Llega el dia de visitar ciudades.
Por proximidad decidimos visitar Freiburg. En el centro es imposible aparcar así que dejamos el coche en un barrio del extraradio y bajamos hasta el centro andando. Entramos por una de las puertas con una impresionante torre de tejado verde y con un reloj en el centro. Son muy interesantes hay dos en la ciudad.

Nos dirigimos a la ofinica de turismo que esta en la misma plaza del ayuntamiento. Recorrimos las calles empredadas hasta llegar a la plaza de la catedral. Nos sorprendio ver toda la plaza llena de puestos de mercado, no sabemos si tuvimos suerte y era dia de mercado o lo ponen todos los dias. Había puestos de flores, infusiones, fruta, cestos y salchichas que gustosamente degustamos. La catedras el gotica, de ladrillo rojo y tiene una única torre. Desde la plaza accedimos a un barrio tipico de la ciudad con sus calles empredradas y fuimos a parar a la otra torre de la ciudad.

Desde Friburg decidimos ir a Strasbourg, pasamos de nuevo a Francia. Es una ciudad que no te puedes perder. Nos gustó muchismo. En esta ocasión no tuvimos más remedio que aparcar en el parking. Fuimos directamente a la plaza de la catedral. Hacía tiempo que una catedral no me sorprendia tanto. Es preciosa de ladrillo rojo, con una aguara de 142 metros. Dentro un precioso organo colgado de la nave principal y un reloj astronómico. Si se quiere ver el reloj en funcionamiento hay que ir a las 12h y pagar 2€ a no ser que vayas en domingo.

Dejamos la catedral para visitar "La pequeña Francia" antiguo barrio de curtidores, moineros y pescadores. Impresionantes callejuelas otra vez casas de colores con vigas cruzadas y canales. No pudimos ver los "Puentes Cuviertos" porque estaban en reparación. Cogimos el coche y nos alejamos del centro para ir al parque de la Orangerie, es un gran parque con un lago y barcas. No lo pudimos recorrer mucho porque empezó a llover.
[/url]De vuelta a casa paramos a cenar en un restaurane muy cerca de Breitnau a 5 minutos y por fin probe la famosa tarta de la Selva negra. Excelente si no fuera porque la nata estaba muy sosa.