El 2º día también nos levantamos a las 07:00, fuimos a desayunar cogimos botellas de agua bien fresquitas, zumos y a ver que encontrábamos fuera del complejo. Nos íbamos a ir por libre a las ruinas de Tulum, ya que yo quería ver Playa Paraíso, que si no hubiera sido por el foro, no la hubiera encontrado.
Nada más salir empezó la aventura, parece una locura cruzar la carretera principal corriendo cuando no pasan coches, pero yo al final lo veía hasta normal, a todo se acostumbra uno.
En seguida, pasó una van y por 20 pesos te llevan donde les digas, yo no pasé ningún tipo de miedo en ningún momento, todo lo contrario, la gente de allí me pareció muy adorable, se puede hablar con ellos de todo, temas políticos, formas de vida, cultura, etc., son muy extrovertidos en general, ya que, en seguida se abren a ti, y te cuentan muchas cosas, incluso de su propia vida.
Cuando llegas el conductor te avisa, así que nos bajamos cruzamos la carretera y a seguir un camino que te lleva hasta las ruinas, habrá un par de kilómetros no creo que haya mucho más, (soy un poco mala calculando distancias), el sol apretaba de lo lindo y llevábamos las camisetas empapadas, pero en el camino hay árboles y puedes ir por la sombra.
Te vas encontrando con los hombres pájaro típico de allí, que viven de las propinas de los turistas, también vas pasando por tiendas, no puedo deciros precios porque no preguntamos, no íbamos con intenciones de comprar muchas cosas, en fin, el caso es que el camino se hace muy ameno, y a mi parecer para nada merece la pena contratar esta excursión en ninguna agencia.
Antes de llegar guardé la cámara en la mochila como bien aprendí en el foro, eran 35 pesos por la cámara, y 48 pesos para entrar dentro de las ruinas. Una vez divisas el mar azul turquesa, en contraste con las ruinas, te maravillas del paisaje, es precioso.
Cuando llegas el conductor te avisa, así que nos bajamos cruzamos la carretera y a seguir un camino que te lleva hasta las ruinas, habrá un par de kilómetros no creo que haya mucho más, (soy un poco mala calculando distancias), el sol apretaba de lo lindo y llevábamos las camisetas empapadas, pero en el camino hay árboles y puedes ir por la sombra.
Te vas encontrando con los hombres pájaro típico de allí, que viven de las propinas de los turistas, también vas pasando por tiendas, no puedo deciros precios porque no preguntamos, no íbamos con intenciones de comprar muchas cosas, en fin, el caso es que el camino se hace muy ameno, y a mi parecer para nada merece la pena contratar esta excursión en ninguna agencia.
Antes de llegar guardé la cámara en la mochila como bien aprendí en el foro, eran 35 pesos por la cámara, y 48 pesos para entrar dentro de las ruinas. Una vez divisas el mar azul turquesa, en contraste con las ruinas, te maravillas del paisaje, es precioso.


Aquello está todo muy buen cuidado y las ruinas están protegidas para que la gente no se suba, estuvimos viendo todo y de vez en cuando nos acercábamos a algún grupo para escuchar las explicaciones de los guías.


Y una vez que estás empapado en sudor, a bañarte en esa maravillosa calita que hay bajando de las ruinas.

Había muchísima gente, por lo que nos dimos un baño corto para refrescarnos, ya que desde allí veíamos a lo lejos playas enormes de arena blanca y decidimos irnos andando para ver que nos encontrábamos, además había leído en el foro, lo de playa paraíso y debía estar por allí. El agua es azul cristalina, típica caribeña, por esta zona las playas son preciosas.

Salimos de las ruinas, y nos pusimos a andar por un camino que hay hacia la derecha, allí hay taxistas que se ofrecen a llevarte, les preguntamos que si por ahí se llegaba a Playa Paraíso y nos dijeron que sí, pero, que estaba bastante lejos, aún así, decidimos ir andando que es lo que a nosotros nos gusta, porque siempre se ven cosas interesantes.

Pero, primera inocentada, después de andar un buen trecho en el que no había sombra, íbamos muertos de calor, encontramos una entrada a la playa pero no ponía nada de playa paraíso, en ese momento, pasó un taxista y paró, le preguntamos y nos dijo que todavía faltaba, que por 20 pesos nos llevaba, así que, teníamos tanto calor que nos montamos, cuando, andó ni 50 metros, y ya estaba la entrada a Playa Paraíso, que luego vimos que se comunica con la primera entrada, ya que la playa es enorme, pero en fin sólo eran 20 pesos, a nosotros nos resultó hasta gracioso, nos reíamos de la inocentada del turista.
Y por fin, estábamos allí, sin duda, la mejor playa que he visto en mi vida, allí hay un chiringuito típico, nos pedimos dos piñas coladas, y a disfrutar de aquel agua tan cristalina. Nos quedamos enamorados de aquel paisaje, las típicas palmeras, kilómetros de arena blanca, muy poquita gente, sin complejos hoteleros alrededor, etc., aquello si que era una playa de verdad.

Además hay arrecifes muy cerca, cuánto más debajo de Cancún más arrecifes de coral, y pasan ofreciéndote hacer snorquel o ir a pescar, pero ese día no llevábamos suficiente dinero. Por hacer snorkel te cobran 200 pesos, y por ir a pescar nos pedían 1750 pesos. Pero cómo no llevábamos encima el dinero, decidimos que otro de los días volveríamos, y así hoy disfrutábamos de estar en la arena debajo de una palmera, y de darnos mil baños en esas aguas, y cómo estaba el chiringuito cerca el resto del día lo pasamos allí.


De vez en cuando pasa gente de allí vendiendo paquetitos de fruta, sandía, coco, mango, etc., así que cogimos un par de ellos por 20 pesos, que nos supo a gloria, eran las 17:30 y no habíamos comido nada.
Al volver por el camino, ya empezaban a picar los mosquitos, nos huntamos de relec, y hacia la carretera andando, la vuelta pareció mucho más larga, porque íbamos reventados de estar todo el día pateando por la playa, ruinas, caminos, etc., y ahora se juntaba el camino a las ruinas y de las ruinas a la carretera, este día si que llegamos con los pies reventados al hotel, pero para mí de momento había sido el mejor día, el paisaje de las ruinas me pareció asombroso, la playa mucho mejor todavía, y se juntaba con que era el primer día que salíamos, y entonces cualquier cosa, hasta las señales de tráfico, te parecen curiosas, la van se mete por algunos barrios por lo que también ves la forma de vida real de los trabajadores de allí, en fin fue todo un cúmulo de emociones, paisajes, etc., que hicieron que fuera un día muy especial.
Llegamos y enseguida cogimos una van y al Barceló. Nada más llegar al hotel, nos fuimos a un buffet que hay cerca de la zona de la playa, llegábamos hambrientos, así que, a recuperar fuerzas, luego unos cocktails en los bares de las piscinas, nos dimos una vueltecilla por la zona comercial, y a la habitación a ducharnos que teníamos cena reservada, que cómo ya dije no fuimos a ninguna, la teníamos a las 21:30, y llegamos a la habitación a las 21:00, así que cómo no nos apetecía ducharnos corriendo e ir con prisas no fuimos, además acabábamos de comer por la tarde, así que al final, estábamos tan cansados que después de ducharnos, nos quedamos en la habitación viendo la tele un rato, y charlando del día que habíamos pasado, así que nos dieron las 12, y a dormir que al día siguiente íbamos a la excursión de Cobá – Encuentro Maya, y estábamos reventados de andar.