SIEM REAP
DÍA 12 DE AGOSTO
Nos levantamos a las 3:30 de la mañana y cogimos un taxi al KLCC (Kuala Lumpur Low Cost) (100 MYR, 28€) que es desde donde salen los vuelos de Air Asia. Y se trata efectivamente de una low cost en todos los sentidos, ya que desde la terminal hasta el avión vamos andando por un caminito paralelo a la pista. Sin embargo, al igual que las otras veces, el vuelo sale súper puntual. Después de dos horas de vuelo aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Siem Reap. Para entrar al país es necesario sacar un visado y, para ello, hay que llevar una fotografía tipo carnet y 20$ (17€).
Ya había leído acerca de la oficina de inmigración de Camboya, pero hay que verlo para creerlo. Hay un mostrador con unas 15 personas. Haces cola, vas al primero y le entregas el pasaporte, la foto y los 20$, y te dicen que esperes donde está el último del mostrador. Bueno, pues se van pasando el pasaporte con la foto desde el primero al último!! No sé con qué finalidad, pero resulta bastante curioso.
Una vez que recogimos las maletas, nos estaba esperando un tuc tuc del hotel. Tardamos unos 15 minutos del aeropuerto al hotel, y por el camino pudimos hacernos una idea de cómo era la ciudad.
El Hotel Golden Temple (48€ con alojamiento y desayuno) está muy bien situado, a unos pocos minutos a pie hasta Pub Street. Además, en el precio de la habitación incluyen una bebida de bienvenida, una cesta de frutas, una barbacoa khmer para cenar, un masaje de una hora, un picnic, los traslados al aeropuerto, wifi gratuito y dos camisetas.
El hotel está decorado al más puro estilo khmer. Nada más entrar está la recepción. A la derecha hay ordenadores que se pueden utilizar sin coste alguno.
El edificio tiene tres plantas y nuestra habitación estaba en la planta baja, por lo que tenía salida directa a la piscina.
El baño era muy amplio y estaba muy limpio.
En la terraza teníamos dos sillas.
La piscina era una maravilla, aparte de por la decoración que tenía, por lo bien que se estaba. También tenía un pequeño jacuzzi.
Alrededor de la piscina había tumbonas y camas balinesas, aparte de esculturas.
El edificio grande del fondo es el restaurante y abajo es donde estaba el spa.
Cuando llegamos nos dieron la bebida de bienvenida con unos cacahuetes y unos rollitos de arroz.
Como eran las 8 de la mañana pedimos el desayuno, Temple 2 (3$, 2,50€ por persona). Muy bueno y completo.
Estuvimos haciendo tiempo en la piscina hasta que nos dieron la habitación. Ese día estuvimos disfrutando del hotel. Como el desayuno nos había gustado, decidimos comer en el hotel (13$, 11€ dos personas). Y por la noche fuimos a ver Pub Street y Night Market. Cenamos en Le Grand Café (13$, 11€ dos personas).
Uno de los motivos para hacer este viaje era visitar los Templos de Angkor que tanto me habían llamado la atención. Para ello, contacté con Pao, un guía excelente que nos explicó toda la historia de los templos y que nos hizo muy amenas las visitas. Le pagamos 60$ (50€) diarios.
DÍA 12 DE AGOSTO
Nos levantamos a las 3:30 de la mañana y cogimos un taxi al KLCC (Kuala Lumpur Low Cost) (100 MYR, 28€) que es desde donde salen los vuelos de Air Asia. Y se trata efectivamente de una low cost en todos los sentidos, ya que desde la terminal hasta el avión vamos andando por un caminito paralelo a la pista. Sin embargo, al igual que las otras veces, el vuelo sale súper puntual. Después de dos horas de vuelo aterrizamos en el Aeropuerto Internacional de Siem Reap. Para entrar al país es necesario sacar un visado y, para ello, hay que llevar una fotografía tipo carnet y 20$ (17€).
Ya había leído acerca de la oficina de inmigración de Camboya, pero hay que verlo para creerlo. Hay un mostrador con unas 15 personas. Haces cola, vas al primero y le entregas el pasaporte, la foto y los 20$, y te dicen que esperes donde está el último del mostrador. Bueno, pues se van pasando el pasaporte con la foto desde el primero al último!! No sé con qué finalidad, pero resulta bastante curioso.
Una vez que recogimos las maletas, nos estaba esperando un tuc tuc del hotel. Tardamos unos 15 minutos del aeropuerto al hotel, y por el camino pudimos hacernos una idea de cómo era la ciudad.
El Hotel Golden Temple (48€ con alojamiento y desayuno) está muy bien situado, a unos pocos minutos a pie hasta Pub Street. Además, en el precio de la habitación incluyen una bebida de bienvenida, una cesta de frutas, una barbacoa khmer para cenar, un masaje de una hora, un picnic, los traslados al aeropuerto, wifi gratuito y dos camisetas.
El hotel está decorado al más puro estilo khmer. Nada más entrar está la recepción. A la derecha hay ordenadores que se pueden utilizar sin coste alguno.
El edificio tiene tres plantas y nuestra habitación estaba en la planta baja, por lo que tenía salida directa a la piscina.
El baño era muy amplio y estaba muy limpio.
En la terraza teníamos dos sillas.
La piscina era una maravilla, aparte de por la decoración que tenía, por lo bien que se estaba. También tenía un pequeño jacuzzi.
Alrededor de la piscina había tumbonas y camas balinesas, aparte de esculturas.
El edificio grande del fondo es el restaurante y abajo es donde estaba el spa.
Cuando llegamos nos dieron la bebida de bienvenida con unos cacahuetes y unos rollitos de arroz.
Como eran las 8 de la mañana pedimos el desayuno, Temple 2 (3$, 2,50€ por persona). Muy bueno y completo.
Estuvimos haciendo tiempo en la piscina hasta que nos dieron la habitación. Ese día estuvimos disfrutando del hotel. Como el desayuno nos había gustado, decidimos comer en el hotel (13$, 11€ dos personas). Y por la noche fuimos a ver Pub Street y Night Market. Cenamos en Le Grand Café (13$, 11€ dos personas).
Uno de los motivos para hacer este viaje era visitar los Templos de Angkor que tanto me habían llamado la atención. Para ello, contacté con Pao, un guía excelente que nos explicó toda la historia de los templos y que nos hizo muy amenas las visitas. Le pagamos 60$ (50€) diarios.
DÍA 13 DE AGOSTO
A las 8 de la mañana nos vino a buscar Pao en compañía de su hermano, que era quién conducía el tuc tuc. En primer lugar fuimos a sacar las entradas para el recinto de Angkor. Las entradas de un día valen 20$, la de tres días 40$ (33€) y la de una semana completa 60$. Nosotros cogimos la entrada para tres días.
Cada día que entras al recinto tienes que pasar por el control para que te piquen la entrada y normalmente, a la entrada de cada templo, te la suelen pedir. La entrada es personalizada, ya que te hacen una foto y te la imprimen con ella.
Bueno, comenzamos las visitas con el Templo Pre Rup. No está mal para una primera toma de contacto con los Templos de Angkor. Como anécdota, cuando salimos me puse al lado de un árbol para hacer una foto panorámica del templo. No le dio tiempo a Pao para avisarme de las hormigas rojas cuando ya se me estaban subiendo por la pierna. Menudos picotazos que dan…
Fue construido en la segunda mitad del siglo X, año 961, por el Rey Rajendraman II y está dedicado al dios Siva (Hindi). Se trata de un templo montaña con cinco torres.
El siguiente templo que visitamos fue el Templo Banteay Srei. Este templo es el único del complejo que fue construido por mujeres a finales del siglo X. Está a unos 37 kilómetros de Siem Reap y está dedicado al dios hindú Shiva. Dicen de él que es probablemente el más bonito de todos. Para su construcción se eligió una piedra de arenisca rojiza. Sus relieves y esculturas están trabajadas al detalle y entre sus muros se pueden contemplar figuras tridimensionales magníficamente conservadas.
El Templo Banteay Samre. La autoría del templo se atribuye a Suryavarman II y a Yashovarman II, ambos del siglo XII. Mantiene el mismo estilo arquitectónico de Angkor Wat, siendo considerado como el mejor exponente de este período después del propio templo de Angkor. Se cree que el templo estuvo dedicado al dios Vishnú.
El Templo East Mebon. Fué construido por Rajendravarman II en el siglo X. Tiene varios prangs (torres), 5 prasats (pequeños palacios), el patio leones guardianes del templo y la figura del elefante tan venerada por esta cultura.
El Templo Ta Som. Construido por Jayavarman VII en el siglo XII tiene un encanto especial debido a las caras de reyes y divinidades en sus gopuras (puertas de entrada), así como por la vegetación enraizándose entre las piedras. Es un aperitivo de lo que encontraremos al día siguiente en Ta Phrom.
Neak Pean. Se trata de un estanque. Actualmente no tiene agua y han prohibido la entrada a los turistas porque de pisarlo estaban bajando el nivel de los muros, con lo cual, cuando llegue la época de lluvias, el agua se iba a desbordar.
Templo Preah Khan. Se construyó a finales del siglo XII por Jayavarman VII como templo budista y, si el templo Ta Phrom fue dedicado a su madre, este lo fué a su padre. Sirvió como universisdad por las bibliotecas que tiene al igual que Angkor Wat.
Para terminar con las visitas del día, Pao nos para justo delante del Templo de Bayón, para que nos hagamos una foto con el templo reflejado en el agua.
Hemos comido dentro del recinto de Angkor y tengo que decir que la comida es bastante mala aparte de que cuesta lo mismo que en un restaurante en condiciones en Pub Street (13$, 11€). Si no se va con el tiempo ajustado, quizá se podría volver a Siem Reap para comer.
Después de un largo día de visitas, qué mejor que un baño en la piscina y un masaje Khmer de una hora. A partir de este día, todas las tardes hacíamos lo mismo, baño en la piscina y masaje de 20:00 a 21:00, justo para ducharnos y salir a cenar. Los masajes son de estilo tailandés, pero mucho más suaves y nos costaron sólo 5$ (4€) por persona!!
Esa noche volvimos a cenar en Le Grand Café por 17$ (14€) y después nos tomamos unos helados buenísimos (3$, 2,50€ dos helados).
A las 8 de la mañana nos vino a buscar Pao en compañía de su hermano, que era quién conducía el tuc tuc. En primer lugar fuimos a sacar las entradas para el recinto de Angkor. Las entradas de un día valen 20$, la de tres días 40$ (33€) y la de una semana completa 60$. Nosotros cogimos la entrada para tres días.
Cada día que entras al recinto tienes que pasar por el control para que te piquen la entrada y normalmente, a la entrada de cada templo, te la suelen pedir. La entrada es personalizada, ya que te hacen una foto y te la imprimen con ella.
Bueno, comenzamos las visitas con el Templo Pre Rup. No está mal para una primera toma de contacto con los Templos de Angkor. Como anécdota, cuando salimos me puse al lado de un árbol para hacer una foto panorámica del templo. No le dio tiempo a Pao para avisarme de las hormigas rojas cuando ya se me estaban subiendo por la pierna. Menudos picotazos que dan…
Fue construido en la segunda mitad del siglo X, año 961, por el Rey Rajendraman II y está dedicado al dios Siva (Hindi). Se trata de un templo montaña con cinco torres.
El siguiente templo que visitamos fue el Templo Banteay Srei. Este templo es el único del complejo que fue construido por mujeres a finales del siglo X. Está a unos 37 kilómetros de Siem Reap y está dedicado al dios hindú Shiva. Dicen de él que es probablemente el más bonito de todos. Para su construcción se eligió una piedra de arenisca rojiza. Sus relieves y esculturas están trabajadas al detalle y entre sus muros se pueden contemplar figuras tridimensionales magníficamente conservadas.
El Templo Banteay Samre. La autoría del templo se atribuye a Suryavarman II y a Yashovarman II, ambos del siglo XII. Mantiene el mismo estilo arquitectónico de Angkor Wat, siendo considerado como el mejor exponente de este período después del propio templo de Angkor. Se cree que el templo estuvo dedicado al dios Vishnú.
El Templo East Mebon. Fué construido por Rajendravarman II en el siglo X. Tiene varios prangs (torres), 5 prasats (pequeños palacios), el patio leones guardianes del templo y la figura del elefante tan venerada por esta cultura.
El Templo Ta Som. Construido por Jayavarman VII en el siglo XII tiene un encanto especial debido a las caras de reyes y divinidades en sus gopuras (puertas de entrada), así como por la vegetación enraizándose entre las piedras. Es un aperitivo de lo que encontraremos al día siguiente en Ta Phrom.
Neak Pean. Se trata de un estanque. Actualmente no tiene agua y han prohibido la entrada a los turistas porque de pisarlo estaban bajando el nivel de los muros, con lo cual, cuando llegue la época de lluvias, el agua se iba a desbordar.
Templo Preah Khan. Se construyó a finales del siglo XII por Jayavarman VII como templo budista y, si el templo Ta Phrom fue dedicado a su madre, este lo fué a su padre. Sirvió como universisdad por las bibliotecas que tiene al igual que Angkor Wat.
Para terminar con las visitas del día, Pao nos para justo delante del Templo de Bayón, para que nos hagamos una foto con el templo reflejado en el agua.
Hemos comido dentro del recinto de Angkor y tengo que decir que la comida es bastante mala aparte de que cuesta lo mismo que en un restaurante en condiciones en Pub Street (13$, 11€). Si no se va con el tiempo ajustado, quizá se podría volver a Siem Reap para comer.
Después de un largo día de visitas, qué mejor que un baño en la piscina y un masaje Khmer de una hora. A partir de este día, todas las tardes hacíamos lo mismo, baño en la piscina y masaje de 20:00 a 21:00, justo para ducharnos y salir a cenar. Los masajes son de estilo tailandés, pero mucho más suaves y nos costaron sólo 5$ (4€) por persona!!
Esa noche volvimos a cenar en Le Grand Café por 17$ (14€) y después nos tomamos unos helados buenísimos (3$, 2,50€ dos helados).
DÍA 14 DE AGOSTO
A las 8 de la mañana ya nos estaba esperando Pao, al igual que el día anterior, para hacer las visitas. Este era un día importante porque íbamos a visitar los templos más importantes de Angkor: Angkor Wat, Bayon y Ta Phrom. A mí me hubiese gustado distribuir las vistas de otra manera para no hacer en el mismo día la visita de estos tres templos, pero Pao nos aconsejó que era mejor ver primero los menos importantes porque si se veían primero los grandes, luego podían decepcionar los pequeños.
En primer lugar visitamos Angkor Wat. Es el máximo exponente de la arquitectura del Imperio Jemer, cuyos primeros templos se remontan al siglo VI. Es el templo más grande y también el mejor conservado de los que integran el asentamiento de Angkor. Está considerado como la mayor estructura religiosa jamás construida, y uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo. Desde su construcción a principios del siglo XII y hasta el traslado de la sede real al cercano Bayón, a finales del mismo siglo, Angkor Wat fue el centro político y religioso del imperio, entre cuyos muros se ha calculado que vivían 20.000 personas. La mayor parte de las paredes del templo están decoradas con frisos en bajorrelieve destacando las devatas (diosas) y apsaras (bailarinas celestiales).
Justo antes del templo, hay una serie de edificios que eran las bibliotecas.
Primero vamos a ver el famoso foso donde se refleja el templo pero no tiene mucha agua. A parte, es muy temprano y el sol está justo de frente.
Entramos dentro del templo y pasamos por un pasillo con sus paredes totalmente cubiertas de relieves.
A través de una serie de pasillos y corredores llegamos a la parte trasera de Angkor Wat.
Volvemos a entrar en el templo hasta llegar a uno de los patios interiores.
Una de las escaleras de acceso a la parte superior, que ahora ya no se utilizan.
Casi todas las paredes están llenas de apsaras.
Salimos del templo y volvemos al foso para hacernos la foto con una luz mejor.
Y salimos por la entrada principal.
Para entrar en el recinto de Angkor Thom, atravesamos la Puerta Sur. Es una de las cinco puertas del recinto de Angkor Thom, donde se encuentra Bayon, y es la puerta que enlaza con Angkor Wat. Está representada por 4 cabezas cada una en dirección a los 4 puntos cardinales representando a divinidades como Brahma, Buda o el mismo rey.
Y llegamos al Templo de Bayon. Situado en el centro de Angkor Thom y construido a finales del siglo XII por Jayavarman VII, es conocido por sus torres, con la cara de Buda por los cuatro lados. Tiene 54 torres con 4 caras de sonrisa enigmática mirando hacia los 4 puntos cardinales.
Para mi es uno de los mejores templos junto con el de Ta Phrom.
De lejos parece una montaña de piedras sin sentido.
Pero a medida que nos acercamos se pueden distinguir sus enigmáticas caras.
Accedemos a la parte superior a través de unas escaleras bastante estrechas y empinadas y aquí podemos disfrutar de las caras.
Este templo tiene algo especial y, para mí, es uno de los imprescindibles cuando se vista Angkor.
Muy satisfechos con la visita, seguimos al Templo Baphuon.
Y de aquí llegamos a la Terraza de los Elefantes.
Hoy comemos en los restaurantes que hay dentro del recinto justo enfrente de la Terraza del Rey Leproso. Y si la comida del día anterior era mala, la de este día sin comentarios… Pagamos 10$ (8€) los dos.
Salimos del recinto de Angkor Thom a través de la Puerta Victoria. Es muy parecida a la Puerta Sur, sin embargo se puede ver prácticamente en soledad.
Llegamos al Templo Ta Phrom. Aquí hay bastante gente y bastante humedad. Nada más entrar empezamos a disfrutar de esas raíces inmensas que parece que se están tragando el templo y sus muros.
Entramos en el templo.
Es impresionante cómo la naturaleza se ha fusionado con las rocas
Y la famosa puerta de la película Tomb Rider, de Lara Croft.
Para mí este es el rincón más bonito del templo.
Con este templo tan especial damos por finalizadas las visitas del día. Ya sólo nos queda llegar al hotel, un bañito en la piscina y el masaje de todos los días.
Esa noche cenamos en el hotel la barbacoa khmer que estaba incluida en el precio. Menudo ritual hasta que preparan todo… Pero tengo que decir, que al igual que el resto de comidas que hicimos en el hotel estaba todo muy bueno.
Después de cenar nos fuimos a dar una vuelta, como todas las noches, a Pub Street y Night Market. Esta noche nos comimos unos trozos de tarta impresionantes (4$, 3€ los dos).
A las 8 de la mañana ya nos estaba esperando Pao, al igual que el día anterior, para hacer las visitas. Este era un día importante porque íbamos a visitar los templos más importantes de Angkor: Angkor Wat, Bayon y Ta Phrom. A mí me hubiese gustado distribuir las vistas de otra manera para no hacer en el mismo día la visita de estos tres templos, pero Pao nos aconsejó que era mejor ver primero los menos importantes porque si se veían primero los grandes, luego podían decepcionar los pequeños.
En primer lugar visitamos Angkor Wat. Es el máximo exponente de la arquitectura del Imperio Jemer, cuyos primeros templos se remontan al siglo VI. Es el templo más grande y también el mejor conservado de los que integran el asentamiento de Angkor. Está considerado como la mayor estructura religiosa jamás construida, y uno de los tesoros arqueológicos más importantes del mundo. Desde su construcción a principios del siglo XII y hasta el traslado de la sede real al cercano Bayón, a finales del mismo siglo, Angkor Wat fue el centro político y religioso del imperio, entre cuyos muros se ha calculado que vivían 20.000 personas. La mayor parte de las paredes del templo están decoradas con frisos en bajorrelieve destacando las devatas (diosas) y apsaras (bailarinas celestiales).
Justo antes del templo, hay una serie de edificios que eran las bibliotecas.
Primero vamos a ver el famoso foso donde se refleja el templo pero no tiene mucha agua. A parte, es muy temprano y el sol está justo de frente.
Entramos dentro del templo y pasamos por un pasillo con sus paredes totalmente cubiertas de relieves.
A través de una serie de pasillos y corredores llegamos a la parte trasera de Angkor Wat.
Volvemos a entrar en el templo hasta llegar a uno de los patios interiores.
Una de las escaleras de acceso a la parte superior, que ahora ya no se utilizan.
Casi todas las paredes están llenas de apsaras.
Salimos del templo y volvemos al foso para hacernos la foto con una luz mejor.
Y salimos por la entrada principal.
Para entrar en el recinto de Angkor Thom, atravesamos la Puerta Sur. Es una de las cinco puertas del recinto de Angkor Thom, donde se encuentra Bayon, y es la puerta que enlaza con Angkor Wat. Está representada por 4 cabezas cada una en dirección a los 4 puntos cardinales representando a divinidades como Brahma, Buda o el mismo rey.
Y llegamos al Templo de Bayon. Situado en el centro de Angkor Thom y construido a finales del siglo XII por Jayavarman VII, es conocido por sus torres, con la cara de Buda por los cuatro lados. Tiene 54 torres con 4 caras de sonrisa enigmática mirando hacia los 4 puntos cardinales.
Para mi es uno de los mejores templos junto con el de Ta Phrom.
De lejos parece una montaña de piedras sin sentido.
Pero a medida que nos acercamos se pueden distinguir sus enigmáticas caras.
Accedemos a la parte superior a través de unas escaleras bastante estrechas y empinadas y aquí podemos disfrutar de las caras.
Este templo tiene algo especial y, para mí, es uno de los imprescindibles cuando se vista Angkor.
Muy satisfechos con la visita, seguimos al Templo Baphuon.
Y de aquí llegamos a la Terraza de los Elefantes.
Hoy comemos en los restaurantes que hay dentro del recinto justo enfrente de la Terraza del Rey Leproso. Y si la comida del día anterior era mala, la de este día sin comentarios… Pagamos 10$ (8€) los dos.
Salimos del recinto de Angkor Thom a través de la Puerta Victoria. Es muy parecida a la Puerta Sur, sin embargo se puede ver prácticamente en soledad.
Llegamos al Templo Ta Phrom. Aquí hay bastante gente y bastante humedad. Nada más entrar empezamos a disfrutar de esas raíces inmensas que parece que se están tragando el templo y sus muros.
Entramos en el templo.
Es impresionante cómo la naturaleza se ha fusionado con las rocas
Y la famosa puerta de la película Tomb Rider, de Lara Croft.
Para mí este es el rincón más bonito del templo.
Con este templo tan especial damos por finalizadas las visitas del día. Ya sólo nos queda llegar al hotel, un bañito en la piscina y el masaje de todos los días.
Esa noche cenamos en el hotel la barbacoa khmer que estaba incluida en el precio. Menudo ritual hasta que preparan todo… Pero tengo que decir, que al igual que el resto de comidas que hicimos en el hotel estaba todo muy bueno.
Después de cenar nos fuimos a dar una vuelta, como todas las noches, a Pub Street y Night Market. Esta noche nos comimos unos trozos de tarta impresionantes (4$, 3€ los dos).
DÍA 15 DE AGOSTO
Esa mañana decidimos quedarnos en Siem Reap para visitar el Old Market y comprar algunos souvenirs para regalar y algún recuerdo para nosotros.
Como en otros países asiáticos, las tallas de madera son muy bonitas y muy baratas. En el Old Market compramos un panel de madera en forma de hoja con la cara de un buda y una moneda de Indochina del año 1.806, las dos cosas por 29$ (24€). Compramos cuatro cubrecamas de elefantes por 30$ (25€), un panel de madera de elefantes por 11$ (9€) y cuatro paneles de apsaras y una pintura de Angkor por 30$ (25€).
Volvemos al hotel a comer (9,75$, 8€) y por la tarde disfrutamos de la piscina y después un masaje como ya era costumbre.
Esa noche cenamos en el Temple Pub (11$, 9€), del mismo dueño que el hotel. La comida es exactamente la misma y mientras cenamos disfrutamos de las danzas de las apsaras. La danza es parecida a la balinesa pero más lenta.
Después de cenar nos damos una vueltecilla por el Night Market y seguimos comprando más regalitos. Entre las cosas nos compramos un par de pinturas de Angkor maravillosas (50$, 42€).
DÍA 16 DE AGOSTO
Como habíamos sacado la entrada de tres días a Angkor y sólo habíamos estado dos días, decidimos volver a visitar los templos que más nos habían gustado, pero a nuestro aire, y para ello contratamos un tuc tuc con el hotel. Sólo íbamos a estar por la mañana por lo que nos pidieron 8$ (7€).
Como los días anteriores, pasamos el control donde te pican la entrada y fuimos a ver Sras Srang, una especie de estanque sin mayor interés.
De ahí decidimos volver a ver el Templo de Ta Prohm y entramos por la puerta opuesta a la vez anterior. Esta vez apenas había gente y pudimos disfrutar cada uno de sus rincones.
Salimos por la puerta contraria a la que entramos y allí nos estaba esperando nuestro chófer con el tuc tuc.
Para entrar al complejo de Angkor Thom atravesamos la Puerta Victoria.
Llegamos al Templo de Bayon. No había casi nadie así que disfrutamos muchísimo de la visita.
Después fuimos a la Terraza de los Elefantes, que la otra vez la vimos de pasada.
Y de aquí a la Terraza del Rey Leproso.
Salimos del recinto por la Puerta Sur.
Y le dijimos a nuestro chofer que nos dejara en la Pagoda de Siem Reap.
Como era la hora de comer fuimos a Le Grand Café (18$, 15€). La comida de aquí estaba muy buena, pero lo que más nos gustaban eran los mango shake, qué buenos!!!!
La tarde la pasamos en la piscina y después nos dimos el masaje de todos los días.
A cenar volvimos a Le Grand Café (19$, 16€) y después nos dimos la última vuelta por Night Market.
Con mucha pena nos despedimos de Siem Reap. Quizá haya sido la mejor parte del viaje, aunque disfrutamos muchísimo del resto.
Esa mañana decidimos quedarnos en Siem Reap para visitar el Old Market y comprar algunos souvenirs para regalar y algún recuerdo para nosotros.
Como en otros países asiáticos, las tallas de madera son muy bonitas y muy baratas. En el Old Market compramos un panel de madera en forma de hoja con la cara de un buda y una moneda de Indochina del año 1.806, las dos cosas por 29$ (24€). Compramos cuatro cubrecamas de elefantes por 30$ (25€), un panel de madera de elefantes por 11$ (9€) y cuatro paneles de apsaras y una pintura de Angkor por 30$ (25€).
Volvemos al hotel a comer (9,75$, 8€) y por la tarde disfrutamos de la piscina y después un masaje como ya era costumbre.
Esa noche cenamos en el Temple Pub (11$, 9€), del mismo dueño que el hotel. La comida es exactamente la misma y mientras cenamos disfrutamos de las danzas de las apsaras. La danza es parecida a la balinesa pero más lenta.
Después de cenar nos damos una vueltecilla por el Night Market y seguimos comprando más regalitos. Entre las cosas nos compramos un par de pinturas de Angkor maravillosas (50$, 42€).
DÍA 16 DE AGOSTO
Como habíamos sacado la entrada de tres días a Angkor y sólo habíamos estado dos días, decidimos volver a visitar los templos que más nos habían gustado, pero a nuestro aire, y para ello contratamos un tuc tuc con el hotel. Sólo íbamos a estar por la mañana por lo que nos pidieron 8$ (7€).
Como los días anteriores, pasamos el control donde te pican la entrada y fuimos a ver Sras Srang, una especie de estanque sin mayor interés.
De ahí decidimos volver a ver el Templo de Ta Prohm y entramos por la puerta opuesta a la vez anterior. Esta vez apenas había gente y pudimos disfrutar cada uno de sus rincones.
Salimos por la puerta contraria a la que entramos y allí nos estaba esperando nuestro chófer con el tuc tuc.
Para entrar al complejo de Angkor Thom atravesamos la Puerta Victoria.
Llegamos al Templo de Bayon. No había casi nadie así que disfrutamos muchísimo de la visita.
Después fuimos a la Terraza de los Elefantes, que la otra vez la vimos de pasada.
Y de aquí a la Terraza del Rey Leproso.
Salimos del recinto por la Puerta Sur.
Y le dijimos a nuestro chofer que nos dejara en la Pagoda de Siem Reap.
Como era la hora de comer fuimos a Le Grand Café (18$, 15€). La comida de aquí estaba muy buena, pero lo que más nos gustaban eran los mango shake, qué buenos!!!!
La tarde la pasamos en la piscina y después nos dimos el masaje de todos los días.
A cenar volvimos a Le Grand Café (19$, 16€) y después nos dimos la última vuelta por Night Market.
Con mucha pena nos despedimos de Siem Reap. Quizá haya sido la mejor parte del viaje, aunque disfrutamos muchísimo del resto.

















































































































