Día 4: 20/08/2011
Hoy se acababa nuestra aventura por Venecia
Por última vez nos montamos en el Vaporetto nº1 que nos llevaría hasta la estación de trenes de Santa Lucia. El tren que teniamos que coger salía a las 10.50h, elegido a esa hora para aprovechar al máximo las 72h del pase de Vaporettos.
No comenté en la primera etapa la odisea que es montarse en los Vaporettos con las maletas, en una de las líneas más transitadas por los turistas, con muchísima gente alrededor y el embarcadero en movimiento. Hasta eso íbamos a echar de menos...
Tras echar un último vistazo al Gran Canal, llegamos a Santa Lucia para coger nuestro tren con destino a... MILÁN!!!!
En esta ocasión íbamos a utilizar por primera vez el Interrail Italy Pass que habiamos comprado con antelación por internet y recibido directamente en casa. Os comentaré que es muy fácil comprarlo desde la web oficial, existen varias modalidades, en función de la edad y del número de días que viajas en tren, de ahí la diversidad de precios. Además, son muy fáciles de utilizar, a pesar del agobio que te entra cuando no sabes cómo funcionan las cosas...
Nosotros, aunque habiamos comprado estos pases que te dan derecho a utilizar casi todos los trenes de Italia, preferimos coger trenes de categoría superior para los trayectos grandes (a saber: Venecia - Milán, Milán - Florencia y Florencia - Roma), es decir, quisimos viajar en los trenes de alta velocidad aún teniendo que pagar un extra de 10€/persona para poder ir más comodos, tener asiento asegurado y llegar antes a nuestros destinos. Para eso reservamos por la web de los trenes italianos, asignándote directamente un asiento.
Estos sí que eran trenes!!!!
Ya sentados en nuestro sitio, rellenamos con bolígrafo nuestro día de hoy en el Interrail Pass y a disfrutar de 2h30min de viaje!! 8) No se contempla un paisaje especialmente llamativo (solo se ve de lejos el Lago di Garda), pero qué placer viajar en tren!!!
Puntualmente a las 13.25 llegamos a la maravillosa estación central de Milán. Lo dicho, espectacular esta estación. Directos hacia el metro dirección al hotel. Para eso compramos un pase de metro de 1 día, ya que nos haría falta para movernos en el eje estación-hotel-centro. Además, como es para 24h desde que lo ticas por primera vez, nos serviría también para nuestro siguiente día por la mañana, hasta que llegara la hora de cambiar de ciudad.
El hotel que escogimos en esta ocasión fue el Crowne Plaza Milán, de 4*. Está situado a una parada de metro de la estación central y a 4 paradas del centro de la misma línea de metro. Su situación es lo único que puede resultar algo incómodo, porque por lo demás fue un hotelazo. De todos modos no hay inconveniente: la parada de metro está en la misma puerta del hotel... y cuando digo en la misma puerta es que está prácticamente dentro del hall del hotel!!!
Es un hotel muy moderno, bien cuidado, limpísimo y con una recepción de trato inmejorable. Recomendado totalmente!!!
Tras hacer el check in y dejar las maletas, no había tiempo que perder: directos al centro!!!! Como ya era la hora de comer, y no íbamos a pasar mucho tiempo en la ciudad, decidimos optar por la comida rápida de un McDonald's situado en la mismísima Piazza del Duomo.
Cuando sales del metro y te encuentras de frente con esa perfección de Catedral te quedas boquiabierto
Sin perder tiempo, nos fuimos directamente a comer y tras esto, y las típicas fotos con el Duomo detrás, quisimos entrar a ver la Catedral por dentro... Una cola muy pequeñita y cuando llegamos a la puerta: con los hombros descubiertos nada de nada!! Fuimos a coger la pasmina que llevábamos para este cometido de la mochila... se nos había olvidado en el hotel con las prisas!!!!
Visitamos la cercana Galleria Vittorio Emanuele II, con sus tiendas de los más chic y sus acristalados techos, que son una maravilla. Estuvimos viendo como la gente rodeaba con sus pies las zonas nobles del pobre toro (quien lo diría en una zona tan pija
Seguidamente nos dirigimos hacia el Teatro alla Scala, aunque a esas horas estaba cerrado. Por fuera no se presiente lo bonito que debe ser por dentro, aunque la plaza que lo preside es pequeña pero acogedora.
Andando fuimos en dirección al Castello Sforzesco, no sin antes pararnos a probar uno de los famosos Gelatti italianos. La verdad es que estaba buenísimo, y tan fresquito... que bien sentaba!!!
Recorrimos la Via Dante, una calle peatonal que une la Piazza del Duomo con el Castello Sforzesco. Se estaba tan agustito a la sombrita y con el frescor del helado!!
Llegamos a la plaza que hay delante del Castello Sforzesco y había una animación turística bastante grande. La gente sentada en la fuente delantera, con los pies en remojo y refrescándose de la calor que apretaba. El castillo es bonito por fuera, aunque me gustó más el entorno: la fuente principal, los patios interiores y la salida hacia el magnífico Parco Sempione.
Estuvimos dando una vuelta por el parque, refrescándonos en cada fuente que encontrábamos, haciendo fotos y más fotos, viendo el Arco della Pace imponente entre una variada arboleda. Nos sentamos tranquilamente con nuestra granizada en la mano hasta que llegó la hora de coger el metro de nuevo.
Nuestro destino era la iglesia de Santa Maria delle Grazie!! Muchos meses antes, después de informarme detenidamente en el foro y en la web oficial, habiamos conseguido entradas para el día que queriamos y a la hora que más nos convenía para ver el famosísimo cuadro de La Última Cena (Cenácolo, de Da Vinci).
Teniamos las entradas para las 18.45, pero había que estar con una antelación de 20 minutos. Como tampoco sabiamos bien cómo llegar una vez que saliéramos del metro, nos fuimos con suficiente antelación (después comprobamos que en el metro y en la calle está todo muy bien indicado, a sólo unos 5 minutos andando del metro). Como llegamos temprano, nos tocó esperar un poco en los bancos que hay a la sombra en el patio anterior de la iglesia. Aprovechamos para hacernos fotos simpáticas y hablar con la family...
¿Qué decir de esa visita? Es una visita sencilla, porque ya se sabe a lo que se va, pero impresiona ver las medidas de vigilancia, control de la humedad y demás cosas necesarias para conservar esta maravilla pintada directamente sobre el muro del refectorio.
Me pasó una cosa curiosa y es que quería coger una audioguía para que nos explicara a Mª José y a mi con detenimiento el cuadro en español... como la chica no tenía cambio (ya que era la última visita del día) me regaló la audioguía!!!
Una vez terminada la visita y con el 'cuadro' aún en la retina, volvimos con el metro hasta la Piazza del Duomo de nuevo. Estuvimos dando una vuelta por las calles de alrededor y nos decidimos a subir a las denominadas como Terrazas de la Catedral, ya que estaba empezando a atardecer y haría menos calor arriba a estas horas.
Esta visita es realmente curiosa: no todos los días puedes andar por los tejados de una Catedral!!! Se entra por el lateral izquierdo del Duomo (aquí no se tiene problemas por la vestimenta) y se puede subir por escaleras o por ascensor, así que optamos por la segunda opción. Al final del todo tienes que subir unos cuantos escalones, pero nada comparable.
Fue sin duda la experiencia, con mayúsculas, de Milán. Lo recomiendo a tod@s los que vayáis de visita, porque a nosotros nos encantó.
Estuvimos bastante tiempo arriba, haciendo fotos y sentados directamente sobre el tejado. Desde arriba se puede contemplar de forma clara el centro de Milán y ver, por ejemplo, la Piazza del Duomo o la Galleria Vittorio Emanuele II a vista de pájaro. Nos quedamos allí paralizados viendo uno de los atardeceres más bonitos de Italia.
Ya de vuelta a la tierra
Estuvimos mirando algunas tiendas, ya que Mª José quería unos pantalones cortitos (para la calor que estaba haciendo en Italia!) y yo comprar alguna cosilla de GAP, que aquí en España es misión imposible. Nos quedamos con las ganas...
Aunque aún no era demasiado tarde, cenamos en un sitio (del que no recuerdo el nombre y ni me quiero acordar!!!
Nos fuimos hacia el hotel de nuevo en metro. Se nos había hecho tarde y mañana continuábamos nuestro viaje... Antes de dormir decidimos que habiamos visto lo que queriamos de Milán y, aunque teniamos tickets de metro hasta las 13h aprox, y como nuestro próximo tren salía a las 11.15h, al día siguiente dormiriamos hasta un poco más tarde, en vez de ver algo más de Milán a costa de levantarnos muy temprano.
Descansar más y coger fuerzas nos vendría bien!!!
Esa misma noche caimos rendidos en la cama... ring! El teléfono del hotel sonaba y yo ni me enteraba de lo dormido que estaba!! Jajaja. Eran de recepción: al parecer cuando me duché eché demasiada agua fuera y detrás del bidé tenían un sensor para posibles inundaciones, asi que me dijeron que estaba sonando una alarma en mi habitación. Le dije que en mi habitación no sonaba nada... me dijo que la estaba escuchando él a través del teléfono!!!
Nos volvimos a dormir plácidamente sabiendo que al día siguiente no teniamos que darnos el madrugón... 8)



