La bellísima bahía de Nápoles nos da los buenos días con un impresionante Vesubio de fondo




Comienza el dispositivo pre-excursión: Pepe y yo raudos y veloces subimos a desayunar al buffet y hacemos acopio de bollería y zumos para los cachorros delfines que aún duermen y de pan, embutido y agua para un pequeño tentempié durante la mañana.
De nuevo la excursión es con S2S y consta de dos partes: una rápida visita panorámica desde el autobús por el centro histórico de Nápoles ( la plaza del Plebiscito, vía Toledo, Galleria Umberto por el exterior…) ¡están locos estos italianos, cómo conducen!


Nuestra guía es una arqueóloga ( lo siento no recuerdo el nombre) muy eficiente, de voz relajante, que nos hará una instructiva y amena visita por las ruinas de Pompeya. Es impresionante comprobar sobre el plano que nos muestra que lo que vamos a visitar es tan sólo una pequeña parte de lo que aún está sepultado bajo la lava del volcán. Las calles empedradas con las rodadas de los carros, las piedras elevadas para evitar el agua al cruzarlas, las casas en perfecta cuadrícula alrededor del patio… es fácil imaginar a los pompeyanos moviéndose por su ciudad camino del maravilloso foro donde se reunían. Las casas de los pudientes, sus pinturas y artesonados, las tiendas, las casas de los menos ricos arrasadas por la lava al estar más desprotegidas en el piso superior de las tiendas, el prostíbulo, el gran foro … impresionante







La visita ha terminado. Regresamos a Nápoles y la mayoría de nosotros subimos a comer al barco ( la escala es larga, alguna gente vuelve a bajar para visitar Nápoles después de comer, hasta que el barco zarpe a la caída de la tarde).Nosotros optamos por quedarnos a descansar a bordo porque la suciedad y el caos de la ciudad y el cansancio acumulado no nos motiva a bajar de nuevo



Respecto a la comida en el barco quiero comentaros que a partir del segundo día, el restaurante el Duero permanece cerrado para las comidas y sólo quedan las opciones del Buffet Panorama, el Grill más tarde o pedir algo al servicio de habitaciones. Teniendo en cuenta que todos regresamos de las excursiones a la misma hora, hambrientos y cansados, te encuentras con que todo el mundo está en el buffet deambulando de un lado a otro buscando sitio para sentarse con platos en las manos y mucha gente acaba sentada comiendo directamente en el suelo. A mí esto me resultó INDIGNANTE



Nosotros después de dos vueltas buscando sitio en el Buffet Panorama y cuando ya nos íbamos con la comida al camarote para poder sentarnos, tuvimos la suerte de encontrarnos con Nasaro que ese día no había bajado de excursión y que había cogido una mesa junto a la piscina para comer con su familia. Gracias a que nos hicieron un hueco pudimos comer sentados a una mesa



Tras la comida, Pepe decidió pasar la tarde en el gimnasio ( aún le quedaban ganas



Esa noche tocaba fiesta tropical, así que a sacar toda la parafernalia hawaiana, para nosotros y para los amigos de Burgos que no venían avisados y no tenían material para disfrazarse. Con un collar por aquí y unas flores por allá salimos todos, junto con Nune y Fina y previo paso por el teatro para ojear el espectáculo, fuimos a cenar y después a la fiesta tropical en la cubierta de la piscina. Y allí, baila que te baila, pareo por aquí, sombrero por allá, pasamos el rato los delfines riendo y disfrutando



Y cuando mi hijo pequeño se caía a pedacitos



