Envalentonados por nuestras caminatas de los días anteriores, emprendimos a pié la ruta desde Piazza Navona al Vaticano.
El trayecto, siempre según Google Maps es de sólo 1,7 kms. Un juego de niños!
Cruzamos el Tiber por el hermoso Ponte de Sant Angelo y vimos por fuera el Castel Sant Angelo que en sus comienzos sirvió como Mausoleo del Emperador Adriano.
El Castel Sant Angelo
Ahí mismo nace la Via de la Conciliazione. A lo lejos se puede apreciar ya la imponente cúpula de la Basílica de San Pedro.
Llegamos a Piazza de San Pedro y rumbeamos hacia la Basilica. Es todo inmenso allí! Por suerte no había gran cantidad de gente y no hicimos cola para entrar. Dejamos el carrito de la niña en una especie de consigna que tienen allí e ingresamos.
Cuidado con la vestimenta!
Lo que más nos ha llamado la atención dentro es el hermoso Baldaquino de Bernini y la tumba de Juan Pablo II que es, por lejos, la más visitada y venerada por los fieles. Además se destaca su austeridad dentro de tanto lujo y oro.
Sin dudas que esta Basílica es una visita obligada si se viene a Roma, sea uno creyente o nó. Es uno de esos sitios que no dejan a nadie indiferente.
Nos prometimos volver algún dia para subir a la cúpula y visitar la Necrópolis (lamentablemente en ésta no se aceptan niños).
Ya era cerca del mediodía así que hicimos nuestro habitual pic-nic esta vez sentados en las pequeñas escalinatas que hay en Piazza San Pedro, mientras nuestras niñas se entretenían alimentando a las palomas, que las hay allí por cientos y cientos.
Luego caminamos bordeando las murallas vaticanas hasta la entrada a los museos (es 1 km aproximadamente desde San Pedro).
Caminando rumbo a los museos
Aquí nuevamente vá nuestro agradecimiento al foro ya que fuimos cerca de las 13 hs tal como lo recomendaban y no hemos hecho colas. Para adentro directamente!
Los museos son otra muestra más de toda la grandeza que hay allí. Son inmensos y desbordan de lujos y arte.
Increibles pasillos llenos de lujo
Como casi todos, buscamos llegar a la Capilla Sixtina y luego de recorrer pasillos y más pasillos y subir y bajar algunas escaleras (bastante incómodo para ir con carrito de bebé) llegamos.
Admiramos un buen rato la obra de Miguel Angel y continuamos hasta llegar a un momento a un patio amplio (Patio de la Piña) muy bien cuidado donde descansamos nuestros piés sentados en un banco y aprovechando los últimos rayos de sol de la tarde.
Allí hay una curiosa esfera de bronce obra del italiano Arnaldo Pomodoro, que incluso puede girarse sobre su eje.
Al salir de los museos volvimos por el mismo camino que hicimos a la ida. Dimos un último saludo a la Piazza San Pedro y volvimos hacia el Ponte Sant Angelo. Las imágenes del atardecer sobre el puente son quizás de las más hermosas que vimos en todo el viaje así que lo recomiendo!
Por la noche después de la cena, otro heladito romano y a dormir!
Foro de Roma