Louvre: En sus principios, allá por el siglo XIII, se construyó para albergar una fortaleza, y en el s.XVI, se convirtió en residencia de los reyes franceses. Tras el traslado de la residencia real al Palacio de Versalles, el impresionante edificio de 160.000 metros cuadrados comenzaría su proceso de transformación en uno de los museos más importantes del mundo.
El palacio del Louvre, es museo desde 1793, formado a partir de las colecciones de la monarquía francesa y las expoliaciones realizadas durante el imperio Napoleónico. Actualmente, el museo expone permanentemente unas 35.000 obras, repartidas en varias galerías. Las pinturas más importantes del museo son La Gioconda de Leonardo da Vinci, La Libertad Guiando al Pueblo de Delacroix y Las Bodas de Caná de Veronés. Y entre sus esculturas destacarían La Venus de Milo y El escriba sentado.
En la entrada principal al museo se encuentra la Gran Pirámide de 21m de altura, diseñada por el arquitecto Ieoh Ming Pei.
El precio por entrar es de 10 euros pero tendremos muy en cuenta que el primer domingo de cada mes la entrada es gratuita, lo que creará una larguísima cola.

Para comer recomiendo el restaurante del museo, hay una planta entera llena de puestecitos de comida de distintas nacionalidades y a bastante buen precio.
A la salida encontrareis la pirámide invertida.
Les Tuileries: Este maravilloso jardín, pegado al jardín du Carrousel es un lugar espléndido para pasear, y uno de los más concurridos y encantadores de la capital francesa. Jardines que recorren la orilla del Sena y que albergan el Arco del Triunfo del Carrusel y terminan en la Place de la Concordia.

Plaza de Abbesses: El muro, ideado por el artista Fréderic Baron, está dividido por cientos de espacios en forma de cuadradados donde están expuestos los “te quieros” en más de 300 lenguas.
Según Baron, el mundo esta lleno de violencia, por ello pensó en crear su muro, para ser un lugar de unión entre las personas, un sitio que se trasmitiera paz, y felicidad. Creo que este hombre no ha visto los telediarios recientes pero al menos puso su grano de arena. A ver quién encuentra el "te quiero" en español
El muro se puede ver en el parque Jehan-Rictus, en el distrito de MontMartre y la entrada es gratuita
Metro: Abesses línea 12 (Recomendado pasar a esta estación de metro y admirar el conjunto de murales)

Plaza de St. Pierre: Se encuentra a los pies del Sacre Coeur. Famoso carrousel mostrado en la película Amelie.

Sacre Coeur: Sus orígenes datan de 1870; en aquel año Francia, en guerra con Alemania, no vivía su mejor momento, ya que parte de su territorio se hallaba ocupado por el enemigo y además las relaciones con el Vaticano no pasaban por su mejor momento. Entonces se empiezan a achacar las desgracias del país más a un castigo de Dios que a una errónea política exterior, lo que se tradujo en la idea generalizada de que era necesario construir un templo para redimirse ante Dios y suplicar el perdón por las faltas cometidas.
Para llegar a la Basílica del Sagrado Corazón podremos utilizar el Funicular de Montmartre, transporte que entró en servicio en 1900. Su acceso se encuentra muy cerca de la boca de metro Anvers

Place du Tartre: Aparte de la singular composición de la plaza, con restaurantes y terrazas por todos lados, destaca la presencia masivas de pintores, artistas urbanos que acuden allí a pintar la plaza, hacer retratos a todo aquel que lo desee o vender sus pinturas en plena calle.

Seguimos por la parte de arriba de la plaza, hasta llegar a la Rue Norvins (perpendicular). Seguimos esta calle hasta llegar a las viñas y Au Lapin Agile (el cabaret más antiguo de Paris, en el número 22 de la calle Saules).

Giramos a la izquierda bordeando el cementerio de Montmartre hasta el metro Lamarck L12 (En la película, Amelie, guía al mendigo ciego hasta aquí).
Cogemos el metro de Lamarck hasta Pigalle. El barrio de Pigalle es el barrio erótico de París, no os sorprendais si no veis otra cosa que sex-shops y kioskos llenos de revistas eróticas
Andamos por el Bd. Clichy hasta el nº37, donde está el Palace video, el sex-shop donde trabajaba Nino, el novio de Amelie.
En esta misma calle encontramos el famoso "Le chat noir".

Seguimos recto hasta llegar al Moulin Rouge.

Coge de nuevo el metro y nos vamos a dar un paseo por los alrededores del Centre Pompidou para ver la fuente de grandes dimensiones de Stravinsky.

Y de nuevo, vuelta a Pasteur.