no dejan de ser un pequeño jardín geométrico de setos.
¿Adivináis como es este pueblo? Muy bonito, claro: encima de la pertinente colina, con la pertinente muralla y el pertinente pequeño duomo.
Los jardines Leoni (una de las razones por las que fuimos hasta allí) se supone que de tipo versallesco, no dejan de ser un pequeño jardín geométrico de setos.

Lo que sí destaca, y mucho, es la colegiata, también refugio de peregrinos de la omnipresente, por esta zona, vía francígena.
El calor es asfixiante.
El calor es asfixiante.

Bagno Vinogni
El paisaje hasta este pueblo tiene bastante encanto, aunque sólo se ven agriturismos y enotecas por todos sitios. Muy llamativos los grandes rollos de pasto, esparcidos por el campo dorado (el país de los teletubbies en verano, dice mi marido, y no deja de tener razón). Cada pueblo está en una colina y se ve bonito (desde abajo), pero ya le vamos tomando el truquillo: dos calles y la passeggiata alrededor de la mura, no hay más.
El paisaje hasta este pueblo tiene bastante encanto, aunque sólo se ven agriturismos y enotecas por todos sitios. Muy llamativos los grandes rollos de pasto, esparcidos por el campo dorado (el país de los teletubbies en verano, dice mi marido, y no deja de tener razón). Cada pueblo está en una colina y se ve bonito (desde abajo), pero ya le vamos tomando el truquillo: dos calles y la passeggiata alrededor de la mura, no hay más.

En buena hora vi en el diario de Serdel, con los pies remojados en la terma de Bagno Vinogni. Yo llevaba bañadores, toallas y chanclas... qué inocente!! Termas hay, sí, pero en plan super-spa, claro. El baño está prohibido en la gran terma desde 1978 ¡qué decepción! ¡con el calor que hace! Es curioso lo de la gran piscina en la plaza, pero no hay más en el pueblo, en realidad aquí no hay ni pueblo.

Pienza
La vemos por la tarde, con la idea de entrar en la ciudad renacentista de Pío II. Y sí, Pío II hizo una bonita iglesia y una bonita calle renacentista, no sabemos si luego se cansó o se quedó sin dinero, pero hasta ahí llegó. Es muy bonita de cualquier modo Pienza, merece la pena porque es algo distinto.
La vemos por la tarde, con la idea de entrar en la ciudad renacentista de Pío II. Y sí, Pío II hizo una bonita iglesia y una bonita calle renacentista, no sabemos si luego se cansó o se quedó sin dinero, pero hasta ahí llegó. Es muy bonita de cualquier modo Pienza, merece la pena porque es algo distinto.


Montepulciano
Pasamos por Montepulciano, después de coger el coche a muchos, muchos grados, y no nos vemos con fuerzas para parar.
Pasamos por Montepulciano, después de coger el coche a muchos, muchos grados, y no nos vemos con fuerzas para parar.

Nos vamos de cada pueblo pensando: “tiene que haber algo más que no hemos visto”, pero intuimos que no ¿quién se habrá inventado esto de la Toscana? A ver, no es que yo quiera quitarle a nadie las ganas, el paisaje es muy hermoso, los pueblos son muy bonitos y están muy cuidados. Se trata de un viaje tranquilo y pausado, pero no hay nada que sorprenda ni que impacte ni que emocione, todo bello pero no extraordinario, supongo que Rumanía pesa mucho en la memoria.

Recorrido 3: Vinci – Lago Scaffiolo- Cutigliano – Pistoia
Si alguien ve en un mapa dónde están situados estos lugares, se dará cuenta fácilmente que esto ya no es ningún recorrido de libro. En la zona del norte fuimos más realistas y nos planteamos ir a las ciudades y poco más. Utilizamos este día para relajarnos después de ver Florencia y, a pesar del caos que pueda parecer, resultó bastante bien tanto para los niños como para nosotros.
Vinci
El recorrido para llegar a Vinci es muy bonito, está cerca de los Alpes Apuanos, y es bastante montañoso. Aunque sigue habiendo viñas, olivos y demás, ya esto no parece la Toscana de las postales, es más agreste.
La carretera está tomada literalmente por grupos profesionales de ciclistas, no se trata aquí de los afanados turistas que se creyeron eso de hacer la ruta en bici por la Toscana (¡a 40º en bici!) sino ciclistas de verdad. Es vertiginosa la velocidad que alcanzan.
Vinci es un pueblo pequeñito, tan bonito como los anteriores, pero tiene una salvedad que nos entusiasmó: un museo en el que reproducen los inventos de Leonardo da Vinci. El museo está dividido en dos edificios, uno de ellos histórico. Aunque no es muy grande, resulta entretenido y curioso. Venden en las tiendecillas de recuerdo un libro de Leonardo da Vinci para niños bastante interesante.
Nos vamos con buena sensación.
Si alguien ve en un mapa dónde están situados estos lugares, se dará cuenta fácilmente que esto ya no es ningún recorrido de libro. En la zona del norte fuimos más realistas y nos planteamos ir a las ciudades y poco más. Utilizamos este día para relajarnos después de ver Florencia y, a pesar del caos que pueda parecer, resultó bastante bien tanto para los niños como para nosotros.
Vinci
El recorrido para llegar a Vinci es muy bonito, está cerca de los Alpes Apuanos, y es bastante montañoso. Aunque sigue habiendo viñas, olivos y demás, ya esto no parece la Toscana de las postales, es más agreste.
La carretera está tomada literalmente por grupos profesionales de ciclistas, no se trata aquí de los afanados turistas que se creyeron eso de hacer la ruta en bici por la Toscana (¡a 40º en bici!) sino ciclistas de verdad. Es vertiginosa la velocidad que alcanzan.
Vinci es un pueblo pequeñito, tan bonito como los anteriores, pero tiene una salvedad que nos entusiasmó: un museo en el que reproducen los inventos de Leonardo da Vinci. El museo está dividido en dos edificios, uno de ellos histórico. Aunque no es muy grande, resulta entretenido y curioso. Venden en las tiendecillas de recuerdo un libro de Leonardo da Vinci para niños bastante interesante.
Nos vamos con buena sensación.

Lago Scaffiolo
Luego, siguiendo los consejos de Sandro, el dueño de nuestro agriturismo, nos vamos a la montaña.
Los Alpes Apuanos son montañas amables, el pico más alto es de unos 1800 m. En la zona de Carrara la montaña está cortada para las extracciones de mármol, creando contrastes de luces como si estuviera nevado. En la zona que estuvimos nosotros, la vegetación es la dueña del lugar, haciéndose más escasa en lo más alto. Tiene senderos muy bien preparados y fáciles para los niños y ¡por fin hace fresquito!
Subimos desde el teleférico de Cutigliano (¿qué sería un viaje sin teleférico y sin una montaña?) a la vez que un gran grupo de ciclistas con unas bicis todoterreno chulísimas y todo el equipo.
Nuestra idea es llegar a un lago volcánico, el Scaffiolo. Iniciamos el sendero, bastante bien indicado, pero como hemos llegado un poco tarde y el último teleférico baja a las 18:00, nos limitamos a hacer parte del camino, con bonitas vistas de la montaña.
Luego, siguiendo los consejos de Sandro, el dueño de nuestro agriturismo, nos vamos a la montaña.
Los Alpes Apuanos son montañas amables, el pico más alto es de unos 1800 m. En la zona de Carrara la montaña está cortada para las extracciones de mármol, creando contrastes de luces como si estuviera nevado. En la zona que estuvimos nosotros, la vegetación es la dueña del lugar, haciéndose más escasa en lo más alto. Tiene senderos muy bien preparados y fáciles para los niños y ¡por fin hace fresquito!
Subimos desde el teleférico de Cutigliano (¿qué sería un viaje sin teleférico y sin una montaña?) a la vez que un gran grupo de ciclistas con unas bicis todoterreno chulísimas y todo el equipo.
Nuestra idea es llegar a un lago volcánico, el Scaffiolo. Iniciamos el sendero, bastante bien indicado, pero como hemos llegado un poco tarde y el último teleférico baja a las 18:00, nos limitamos a hacer parte del camino, con bonitas vistas de la montaña.

Cutigliano
Un pequeño pueblo de montaña, una vez más con las características de ser bonito y estar cuidado, pero con una nota especial: hay una fiesta medieval, y todos los habitantes del pueblo están vestidos a la usanza medieval, con todas las calles llenas de puestecillos de cosas curiosas. Como los niños tienen un libro en el que la prota va a una fiesta medieval, están encantados.
Un pequeño pueblo de montaña, una vez más con las características de ser bonito y estar cuidado, pero con una nota especial: hay una fiesta medieval, y todos los habitantes del pueblo están vestidos a la usanza medieval, con todas las calles llenas de puestecillos de cosas curiosas. Como los niños tienen un libro en el que la prota va a una fiesta medieval, están encantados.


La vuelta hasta Pistoia, la hacemos por otra carretera de montaña, muy hermosa.
Ha sido de los mejores días para los niños, y también para nosotros, para qué vamos a engañarnos, esto es lo nuestro.
Ha sido de los mejores días para los niños, y también para nosotros, para qué vamos a engañarnos, esto es lo nuestro.
Pistoia
Pistoia la visitamos al volver uno de nuestros días dedicados a Florencia.
El entorno es muy curioso, está al pie de las montañas, y completamente rodeado de grandes viveros de árboles. Hay abetos, cipreses y árboles ornamentales de todo tipo y tamaño. Resulta muy bonito.
La tengo puesta aquí, en los pueblos, porque no tiene un casco histórico grande pero realmente es una gran y afanosa ciudad del norte.
Su plaza, con el Palazzo Comunale, el Duomo con su torre y su baptisterio forman un bello conjunto.
Pistoia la visitamos al volver uno de nuestros días dedicados a Florencia.
El entorno es muy curioso, está al pie de las montañas, y completamente rodeado de grandes viveros de árboles. Hay abetos, cipreses y árboles ornamentales de todo tipo y tamaño. Resulta muy bonito.
La tengo puesta aquí, en los pueblos, porque no tiene un casco histórico grande pero realmente es una gran y afanosa ciudad del norte.
Su plaza, con el Palazzo Comunale, el Duomo con su torre y su baptisterio forman un bello conjunto.


Como premio para los niños, fuimos al zoo. Los animales estaban dormidos con tanto calor que hacía, así que aparte de unos acalorados pingüinos, exóticas gallinas, cabras y conejitos, poco más pudimos ver. Pero, a ver, ellos se lo pasaron muy bien y se lo merecían.
