Como todo no va a ser comer, beber, tirarse a la bartola en la hamaca o ir de fiesta nocturna, el Valiant Lady ofrece un numeroso catálogo de actividades diurnas para todo tipo de gustos y además incluidas en el precio del crucero.
A quien le motive continuar con un ritmo deportivo hay muchas actividades relacionados con el fitness, aparte lo que ofrece el gimnasio y la cancha deportiva con baloncesto y pickleball, en forma de clases:
. Clases de yoga, meditación, pilates, spinning o HIIT.
. Actividades lúdico-festivas relacionadas con la actividad física como el VHS Workout, que es para que la gente se ponga mallas, cintas para el pelo y calentadores de los 80 y realizar una clase de aerobic a lo Jane Fonda con música de la época.

. Novedades como el Silent Sweat que es una experiencia de entrenamiento guiado que utiliza auriculares inalámbricos para crear una sesión de fitness personalizada e inmersiva.
Recalcar que hay reservar en la aplicación estas clases porque hay aforo limitado. También me parece recordar de que te avisan que si reservas o luego no acudes a la clase te penalizan con un donativo que va a una ONG o algo así por lo que se indica que si no vas a ir canceles la reserva para poder dar acceso a otros interesados.
Para actividad reposada hay multitud de concursos de preguntas. Por ejemplo:
. Música de los 70, de los 80 o musicales, películas o miscelánea.

. Picarones de temas de todo tipo y de actualidad (salty trivia).

Para divertirse hay concursos y actividades de mayor formato. Por ejemplo:
. Bingo con la Diva.
. Búsqueda del tesoro.
. Adivina lo que hay en las cajas (Nice box).
También hay lugar a pequeñas actuaciones del mago a bordo (the charmer) o monólogos de humor.
Asimismo han implementado tras el dique seco novedades como el concurso “The Traitors” (Off the record) en versión encontrar a quien ha filtrado canciones de una discográfica a una empresa rival.
Y cosas originales como, por ejemplo, la conferencia sobre la vida en un submarino por parte de un antiguo tripulante.

Luego hay actividades de pago relacionadas con catas y degustaciones pero con lo que se ofrece sin coste, salvo que sea una cosa muy específica, hay más que suficiente.
Por supuesto siempre está el pasear por el barco acariciados por la brisa marina.

Y el acodarse a popa, perder la vista en la estela del barco y dejarse arrullar por el sonido del mar es algo que ya es una actividad placentera en sí misma.

El Valiant Lady, elegante y veloz,
surca el azul marino con gran brillo
Deja un camino blanco y muy sencillo,
de espuma y luz que avanza con voz.
Por el ancho camino del gran barco,
la estela traza un rumbo luminoso.
Va surcando el océano grandioso,
como un trazo de plata en un gran marco.
El viento besa el mar con gran frescura,
mientras el blanco rastro va muriendo.
La nave sigue fiel en su hermosura,
la ruta de los sueños escribiendo.
Y en la profunda y grácil curva dura,
el eco del viajero sonriendo.
Y con esto damos por finalizada esta pausa y continuamos con el relato de las vivencias de la semana. Nos decía un primo mío antes de empezar el viaje que en este tipo de experiencias no nos pensáramos que iban a ir de menos a más, sino que lo normal sería que fueran de menos a menos. Pues lo veremos…..