Sábado 26 de Mayo
Prácticamente veo amanecer ya que la llegada a Barcelona resulta triste por tener que desembarcar.
De todas maneras siempre queda la esperanza de volver a embarcar en alguna ocasión.
El último desayuno en la cubierta 11 y mientras mi Madre va al lugar que nos corresponde para el desembarque, yo me doy una vuelta haciendo fotos a las instalaciones vacías, una última vuelta nostálgica, por la que ha sido mi casa durante una semana.

Llega el momento en que nos llaman y con la maleta de amno vamos a recepción y en un momento estamos desembarcando, mientras la vista quiere seguir mirando el fabuloso Soberano. Una vez en la terminal A de Barcelona, las maletas ya están saliendo y se hace el camino a la inversa del sábado pasado.
Recomiendo este crucero a todo el mundo
Y que razón tiene la gente que me decía si pruebas un crucero te vas a enganchar.
Espero de todo corazón que estas líneas hayan servido, o sirvan para algo. Y que puedan ser una ligera ayuda en el viaje, o una simple lectura del viaje, de un calvito con su madre.
Hasta pronto un saludo
Me siento muy orgulloso, de que este regalo en forma de vacaciones le haya gustado tanto a mi Madre.
Este diario va por mi Padre y por la gente que ha perdido a un ser querido…
Va por esa Madre fallecida hace casi un mes, y ese dolor que deja, pero que a pesar de todo, sigue cuidando de su hija desde donde esté, y le da fuerzas para continuar, demostrando una entereza y un valor increíble.