[Os escribo con el móvil desde la tumbona de la piscina. Lo siento por los que estáis trabajando. Aunque si estáis trabajando no deberíais estar leyendo esto.]
Empieza el segundo día. Está nublado y ventoso. El viento durará hasta el miércoles. Bajamos a desayunar al buffet y mi mujer se resbala en las escaleras mojadas y se cae lastimandose en el trasero y el hombro. Pues si que empezamos bien el día!! Ayer ya llovió y de noche un poco.

El buffet es completo y tienen tanto para ingleses como para españoles. Fruta, bollos, zumos, tostadas... Si tengo que ponerle un pero, el olor, que huele algo a cañería.
Al acabar vamos por recepción y le decimos lo de las hormigas. Por lo de la cena de ayer dicen que ya nos avisan. A ver si nos hacen una cena romántica para compensar jeje.

Decidimos ir al Timanfaya. De camino el paisaje es espectacular. Totalmente volcánico. La tierra negra. Los pocos cultivos que hay están protegudos del viento por muros. Si yo tuviese que hacer un muro por cada planta, sería todo desierto jaja.

Pasamos al lado del Monumento al Campesino. No tiene nada en especial. Le hacemos una foto y seguimos.
Llegamos a las 9:30. Ya hay coches esperando pero solo esperamos 3 minutos. Compramos el bono con 4 visitas por 26€ cada uno. Aparcamos justo al lado del restaurante el Diablo donde estan los autobuses que hacen la visita por el parque y las demostraciones geotérmicas. Hace mucho viento. Subimos a la guagua y comienza el eapectáculo.
Paseamos entre volcanes y zonas por las que pasaron ríos de lava. Hay precipicios y paredes de roca por los que no se como consigue pasar el autobus. Parece la luna. El recorrido es de 14km.


Al llegar comienzan las demostraciones. Primero ponen un poco de paja sobre un agujero de 4m que desprende mucho calor. Enseguida comienza a oler a quemado y la paja se prende sola. Luego introducen agua en un tubo que alcanza los 6m bajo tierra y al momento sale en forma de chorro de agua.


Y por último entramos en el restaurante El Diablo donde están cocinando carne y pescado en una parrilla colocada sobre un pozo que emana mucha calor. Y que bien huele mmm.
Volvemos a por el coche y vamos al Hervidero de los Camellos. Nos hacemos unas fotos pero al final no subimos.

Ya es la una y el hambre aprieta. Asique en 30min estamos en el hotel. El buffet se sirve junto a la piscina. Nos sentamos a comer. La variedad en comidas es aceptable y está todo rico. Parece que el tiempo mejora. Luego toca tomar el sol en la piscina.

Pedimos las toallas en recepción dejando una fianza de 30€ y vamos a ponernos el bañador. Sigue haciendo mucho aire pero se agradece porque el sol pega fuerte. De vez en cuando se cruza alguna nube. En la piscina hay pruebas de buceo. No me apunto porque ya buceé en el mar entre tortugas hace 2 años cuando estuvimos en Tenerife. Echamos hora y media al sol hasta que se cubre el cielo.
[Continúo escribiendo desde la habitación siendo ya cerca dw la medianoche.]
Cambio de planes. Picamos algo en el snack bar y nos vamos de visita. Queríamos ir a los Jameos del Agua y la Cueva de los Verdes, pero ya son casi las 5 y no nos da tiempo para la última visita. Por lo tanto vamos al Jardín del Cactus que está más cerca y también está incluido con el bono.
Hay muchísimos tipos de cactus. No sabía que existiesen tantos. Tienen formas curiosas. Están en una especie de crater que los protege del viento. En la cima hay un molino de viento. No es una visita imprescindible pero si tienes 30min libres se pasa un rato agradable.

Ahora vamos dirección a Haria, en el norte de la isla para ir al Mirador del Río. Tal y como leímos en algunos diarios no entramos al recinto. Unos metros antes torcemos por una carretera a la izquierda. Va bordeando un precipicio desde el que se ve la isla de la Graciosa (mucho más grande de lo que pensaba) y otros islotes menores. Una vista espléndida.
Luego vamos al pueblo de Haria, en el valle de las palmeras. Como os podéids imaginar, hay grandes palmeras por toda la zona. Seguimos hacia Teguise pasando por el Mirador de Haria, uno de los lugares accesibles por carretera más altos de la isla. Se ve el mar en las dos orillas y muchos conos de volcanes. Esta isla está plagada de volcanes!!!
Llegamos al hotel y damos un paseito por las tiendas cercanas hasta llegar a la playa de las Cucharas. Hace mucho airo y ya no hay nadie. Por la mañana había muchos windsurfistas.
Como ya son horas volvemos para cenar. Antes nos preparamos un poco. La cena la ofrecen en el restaurante Timanfaya, el mismo que el del desayuno. Los ingleses ya han comido porque van a ser las 9. Hay más comidas distintas que a mediodía. El personal es muy amable. Salimos saciados y contentos.
Para terminar la noche acudimos al bar que está sobre la recepción donde hay espectáculos. Hoy actúa un cantante-imitador que interpreta temas de Pavarotti, Robbie Williams y Freddy Mercury entre otros. Lo hace francamente bien. La mayoría de los asistentes son ingleses, como en el resto del hotel. Aprovechamos nuestro todo incluido tomando un par de cócteles. Quien dice un par dice alguno más jeje.
Y para cama. Esperemos que mañana se vaya calmando el viento y el sol se deje ver todo el día. Sino seguiremos conociendo la isla.