Día lunes. Hoy sí toca entrar al Coliseo! Estoy ansioso como un niño.
Nuevamente decidimos ir a pié hasta allí (de hecho, prescindimos del transporte público durante toda nuestra estadía en Roma), así que sin pausa y sin prisa llegamos caminando a través de la Via de los Foros Imperiales. Esta vía hoy tenía tránsito de autos. Ayer domingo no e imagino que en fines de semana la harán "peatonal" por la gran afluencia de público a estos sitios.
Queríamos la típica foto turística con los soldados romanos y el Coliseo de fondo, pero íbamos bien advertidos que había que negociar el precio con ellos si no queríamos pasar un mal momento. Negocié con ellos, me pidieron € 10, les dije que no tenía eso y me dijeron: vale, € 5!
Bueno, no sé si pagué mucho o poco, pero parece que a ellos esos 5 euros les parecieron más que suficiente ya que se portaron super majos con nosotros, les prestaron sus cascos y armas a las niñas y uno de ellos nos sacó con nuestra cámara varias fotos.
De allí nos fuimos a la entrada del Coliseo. Por suerte la cola era de no más de 10 minutos.
Atención en las taquillas!! A nosotros nos pidieron un documento de nuestra niña mayor. El pasaporte comunitario lo teníamos en el hotel así que le mostramos su documento de identidad argentino, y parece ser que los niños no comunitarios tienen que pagar entrada ya que nos quería cobrar entrada por nuestra niña!!! (creo que nos dijo € 8!!)
Finalmente como le empezamos a montar un pequeño escándalo diciéndole que todos eramos comunitarios y que no pensábamos pagarle esa entrada de la niña (de hecho es así, tenemos doble ciudadanía) la mujer de la taquilla suspiró y nos cobró lo que corresponde, o sea, 2 tickets de adultos de € 12 c/u.
En el Coliseo alucinamos. Las fotos hablan por sí solas.
Antes de salir compramos un libro muy recomendado que se llama Roma reconstruida. Sale €12 y explica a los niños (y no tan niños) como eran los monumentos en la antigüedad y como son ahora. Es super recomendable.

Salimos y comimos unos bocatas sentados en unas piedras gigantes a los pies mismos del Coliseo. Menuda vista tenemos. somos unos privilegiados!
Pasamos por el muy bien conservado Arco di Constantino y nos dirigimos a la entrada de los foros y el Monte Palatino (la entrada del Coliseo sirve también para estos dos lugares).
Arco di Constantino y Coliseo
Particularmente quedé impactado, no solo por las ruinas que hay allí sino por la paz que se respira en los jardines que hay en el Monte Palatino. Estamos tan cerca y a la vez tan lejos del caos de Roma! Es un lugar con un ambiente especial. Casi me animaría a decir que se percibe algo mágico en el aire, producto de tantos miles de años de historia que encierra ese lugar.
Ruinas romanas en el Palatino
Luego de andar un par de horas, salimos y tomamos Via de San Gregorio hasta Via dei Cerchi. Allí nos encontramos en una especie de hondonada o valle. De un lado el monte Palatino y del otro el Monte Aventino. Allí es donde alguna vez estuvo el Circo Máximo. Hoy no queda nada de él, solo su figura en el suelo.
Circo Máximo
Lo atravesamos caminando de punta a punta y llegamos a la Basilica de Santa María in Cosmedin. El viaje a Roma no sería completo sin nuestra foto con la Boca della Veritá!
Hicimos la cola, ya que había varios turistas y tomamos nuestras fotos, previo pago de un donativo. Por suerte somos todos buenos chicos que no mentimos así que la estatua no cerró sus fauces en nuestras manos!
La iglesia donde está la estatua, si bien es modesta en comparación con otras, también merece la pena que se le eche una miradita.
Santa Maria in Cosmedin
Salimos de allí, ya con los pies que no querían más, pero las ganas de seguir paseando podían mas así que preguntamos a un vendedor como ir desde allí a nuestro hotel. Nos indicó que estábamos a unos 20 o 30 minutos a pié así que juntamos ánimos y nos metimos por Via dei Teatro Marcello. Pasamos por adelante del Teatro y varias ruinas más que hay a lo largo de esa calle y salimos a nuestra ya conocida Piazza Venezia.
Teatro di Marcello
Ahora, subimos a la colina Capitolina, donde se encuentra la Piazza del Campidoglio y apreciamos desde allí unas magnificas vistas de los foros con el atardecer de fondo.
La bellísima Piazza del Campidoglio
Vistas de los Foros Romanos desde el Campidoglio
Ya regresando al hotel, en una calle angosta nos topamos por casualidad con la iglesia de San Ignacio. Entramos y quedamos maravillados con su cúpula, sus mármoles, y su grandeza.
La "falsa" cúpula de San Igancio
Si tanto nos había gustado esta iglesia o la de Santa Maria Sopra Minerva el día anterior, entonces… ¿que pensaríamos del Vaticano y la Basílica de San Pedro?
Lo averiguaríamos al día siguiente.
Agotados, cenamos en nuestra habitación y a dormir. Google Maps dice que hemos hecho un recorrido de unos 10 kms, sin contar todo lo que hemos andado por dentro los foros y el Palatino. ¿Nada mal, no?