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Diario: Quanto √® bella la Sicilia!  -  Localizaci√≥n:  Italia  Italia
Descripci√≥n: Descripci√≥n de nuestra ruta por Sicilia durante el verano de 2012.
Autor: Diderot   Fecha creaci√≥n: 
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Etapa: Introducci√≥n y llegada a Palermo, 11 de julio de 2012  -  Localizaci√≥n:  Italia Italia
Fecha creaci√≥n: 06/10/2012 20:03  
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Estas vacaciones no hab√≠a dudas, busc√°bamos sol, playa, monumentos y mucha cultura, por lo que no hay un mejor lugar en el Mediterr√°neo que lo re√ļna todo en tan poco espacio como Sicilia. Una vez all√≠ eres consciente de hallarte en la cuna de nuestra civilizaci√≥n, en la cuna de la cultura mediterr√°nea.
Este destino pasa relativamente desapercibido para los espa√Īoles, que a√ļn siguen relacionando la isla con la mafia y poco m√°s, mientras es un destino muy tur√≠stico para ingleses e italianos del norte. Es evidente que no hemos encontrado ni rastro de la mafia, ni de sus actividades durante nuestro recorrido de once d√≠as por la isla. Eso s√≠, se explota a trav√©s de horrendos souvenirs que no fomentan m√°s que la trivializaci√≥n de este gran problema. A pesar de movernos por ciertas zonas de interior, no hemos encontrado huella de que exista este problema latente aunque no podemos conocer una sociedad en tan pocos d√≠as. Ni que decir tiene que en los lugares m√°s tur√≠sticos nunca percibimos ninguna sensaci√≥n de inseguridad, amenaza o movimientos sospechosos. As√≠, recomendamos encarecidamente este destino al que tenga a√ļn alguna reticencia por este tema.

El vuelo Sevilla-Palermo de Ryanair dura casi 2 horas y 45 minutosy cost√≥ 137 euros por persona con una maleta de 20 Kg, los chollos no existen en verano; nos sorprendieron bastante los precios en Sicilia en general, ya que son, incluso, un poco m√°s caros que en Espa√Īa, sobre todo el de los hoteles que es bastante elevado. Hicimos las reservas a trav√©s de www.booking.com y recomendamos hacerlo con bastante antelaci√≥n porque ciertos destinos se suelen llenar en verano y porque se pueden encontrar algunas ofertas interesantes.

Al reservar el vuelo con Ryanair te ofrecen la posibilidad de alquilar un coche con Hertz con un importante descuento, pero eso s√≠, se debe recoger el coche al aterrizar y dejarlo antes de despegar para que se aplique el descuento. As√≠, pagamos 284 euros por 11 d√≠as de alquiler de un Chevorlet Aveo. La gasolina estaba a m√°s de 1.80 euros aunque los fines de semana puedes encontrar algunos descuentos en las gasolineras, s√≥lol hay que ir atento por la carretera. Atenci√≥n, es muy importante que revis√©is el coche antes de partir y que quede constancia de cualquier ara√Īazo, por m√≠nimo que sea, ya que a la vuelta pueden insistirte mucho en que hab√©is devuelto el coche da√Īado. No deis vuestro brazo a torcer, a nosotros nos funcion√≥. Mucho ojo con la gasolinera m√°s cercana al aeropuerto para devolver el coche con el dep√≥sito lleno. Se encuentra en Villagrazia di Carini (√ļltima salida previa al aeropuesto si venn√≠s de Trapani): el precio es el m√°s alto de toda la isla y s√≥lo te permiten pagar con billetes en un surtidor autom√°tico, aunque hay un se√Īor para explic√°rtelo que, por supuesto, nunca tiene cambio, por lo que se quedan con el todo el cambio; es decir, si el dep√≥sito necesita 21 euros, se quedan con 25 o 30, depende del billete que hay√°is introducido (id provistos de billetes de 5 euros si ten√©is que acudir a ella).

El aeropuerto se llama Falcone e Borsellino en honor a los dos jueces antimafia asesinados hace algunos a√Īos y se encuentra en Punta Raisi junto al pueblo de Cinisi, a unos 30km de Palermo (recomendamos la pel√≠cula I cento passi de Marco Tullio Giordana, que transcurre en este lugar, muy interesante para conocer la situaci√≥n de la mafia hace algunos a√Īos www.filmaffinity.com/e... 51992.html ). Es un aeropuerto peque√Īo y c√≥modo, algo anticuado, en la misma orilla del mar, tanto que parece que los aviones van a caer al agua. Hay un autob√ļs gratuito que te acerca a las oficinas de alquiler de veh√≠culos, ya que est√°n un poco lejos. Se encuentran todas en un mismo edificio y no tiene p√©rdida.
Os aconsejamos encarecidamente alquilar en coche si vais a recorrer la isla, es el mejor medio para moverse a tu aire. Los medios de transporte están un poco anticuados; los autobuses funcionan relativamente bien, pero las frecuencias no son muy abudantes. El ferrocarril, mejor no cogerlo; las líneas están anticuadas, los trenes son muy lentos y no llegan a todos los puntos de la isla.
Llegamos a la calurosa Palermo pasadas las 4 de la tarde; la humedad es asfixiante, aunque las ganas de conocer la ciudad lo pueden todo. Como en otras ocasiones, admiramos la forma con la que los italianos convierten una calle de dos carriles en una de cuatro; cada conductor va a su bola, incluso los peatones se te cruzan de espaldas como si pasearan por el parque. No os dej√©is avasallar, es cuesti√≥n de acostumbrarse; pasados unos d√≠as os parecer√° de lo m√°s normal, s√≥lo hay que estar alerta y tener mucha paciencia. El recorrido por Palermo es ca√≥tico, lleno de calles de un solo sentido, direcciones prohibidas y calles que se estrechan y no llevan a ning√ļn sitio. Al final, decidimos entrar por el Corso Vittoria Emanuele en direcci√≥n prohibida para poder llegar al hotel, tras unas cuantas vueltas.
Reservamos en el Hotel Centrale Palace ( www.centralepalacehotel.it/ ) a trav√©s de www.booking.com; se encuentra a un paso de I Quattro Canti, en una situaci√≥n inmejorable. Se trata de un antiguo palacete reformado en un estilo un poco ostentoso, pero precioso y muy c√≥modo para recorrer el centro. Tres noches por 208 euros, desayuno incluido. Lo recomendamos encarecidamente. Dada su situaci√≥n, no encontramos ni un sitio libre para aparcar, por lo que decidimos dejarlo en el parking del hotel (15 euros/d√≠a); un botones se ofrece a meterlo en el garaje dada nuestra ineptitud y que la calle que accede a √©l no tiene m√°s de 1 metro y medio de ancha. Decidimos tambi√©n no mover el coche hasta que abandonemos el hotel. Las salas de desayuno se encuentran en el piano nobile, una sucesi√≥n de salones con frescos, ara√Īas de cristal y muebles de √©poca, demasiado lujoso para lo que estamos acostumbrados. El desayuno muy variado y de calidad, encontramos desde salm√≥n ahumado hasta cannoli.; en la recepci√≥n, jarras fresquitas de agua de lim√≥n y de an√≠s a discrecci√≥n. El personal es algo estirado, pero amable. Nuestra habitaci√≥n, la 401, tiene vistas a los tejados y c√ļpulas de Palermo. Se huele ese ambiente decadente, de antiguos oropeles y tiempos mejores que tanto nos gusta.

Vistas de Palermo desde el Hotel Centrale Palace.

Tras descansar un rato salimos a pasear por la zona. Llama la atenci√≥n que el centro de la ciudad est√© tan deshabitado y sea hogar de las personas con menos recursos, dado su deterioro; est√° lleno de edificios enormes, muchos de ellos de gran calidad art√≠stica e importancia hist√≥rica, abandonados, callejones con ruinas y llenos de bragas tendidas y chonis llam√°ndose de un piso a otro; muchos solares con jaramagos desde la Segunda Guerra Mundial. De hecho, muchos de los edificios no se reconstruyeron tras los bombardeos de la √ļltima guerra. Al principio nos invade una sensaci√≥n de inseguridad, pero luego se capta que no es m√°s que el hogar de gente humilde que no tiene mucho inter√©s por la est√©tica ni posibilidades para mantener los edificios con dignidad. Qu√© le vamos a hacer, este ambiente decadente nos gusta, nos parece hasta entra√Īable en ocasiones y recuerda momentos pasados mejores, el paso de la historia y la vida sobre la ciudad.


La decadente Palermo.

A partir de ah√≠ coger√≠amos el gusto a pasear sin rumbo para descubrir peque√Īas y grandes sorpresas en cualquier callej√≥n: palacios g√≥ticos abandonados, enormes edificios barrocos convertidos en corrales de vecinos, capillas barrocas, oratorios hiperdecorados, jardines abandonados...Llama la atenci√≥n la gran cantidad de altares callejeros que los vecinos de toda la vida mantienen m√°s mal que bien e inundan cada esquina, como en el Sur de Italia, mezclando im√°genes religiosas con luces de ne√≥n, una muestra m√°s de la religiosidad popular que se mentiene con autenticidad en estos barrios.


Altares callejeros.

Llama la atenci√≥n que las grandes franquicias todav√≠a no hayan pisado el centro hist√≥rico, tan s√≥lo encontramos restaurantes para turistas en los lugares m√°s c√©ntricos, pocas tiendas de souvenirs y comercios tradicionales que mantienen todo su encanto, junto con algunos puestos callejeros y ambulantes que nos recuerdan la Espa√Īa de otra √©poca.


Comercios palermitanos.

Nada de fastfood internacional.
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Pasamos la tarde callejeando en torno al Corso Vittorio Emanuele, una de las grandes arterias urban√≠sticas que atraviesan el centro hist√≥rico de puerta a puerta de la muralla y que se cruza perpendicularmente con la V√≠a Maqueda, la otra gran arteria del centro hist√≥rico, fruto de un proyecto urban√≠stico barroco que culmina en su encuentro en Quattro Canti. Son las √ļnicas calles rectil√≠neas junto a la m√°s reciente Via Roma, ya que el resto conserva una laber√≠ntica trama urban√≠stica, a veces tapiada para cerrar zonas completamente derru√≠das. Acabamos en el barrio de Piazza Marina, lugar donde encontramos el bonito Palazzo Chiaramonte, vestigio g√≥tico del Siglo XIV, antigua sede de la Inquisici√≥n; hoy en d√≠a es un edificio de la Universidad y en √©l se celebraba un festival de cine. En la Plaza encontramos otros agradables edificios y una peque√Īa iglesia, todo con cierto aire marinero. En el centro, el jard√≠n de la Villa Garibaldi, medio abandonado aunque con el encanto decimon√≥nico y sus ficus espectaculares donde todo el mundo se fotograf√≠a.

Palazzo Danigno en Piazza Marina.
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Cenamos en la propia Piazza Marina en Francu U' Vastiddaru (www.facebook.com/pages... 6625612831 ) una paniner√≠a/focacceria llena de palermitanos que devoran el t√≠pico bocadillo: pane ca' meusa, por los visto hecho con tripas y otras v√≠sceras, que no nos atrevimos a probar. Comemos por primera vez las t√≠picas panelle, trozos de masa de garbanzo frita con lim√≥n que mucha gente toma en bocadillo, los famosos arancini, que nos acompa√Īar√≠an casi todos los d√≠as del viaje ya que se encuentran en todos sitios a bajo precio. Son bolas gigantes de arroz rellenas de cualquier cosa, normalmente rag√ļ, aunque tambi√©n los probamos de espinacas, pistachos, etc... luego empanados y fritos; llenan much√≠simo y est√°n muy ricos. Por si fuera poco, pedimos tambi√©n dos panini. Llenos a reventar por 14,50 ‚ā¨ con 2 litros de agua para recuperar lo sudado; la gente parece que acaba de tener sexo, los pelos se pegan y las sillas de pl√°sticos se incrustan. Es la noche m√°s calurosa de nuestra vida.

Tradicionales fritelle sicilianas.[/align]

Después de cenar nos tomamos la primera granita en el Chiosco della Frutta ( www.facebook.com/pages... 0642003308 ),junto a La Cala, una agradable terraza donde sirven trozos de fruta fresca y una de las granite más famosas de Palermo. De hecho, la gente para con su coche para recogerlas y disfrutarlas en cualquier lugar. El precio suele ser de unos 2 o 3 euros pero no tienen nada que ver con un granizado de los que se toman aquí. Las granite son muy cremosas, refrescantes y adictivas; nos quitaron buena parte del presupuesto. Las que más nos gustaron fueron las de fresa (alla fragola) y sandía (all'anguria), aunque las hay con sabor a cualquier fruta y también de almendras, café, pistacho, chocolate...

Deliciosas granite sicilianas.[/align]

Volvimos al hotel intentando no recorrer las zonas más degradadas. De noche el centro histórico está casi desértico y mal iluminado, aunque nunca tuvimos problema alguno.
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Ver Etapa: Introducción y llegada a Palermo, 11 de julio de 2012



Etapa: Palermo. 12 de julio de 2012.  -  Localizaci√≥n:  Italia Italia
Fecha creaci√≥n: 07/10/2012 18:08  
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Bajamos a desayunar atiborrándonos de la gran variedad de productos del hotel. La llave tenía un llavero-jopo que pesaba 3 kilos, impidiéndonos llenar la mesa de platos. A los cinco minutos de salir, ya teníamos la cara de Tita Cervera por el calor y la humedad insoportable; los turistas vagan por las calles compitiendo para ver quién tiene los camachos más impresionantes. Es imposible no acabar chorreando.
El reccorrido de hoy comienza en Porta Nuova, la entrada a Via Vittorio Emanuele, un monumental arco de triunfo de estilo manierista levantado en honor a Carlos V en el siglo XVI con motivo de su visita a la ciudad. Destacan los monumentales atlantes-moros.

Porta Nuova.

La Piazza Indipendeza, junto a la puerta, est√° llena de tr√°fico y sirenas varias, mostrando el caos circulatorio de Palermo. Junto a ella se accede a la Cappella Palatina, uno de los lugares que m√°s nos gust√≥ de toda la isla, obra cumbre de la arquitectura normanda que posee uno de los conjuntos de mosaicos m√°s maravillosos de la isla. Se encuandra dentro del completo del Palazzo dei Normanni, hoy sede del Parlamento siciliano, por lo que muchas dependencias no se pueden visitar. Se accede a ella a trav√©s de un magn√≠fico patio renacentista porticado. Se comenz√≥ a construir en el siglo XII por uno de los reyes normandos como capilla de la corte y se salv√≥ de las destrucciones y reformas posteriores al estar situada en la mitad del palacio. Est√° perfectamente restaurada. Destacan sus mosaicos dorados con m√ļltiples escenes b√≠blicas, la taracea de m√°rmol de los muros bajos y la impresionante techumbre de influencia √°rabe en madera; aunque todo el conjunto es magn√≠fico, nos impresion√≥ especialmente el Pantocrator del √°bside central. Se halla en el primer piso del Palacio y no hag√°is caso a las gu√≠as que dicen que las colas son impresionantes, puesto que no hab√≠a pr√°cticamente casi nadie. No te permiten sentarte, pero s√≠ realizar fotograf√≠as. Por lo visto siguen celebrando misas en horas muy tempranas, para quien se quiera ahorrar los 8 euros de la entrada, que bien merecen la pena.


Palazzo dei Normanni.


Cappella Palatina.

Los Aposentos Reales de la época normanda también gozan de mosaicos y se pueden visitar, aunque en este día se encontraban cerrados.
Cerca se encuentra San Giovanni degli Eremiti, que s√≥lo visitamos por fuera, ya que la entrada de 6 euros nos parec√≠a abusiva. Se trata de un monasterio normando del siglo XII en medio del caos del tr√°fico. Son caracter√≠sticas sus cinco c√ļpulas arabo-normandas de color rojo y su claustro con columnas geminadas y plantas ex√≥ticas.

San Giovanni degli Eremiti.

Terminamos la jornada matinal vistando Il Duomo (catedral), abierta a una caracter√≠stica plaza ajardinada junto al Corso Vittorio Emmanuele. Los exteriores son una preciosidad, mezcla de muchos estilos: normando, g√≥tico-catal√°n, √°rabe, barrocco, etc con profusi√≥n de torres, arcadas y motivos decorativos diversos, peque√Īo cat√°logo art√≠stico siciliano: nos os perd√°is las cuatro impresionantes torres de las esquinas, los gigantescos arbotantes que unen la catedral con el Palacio Arzobispal, el p√≥rtico g√≥tico-catal√°n del siglo XV, por el que se accede al interior y, sobre todo, los impresionantes √°bsides de influencia √°rabe y preciosas decoraciones con piedra bas√°ltica. Rodear el edificio se hace imprescindible para poder comprenderlo. Aunque fue constru√≠da en √©poca normanda, en el siglo XIII, sobre una antigua mezquita, en el interior no quedan restos de la √©poca medieval, ya que fue reformada durante el siglo XIX, en el que se le a√Īadi√≥ una enorme c√ļpula que desentona con el conjunto y una decoraci√≥n neocl√°sica bastante fr√≠a; en estos d√≠as se hallaba expuesta el arca-sepulcro procesional de Santa Rosal√≠a, patrona de Palermo, en plata, una bonita obra de orfebrer√≠a que saldr√≠a a la calle en los d√≠as siguientes.


Il Duomo y la urna de Santa Rosalía.


Aunque suele pasar desapercibido para muchos turistas, merece la pena visitar la zona de pago de la catedral; por 3 euros se puede acceder al Pante√≥n de los reyes normandos, el museo-tesoro y la cripta. En el Pante√≥n destacan los impresionantes sepulcros en p√≥rfido rojo, muchos de ellos de √©poca romana, adornados con templetes clasicistas y mosaicos dorados, toda una mezcla de estilos que demuestra c√≥mo sobrevivi√≥ el esp√≠ritu greco-romano en la √©poca medieval; dentro de uno de ellos de encontr√≥ la preciosa corona de Constanza de Arag√≥n, casada con uno de los reyes normandos; hoy es la pieza estelar del Museo de la Catedral, junto con otras muchas piezas de orfebrer√≠a de gran valor, como el relicario con los dientes de Santa Rosal√≠a, libros lit√ļrgicos, capas pluviales, etc. Desde el Tesoro se accede a la Cripta, que nos sorprendi√≥ muy gratamente. Se puede observar la estructura medieval de la catedral antes de ser reformada, una antigua puerta y los motivos decorativos originales del interior del templo. La cripta es impresionante debido a la gran cantidad de sepulcros que conserva; en la √©poca medieval se puso de moda el reciclar antiguos sepulcros romanos y paleocristianos para enterramientos contempor√°neos, por lo que se puede observar un magn√≠fico muestrario de este arte de diferentes √©poca y estilos.


Panteón de los reyes normandos y Museo.

La Plaza delante de la Catedral es un lugar espl√©ndido, lleno de palmeras, fuentes, bancos y un monumento a Santa Rosal√≠a, aunque el calor a esa hora era insoportable. Todo estaba lleno de trastos para preparar la iluminaci√≥n especial de la Catedral para las fiestas y el carro triunfal que pasear√≠a la imagen de la santa. Cada a√Īo se realiza un carro diferente y, curiosamente, una imagen de la santa distinta; la tradici√≥n se remona a la √©poca barroca; a nosostros nos pareci√≥ una mezcla entre una falla valenciana y un monumento al arte jamaicol, aunque los palerminatos lo fotografiaban embelesados.
Frente a la plaza, comemos en Kaleido, un resturante familiar, un men√ļ de pasta m√°s bebida por 6.50 euros. Probamos la famosa Pasta con le sarde, una de las recetas sicilianas m√°s logradas: mezcla sardinas con bulbo de hinojo, pasas, anchoas, pi√Īones, etc en una mezcla que nos encant√≥, pero que no encontramos m√°s por el resto de la isla. Lo peor del plato es que acabas con los dientes llenos de escamas plateadas, por lo que, si sonr√≠es, puedes acabar deportado a Bucarest.(Receta: www.nicolacomunale.com... sarde.html ).

Pasta con le sarde.

Al quedarnos sin postre, no nos podemos resistir a otras granite; esta vez en el Bar Marocco, junto a la plaza de la Catedral (unos 2,50 euros). Repetimos varias veces, todas están buenísimas, pero esta vez tocó de arándanos (di gelsi) y almendras (alla mandorla), que estaba tan buena que te daban ganas de revolcarte por el suelo. Ya somos adictos.
Tras un breve descanso en el hotel para aliviarnos un poco del calor de la calle, nos acercamos a los Quattro Canti. Se trata del verdadero coraz√≥n de la Palermo antigua, cruce de caminos entre las rectil√≠neas Via Vittorio Emanuele y Via Maqueda, testimonio de la antigua dominaci√≥n espa√Īola, dejando la ciudad barroca dividida en cuatro sectores. Al achaflanar los √°ngulos de este cruzo mediante teatrales edificios barrocos, se cre√≥ una plaza octogonal; cada uno de los edificios-telones se divide en tres sectores: en el inferior encontramos fuentes que simbolizan las cuatro estaciones; en el sector intermedio un nicho alberga la estatua de un soberano espa√Īol (Carlos V, Felipe II, Felipe III y Felipe IV), para dejar constancia del dominio y en la parte superior aparecen las santas protectoras de la ciudad: √Āgata, Cristina, Ninfa y Oliva. A pesar de las restauraciones, sigue teniendo un aspecto ennegrido por el incesante tr√°fico de la zona. Una de las fachadas camufla la estructura de la iglesia de San Giuseppe dei Teatini, un verdadero monstruo barroco del siglo XVII, todo ostentaci√≥n y magnificencia, dejando patente la gran inversi√≥n durante el periodo. Destaca su enorme c√ļpula cubierta de may√≥licas y los frescos y estucos del interior. Si os gusta, como a m√≠, la teatralidad barroca y el urbanisto, todo este espacio resulta impresionante.


Fuente con alegor√≠a de una estaci√≥n, rey espa√Īol y santa palermitana.[/align]



Preciosos detalles decorativos barrocos.

Justo al lado encontramos Piazza Pretoria, otro espectacular espacio urban√≠stico cerrado por San Giuseppe dei Teatini, el Palazzo Pretorio (Ayuntamiento) y la trasera del convento de Santa Caterina, en restauraci√≥n; acompa√Īan, para darle m√°s sabor, algunos monumentales palacios barrocos abandonados a su suerte. La pieza estrella en la monumental Fontana Pretoria o delle Vergogne, que encantar√° a los amantes de las fuentes y los saltos de agua, como nosotros, conjugando la escultura, el urbanismo y el agradable sonido del agua; a pesar de tan po√©tico lugar, creemos que el agua se evapora antes de llegar al suelo; me parece que hemos dicho m√°s de trescientas veces "¬°Qu√© calor!", la vida del turista es dura. La fuente se cre√≥ en el siglo XVI, en el m√°s caracter√≠stico estilo manierista; en un principio estaba destinada a Florencia, pero los palermitanos se hicieron con ella. Un peque√Īo canal la recorre, flanqueado por esculturas de animales y una balaustrada cuajada de esculturas desnudas, que causaron mucho esc√°ndalo en su momento, tanto que las monjas del convento vecino decidieron castrarlas; en el canal se abren cuatro puentes que llevan a un nivel m√°s elevado donde se encuentran las tazas de las que surge el agua. El Ayuntamiento debe hacer esfuerzos inmensos por mantenerla medianamente limpia de pintadas y lejos de los v√°ndalos, por lo que est√° totalmente vallada.

Fontana Pretoria.


Lo sentimos, nos encantan los detalles decorativos.

Justo detrás, caminamos hacia la Piazza Bellini, un espacio urbano también muy interesante donde visitamos el convento de Santa Caterina, una de las sorpresas más gratas del viaje. Aunque habíamos leído en las guías que no se podía visitar, unos voluntarios muestran este edificio junto con otros de la ciudad (Los Jesuitas, el Oratorio de Santa Zita, etc.), pudiéndose adquirir un ticket conjunto de cinco monumentos por 5 euros; como no teníamos tiempo de visitar el resto, compramos sólo el de el convento (2 euros). El interior es totalmente impactante, espectacular, casi festivo por el colorido y la suntuosidad; todo se halla recubierto de estucos, mármoles y frescos, lleno de detalles escultóricos de calidad; merece la pena pasar un buen rato para descubrirlos. Resultan especialmente interesantes las taraceas de mármoles de colores que cubren cualquier espacio del templo; se trata de una corriente tradicional del Palermo barroco que descubriréis también en otros edificios.



Detalles decorativos en Santa Caterina.

Justo enfrente, se encuentra la min√ļscula iglesia de San Cataldo, una peque√Īa joyita que no conviene perderse. Se construy√≥ en el siglo XII en estilo √°rabe y se coron√≥ por los caracter√≠sticos cupulines rojos que os recuerdan que estamos en el centro del Mediterr√°neo.

San Cataldo.

Pegada a esta iglesia se construyó la iglesa de Santa Maria dell'Ammiraglio, conocida como La Martorana, otra de las joyas del arte árabo-normando, con sus magníficos mosaicos, aunque nos quedamos con las ganas de verlos, ya que estaba en restauración (y parece que va para largo). Se supone que de aquí proceden las tradicionales frutas realizadas con pasta de almendras que encontraréis en las pastelerías de toda la isla; para nosotros, tienen mejor aspecto que sabor, aunque hay que reconocer que estéticamente son un portento.

Tradicionales frutas de pasta de almendras.

Todav√≠a nos quedan ganas de patear, as√≠ que nos vamos hasta San Francesco d'Assisi, donde hay una boda siciliana; todo un espect√°culo en algarab√≠a, vestuario y globos que no dejan respirar a los invitados e inundan la plaza. Iglesia franciscana en el antiguo barrio de los mercaderes, hoy con personajes con pinta extra√Īa y gente que parece que vigila las esquinas; quiz√° estamos demasiado sugestionados. La iglesia, del siglo XII, destaca por su magn√≠fica fachada g√≥tica con un espectacular roset√≥n.

San Francesco y Oratorio di San Lorenzo.

Casi anexo a la iglesia, se encuentra el Oratorio di San Lorenzo, otra de las gratas sorpresas de Palermo. Los oratorios eran lugares de reuni√≥n de diversas hermandades y gremios, muestra de su poder como asociaci√≥n; tuvieron gran profusi√≥n en los siglos XVII y XVIII y en casi todos ellos trabaj√≥ el famoso escultor Giacomo Serpotta o sus seguidores; el de San Lorenzo se considera la obra maestra de este escultor, aunque tambi√©n trabaj√≥ en el de Santa Zita o el del Rosario di San Domenico, todos bastante similares. La decoraci√≥n del suelo es a base de taracea de m√°rmoles y las pareces se cubren de relieves en estuco; las escenas se organizan en los caracter√≠sticos teatrini, a modo de escenarios llenos de personajes. Las escenas son din√°micas y llenas de detalles, muchas veces anecd√≥ticos, pero siempre con gran calidad, nada de esos angelotes con cara de bobalicones. Este oratorio albergaba el cuadro de La Natividad de Caravaggio, que fue robado en los a√Īos 60 y nunca m√°s se supo. La visita es gratuita y guiada por voluntarios, generalmente estudiantes de historia del arte; nuestra gu√≠a, Carmela Catalano, fue encantadora y prob√≥ su espa√Īol con nosotros; tuvimos a la pobre m√°s de dos horas hablando de todo un poco
Con las pocas fuerzas que nos quedan, nos dirigimos a Santa Maria della Catena, que est√° a punto de cerrar (ning√ļn monumento cierra m√°s tarde de las 5 y media o seis de la tarde). Pagamos los 2 euros de la entrada y corremos al interior. El nombre lo recibe por la antigua cadena que cerraba el puerto de la ciudad; se trata de un curioso ejemplar de g√≥tico catal√°n con una bella fachada porticada y un interior igualmente interesante.

Santa Maria della Catena.

Los pies ya no nos responden, así que decidimos descansar un ratito en el Foro Umberto I, el paseo marítimo de Palermo, aunque no penséis encontrar un paseo al estilo Benidorm. Recorre las antiguas murallas de la ciudad, con algunos miradores decimonónicos casi para el derribo y muchos restaurantes de pescado (muy caros) y heladerías, donde los palermitanos pasean por las noches. Hay muchos puestecillos donde venden el tradicional bocadillo de Palermo: pane con la milza, un bollo relleno de pulmón de ternera hervido, aunque no nos atrevimos a probarlo.

Pane ca' meusa o pane con la milza.

Tras un paseo por el decadente barrio del puerto, vamos al Carrefour de Piazza Marina a comprar algo para cenar, ya con el pelo rizado de la humedad y la camiseta pegada del calor y la humedad. Tras la cena en el hotel, decidimos dar un Paseo por el Palermo nocturno; nos dirigimos a la zona de la Catedral, done algunas calles se adornan por los vecinos con altares en honor a Santa Rosal√≠a en una mezcla de una cruz de mayo y la decoraci√≥n navide√Īa de El Corte Ingl√©s; muy curioso. Es el para√≠so del arte jamaicol. Las se√Īoras gruesas est√°n sentadas en el fresco observando al personal que pasa, mientras ni√Īos sin camiseta revolotean de aqu√≠ para all√°; es cierto que montan un esc√°ndalo para cualquier cosa, pero es parte del encanto de la ciudad. Tras las granitas de rigor (¬°qu√© adicci√≥n!), esta vez al limone y al pistacchio, regresamos al hotel para descansar, si no ma√Īana no nos podremos mover.


Decoraciones para la fiesta de Santa Rosalía.
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Ver Etapa: Palermo. 12 de julio de 2012.



Etapa: Palermo y Monreale, 13 de julio de 2012.  -  Localizaci√≥n:  Italia Italia
Fecha creaci√≥n: 10/10/2012 19:59  
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A las 6 de la ma√Īana ya es de d√≠a, la luz entra a raudales por las ventanas y las gaviotas te despiernan con sus sonidos enloquecidos. Tras el desayuno (otra vez queremos probarlo todo y acabamos empachados), damos un paseo hasta la iglesia de San Salvatore. Se en cuentra en Via Vittorio Emanele y nos pilla de paso hacia nuestro destino. Puede pasar desapercibida, pero merece la pena echar un vistazo. Es un espectacular espacio barroco de forma oval con balcones a modo de palcos; se tiene la sensaci√≥n de estar en un teatro de √≥pera en lugar de una iglesia; aqu√≠ tambi√©n podr√©is observar los caracter√≠sticos estucos y taraceas de m√°rmol. No hay ni un alma.

San Salvatore y tienda de pupi.[/size

Casi enfrente encontramos una de las caracter√≠sticas tiendas de pupi sicilianos. Se trata de unas marionetas de hilo que suelen representar personajes de los cantares de gesta y paladines de Carlomagno (Rolando, Ang√©lina, Ganel√≥n, guerreros sarracenos...), modelos para interpretar la vida. Eran muy populares en el Palermo de anta√Īo, acompa√Īando sus funciones con pianolas, aunque todav√≠a quedan algunos peque√Īos teatros donde se representan espect√°culos con fines m√°s bien tur√≠sticos. Ten√≠amos pensado asistir a alguno, pero, al final, no nos dio tiempo.
Tambi√©n de camino damos un paseo por la destartalada Piazza Bologni, en obras, donde una escultura de Carlos V del siglo XVII (los espa√Īoles quer√≠an reivindicar viejas glorias) parece que vigile todo el espacio, que est√° cuajado de enormes palacios barrocos que hoy, en lugar de pr√≠ncipes, albergan a las familias m√°s humildes, por lo que ya pod√©is imaginar el estado de conservaci√≥n. Se cuenta que en el siglo XVII Palermo contaba con m√°s de 100 pr√≠ncipes, otros tantos duques, marques y condes, por lo que la cantidad de palacios de la √©poca es impresionante.

[size=9]Piazza Bologni.


Tras unas fotos de la Catedral, que con la luz de la ma√Īana est√° preciosa, nos dirigimos hacia las catacumbas del Convento dei Cappuccini. Decidimos hacer el trayecto andando, ya que no est√° demasiado lejos y as√≠ conocer un poco la ciudad por lo caminos menos trillados, por la via Cappuccini; en el camino nos encontramos con un mercado de antig√ľedades con bastantes puestos; en realidad, se podr√≠a decir que parecen chabolas que venden antig√ľedades, con algunos objetos interesante que, por supuesto, no tenemos dinero para comprar; tambi√©n se pueden ver peque√Īos puestos de pescado o fruta en cualquier esquina; simplemente un carro o carretilla con las productos del d√≠a se ofrecen a los vecinos. Al llegar a la cripta de los capuchinos (entrada 2 euros) nos arrepentimos de todo lo que hemos desayunado, pues el est√≥mago se revuelve bastante; es incre√≠ble como los turistas frivolizan con la muerte y no paran de fotografiar cad√°veres e incluso fotografiarse junto a ellos. Es lamentable y nosotros nos negamos a fotografiar tal espect√°culo que, por otra parte, resulta interesante para comprender la mentalidad del momento. Tras bajar unas escaleras, se accede a una serie de salas abovedadas y h√ļmedas, con peque√Īas ventanas; hay un recorrido prefijado a trav√©s de unas plataformas con barandillas para que la gente no se salga de ah√≠ y no intente llevarse alg√ļn hueso de recuerdo. El espect√°culo es estremecedor, aunque, cuando llevas un rato, deja de impresionarte. Tiene su origen en el siglo XVI, cuando se carec√≠a de espacio para enterrar a los frailes del convento, a los que se sumaron los benefactores de la instituci√≥n, creando un complejo dividido en secciones, como en unos grandes almacenes: ni√Īos, mujeres v√≠rgenes, sacerdotes, hombres, militares..., todos identificados con sus correspondientes carteles. Todos los cad√°veres est√°n embalsamados y conservan sus ropas originales, lo que hace que resulte todav√≠a m√°s morboso y repulsivo; seg√ļn la categor√≠a del muerto, se sit√ļa en una hornacina individual, nichos en varios niveles o un sepulcro aislado; los hay, incluso, familiares. Los cad√°veres m√°s recientes, del siglo XIX, conservan a√ļn girones de piel, cabellos o bigotes, proporcionando un espect√°culo totalmente macabro. Liberamos tensi√≥n pensando que, entre los cad√°veres, podr√≠an pasar desapercibidos Berlusconi o Robert Redford. La estrella del conjunto es la ni√Īa Rosal√≠a Lombardo, muerta en los a√Īos 20 y embalsamada con una t√©cnica secreta que hace que se conserve en perfecto estado, casi como si estuviera dormida. Los m√°s morbosos podr√°n comprar postales con los cad√°veres m√°s impactantes y os aconsejamos que no perd√°is tiempo visitando la iglesia del convento, ya que no tiene ning√ļn inter√©s.

En el cercano Corso Calafatimi hay bastantes paradas del autob√ļs que se dirige a Monreale, aunque no esper√©is que tenga una gran frecuencia, sobre todo en verano. Una vez llegado el autob√ļs, nos subimos a √©l y pedimos el billete al conductor, ya que se pueden comprar a bordo; el se√Īor, con bastante mal genio, nos dice que ya los ha vendido todos y para el autob√ļs para que nos bajemos casi en marcha; el siguiente no pasar√° hasta dentro de hora y media. En un estanco cercano compramos el billete (1,50 euros) y ya estamos prevenidos para la mala leche de los conductores sicilianos, as√≠ que os aconsejamos que compr√©is los billetes antes de subir al autob√ļs, por lo que pueda pasar. En el tiempo de espera nos acercamos a La Cuba, que est√° casi enfrente. La entrada cuesta 2 euros y la visita resulta interesante si est√°is por la zona. Se trata de un antiguo palacio de verano mandado construir por los reyes normandos en el siglo XII. Refleja el estilo √°rabe que estaba de moda en la √©poca y es muy interesante volum√©tricamente y tambi√©n en su decoraci√≥n, con multitud de arcos ciegos que le dan mucha gracia al conjunto. No conserva el techo, aunque se puede acceder al interior. Se trata de un monumento excepcional y √ļnico, como muchos de Palermo, pero est√° pr√°cticamente abandonado; lo que deb√≠an ser espl√©ndidos jardines de naranjos y limoneros, plantas arom√°ticas, juegos de agua y un gran estanque, se ha convertido en un solar lleno de jaramagos. Volmemos a repetir una frase que ya se hace muy reiterativa en Palermo "¬°Qu√© pena!", no saben apreciar y explotar el patrimonio que tienen. Junto a la entrada hay un peque√Īo museo con piezas decorativas originales del edificio, sobre todo inscripciones con caracteres c√ļficos y una maqueta.

La Cuba.

El autob√ļs hace un recorrido de una media hora siempre en ascenso, ya que Monreale se encuentra en una zona elevada. A lo largo del recorrido podr√©is disfrutar de las vistas de la Conca d¬īOro, un valle repleto de naranjos y otros √°rboles frutales y bonitas vistas de todo Palermo.

Conca d¬īOro.

El autob√ļs te deja en la entrada del pueblo y tras subir por una peque√Īa cuesta por un recorrido serpeante de turistas, se llega al Duomo. Decidimos visitar primero el Claustro (entrada 6 euros que bien merecen la pena), un aut√©ntica maravilla del arte normando. Construido en el Siglo XII, se trata de un gran espacio flanqueado por m√°s de doscientas columnas pareadas, todas con decoraciones diferentes, muchas de ellas con incrustaciones de piedras de diferentes colores y mosaicos dorados; fijaros tambi√©n en todos y cada uno de los capiteles esculpidos con figuras b√≠blicas, escenas paganas, animales, alegor√≠as de los meses, as√≠ como en la estupenda fuente (chiostrino) en una esquina, bajo un templete donde encontramos la mayor profusi√≥n decorativa, todo ello con un cierto sabor oriental. Dice la leyenda que las mujeres que se lavan en ella rejuvenecen diez a√Īos. Es mentira, hab√≠a aut√©nticos vejestorios por all√≠. El espacio es un estupendo lugar para sentarse, relajarse y disfrutar de todos los detalles con tranquilidad... y por qu√© no, para comer.

Claustro de la Catedral de Monreale.


Columnas del Claustro de Monreale.[/size


[size=9]Capiteles del Claustro de Monreale.



Chiostrino.

La Catedral abre a las 2, por lo que tenemos que esperar y aprovechamos para comer. En la misma Plaza hay algunas focaccerie donde poder comprar pedazos de pizzas, arancini o panini bastante baratos. Comimos junto a la bonita Fuente del Tritón, en la plaza lateral de la Catedral.

Fuente del Tritón, Monreale.

La Catedral, gratuita, tambi√©n del Siglo XII, es la obra maestra del arte √°rabe-normando. Recuerda en cierta manera a la Capilla Palatina pero todo much√≠simo m√°s grandioso, tanto que llega casi a abrumar. Comenzamos con las magn√≠ficas puertas de bronce del Siglo XII con numerosos relieves. En el interior no se sabe donde mirar debido a que todo est√° cubierto de mosaicos dorados con numerosas escenas que cubren m√°s de seis mil metros cuadrados. Pod√©is encontrar todo tipo de escenas b√≠blicas y al propio Guillermo II coronado por Cristo en persona; el Pantocr√°tor del √Ābside Central es verdaderamente impresionante, uno de los mayores del mundo. Tampoco hay que perderse los magn√≠ficos artesonados con moc√°rabes que le dan un toque isl√°mico al conjunto. De todas formas, el hecho de que tenga tres naves, los numerosos bancos y la oscuridad hacen que a veces las perspectivas para contemplar los mosaicos queden a veces muy forzadas. El estado de conservaci√≥n es magn√≠fico. El √Ābside derecho incluye algunas tumbas y una Virgen rom√°nica mientras que el de la izquierda da acceso a la Sacrist√≠a y el Tesoro. La entrada cuesta unos 2 euros y merece la pena, ya que se puede disfrutar de una magn√≠fica capilla barroca en taracea de m√°rmoles mandada construir por un arzobispo espa√Īol, as√≠ como de algunas piezas de arte lit√ļrgico.

Fachada de la Catedral de Monreale.

Mosaicos de la Catedral de Monreale.

[size=9]Capilla barroca del Crucifijo.


Antes de coger el autob√ļs de las 4, mereci√≥ la pena detenerse para contemplar el √Ābside desde el exterior, muy similar al de la Catedral de Palermo, con sus caracter√≠sticos arcos cruzados y la combinaci√≥n de piedras de dos colores.

Llegamos a Palermo y descansamos en el hotel hasta las 6, porque el calor era insoportable. Decidimos dar un paseo sin rumbo fijo para ver algunos lugares en nuestra √ļltima tarde en Palermo. Nos dirigimos a la zona de San Domenico, muy alterada por edificios modernos y donde comienza el verdadero centro comercial de la actual Palermo. La fachada de San Domenico es del Siglo XVIII y acoge un pante√≥n con sicilianos ilustres. En la Plaza se encuentra un monumento barroco al Triunfo de la Inmaculada.

Piazza San Domenico.

Las calles de la Plaza conducen al popular Mercado de la Vucciria, una serie de estrechas calles y plazas repletas de tiendas y tenderetes con todo tipo de productos, desde el característico pez espada hasta puestos para turistas. No os perdáis los puestos de sardinas asadas, todos abiertos hasta bastante tarde. La sensación al pasear por las calles de los alrededores es poco recomendable, ya que se trata de la zona más degradada de Palermo, teniendo a veces la sensación de pasear por una ciudad fantasma y otras veces la de ser observado por personas con las que no te irías a tomar un café.
Paseando sin rumbo nos encontramos con la chiesa de Sant'Agostino, el Oratorio de San Cita, San Ignazio, antiguos palacios góticos que acogen museos...aunque ya todo está cerrado. Acabamos la ruta frente al Teatro Massimo, un enorme edificio del siglo XIX en estilo neoclásico, en cuya escalinata tiene lugar el final de la trilogía de El Padrino (no os contamos lo que pasa, por si queda alguien no la haya visto).
Con los pies molidos, decimos regresar a Piazza Marina y cenar de nuevo en Francu U' Vastiddaru, ahora con menos calor, pero con las riqu√≠simas especialidades palermitanas. No pueden faltar las granite del Chiosco della Frutta, en este caso probamos al limone y all'arancia (naranja); la clasificaci√≥n se est√° poniendo dif√≠cil por ver cu√°l est√° m√°s rica. Ya recuperados, damos un paseo por el Foro Umberto I, para tomar el fresquito de la brisa marina; todo estaba lleno de puestecillos con juguetes para ni√Īos y el t√≠pico dulce con almendras y caramelo en tabletas (aqu√≠ se llama pi√Īonate); nos encontramos con un concierto de grupos locales con unas 30 personas de p√ļblico y en el regreso nos encontramos con las proyecciones de luces en I Quattro Canti con motivo de la fiesta de Santa Rosal√≠a; la verdad es que eran espectaculares. No podemos m√°s ¬°A dormir!

Teatro Massimo.[/align]

I Quattro Canti con iluminación especial.

Es una pena que no nos pudiéramos quedar en Palermo para U Festinu de Santa Rosalía en el día siguiente. En este video nos podemos hacer una idea de cómo es la ciudad en fiestas.
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Ver Etapa: Palermo y Monreale, 13 de julio de 2012.


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  √öltimos comentarios al diario  Quanto √® bella la Sicilia!
Total comentarios 9  Visualizar todos los comentarios

Palmero  palmero  02/06/2013 17:48
estamos completando con tu excelente información nuestra ruta por Sicilia. A la par, ameno y práctico. Felicidades

Diderot  Diderot  03/06/2013 22:46   
Muchas gracias por las estrellas. Seguro que volveréis encantados de Sicilia.

Travau67  travau67  22/08/2014 20:12   
Muchas gracias por tu estupendo relato. Vamos a ir a Sicilia en octubre y nos est√° ayudando mucho tu experiencia.

Sin embargo me encuentro con un problema a la hora de visualizar muchas (de hecho son la mayor√≠a) de las fotos: es como si no existieran (aparece un icono de imagen rota), como ejemplo te puedo poner la foto de Corleone. ¬ŅHabr√≠a alguna posibilidad de que volvieses a subir esas fotos?

¬°¬°Muchas gracias de nuevo!!

MarcoPolo  MarcoPolo  02/08/2015 19:30   
He empezado a preparar un viaje a Sicilia y me estoy leyendo todos los diarios, adem√°s de las distintas paginas sobre Sicilia. El tuyo es, con mucho el que mejor informaci√≥n me ha dado. Y las magn√≠ficas fotos te incitan a conocer algunos sitios que no ten√≠a previstos. Los Viajeros siempre es imprescindible en mis viajes, pero tu diario es un valor a√Īadido. Muchas gracias.

Diderot  Diderot  13/08/2015 15:57   
Muchas gracias por tu comentario.

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Abdelkrim
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Dr. Livingstone
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Abr 03, 2008
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Fecha: Vie Ene 31, 2020 08:10 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

Yo hice 2 viajes de 8-10 dias a Sicilia; uno para el oeste y otro para el este, recorridos circulares para llegar y salir de Palermo y Catania respectivamente.
Juliajp
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Ene 30, 2020
Mensajes: 7

Fecha: Sab Feb 01, 2020 10:13 am    T√≠tulo: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

Intentaré centrarme en 2 o 3 zonas para ver lo máximo posible, la verdad no pensé que fuera tan grande la isla
chamiceru
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Feb 05, 2009
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Fecha: Sab Feb 01, 2020 01:50 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

25.832 km2
8 veces Mallorca o 12 Tenerife por poner un par de ejemplos Gui√Īo
es.wikipedia.org/wiki/Sicilia
A m√≠ tambi√©n me pas√≥. Ten√≠amos 8 noches all√≠ (7 d√≠as completos) y cuanto m√°s miraba m√°s me daba cuenta que era casi imposible dar la vuelta a la isla. As√≠ y todo hicimos un recorrido bastante "guapo" y vimos muchas cosas y variadas Gui√Īo :
Itinerarios/ ruta en Sicilia
Saludos
Juliajp
Juliajp
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Ene 30, 2020
Mensajes: 7

Fecha: Mar Feb 04, 2020 12:53 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

una pregunta chamiceru, ya tengo claro que me voy a quedar en 3 sitios, mas o menos para cubrir la isla, 2 dias en agrigento luego cambio a taornina 2 dias y los 3 ultimos dias en la zona de cinisi por estar cerca de aeropuerto. que te parece?
chamiceru
Chamiceru
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Feb 05, 2009
Mensajes: 38846

Fecha: Mie Feb 05, 2020 02:57 pm    T√≠tulo: Re: Viajar a Sicilia - Islas de Italia- Consejos

Hola
Mejor Siracusa que Taormina en el sureste Gui√Īo
Saludos
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