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1. La “Matrika vignette”
Ya os comente como era el tema de la vignette en Austria y Eslovaquia. En Hungría usan un sistema parecido, pero sin pegatina. Lo que hacen es registrar la matrícula del coche para los días que pagues la vignette, y si te paran por algo, te lo chequean y comprueban si estas registrado o no. En un principio creímos que se podía comprar en las gasolineras antes de salir de Eslovaquia, pero no. Una vez llegados a la frontera, uno se encuentra un montón de anuncios de “matrika vignette”. Si uno se fija, hay varias ventanillas a los lados donde te la venden. Tienes que ir con la matrícula del coche apuntada, y te dan un justificante de pago.
Comprando la matrika vignette / Justificante de pago de la vignette
Una vez en Hungría hay un montón de sitios donde la venden, pero habida cuenta de que no puedes circular sin ella, la mejor opción es comprarla en la frontera, así entras en el país con ella.
Al salir de la frontera hay un tramo de unos 10 kms de doble sentido, pero luego todo es autovía hasta Budapest.
2. Budapest. Primera toma de contacto
Justo el día que llegamos se realizaba la maratón de Budapest, y el centro estaba cortado, así es que llegamos hasta donde pudimos y metimos el coche en un parking a 10 minutos del hotel.
Nuestro hotel era el Best Western Premier Parlament, excelente, por cierto. A 5 minutos caminando del parlamento y la plaza de la Libertad, y a menos de 10 minutos de la avenida Andrassy.
Después de refrescarnos en el hotel fuimos a Oktogon a comer algo y a sacar el “multipase”, como nos dío por llamarlo.
En el foro leí sobre lo complicado del sistema de tickets en el metro y demás, así es que me puse a mirar la web de transporte público de Budapest (http://www.bkv.hu/en/) y vi que había un bono de una semana para todos los transportes de la ciudad, por unos 12 euros y pico. Mucho más barato que la Budapest card, que se puede coger como máximo para 3 días aunque incluya ciertos descuentos.
Pase ilimitado para transporte público de una semana
Cuando compras este pase (en las ventanillas del metro mismo), el señor te pone la fecha de inicio y final de validez del pase, y debajo, uno tiene que poner su nombre y apellidos en boli y en mayúsculas. Si te lo piden, lo tienes que presentar con un documento identificativo válido con foto. Nosotros lo llevábamos con el carné de identidad, aunque para decir la verdad, sólo lo enseñábamos al bajar al metro, donde en casi todas las estaciones hay dos señores enormes (y habitualmente malencarados) con identificación ,a quienes hay que enseñárselo. La mayoría pasan de mirarlo, pero algunos lo miran bien, así es que es conveniente llevarlo bien relleno y con la identificación, por si las moscas.
3. A la búsqueda de un sitio para comer
Después de esto decidimos dar un paseo para buscar el Fakanal (http://www.fakanaletterem.hu/en/), primero, y el Fricci Papa (http://www.fricipapa.hu/), luego. Resulta que los domingos cierran (…). Así hicimos una primera toma de contacto con el transporte público, metro y tranvía principalmente. También nos percatamos que por la calle del hotel tenían parada dos trolebuses que paraban en la calle del Fricci Papa, así es que a partir del día siguiente, fue nuestro cuartel general.
Al anochecer queríamos dar un paseo por el paseo marítimo del Danubio, pero se puso a llover de tal manera que nos fue imposible, así es que nos fuimos a buscar el Vakvarjú (http://pest.vakvarju.com/en/), otro de los restaurantes que habíamos visto recomendados en el foro, para cenar allí.
El Parlamento al anochecer / Vakvarju
Nota sobre los restaurantes que he mencionado (y alguno mas):
Fakanal: cierra los domingos, porque está en el mercado central, que también cierra. No llegamos a entrar porque el día que fuimos las colas eran enormes.
Fricci Papa: cierra los domingos. Es el típico restaurante de barrio. Muy barato y se come bastante bien. Tienen carta en español y los camareros son muy majos (dentro de los estándares húngaros, que en general son bastante serios). No incluyen la propina en la cuenta, así es que nosotros hacíamos como recomendaban en nuestra guía, que decía que dejar la propina en la mesa se considera de mal gusto. Cuando traía la cuenta, le decíamos cuanto queríamos pagar (2 o 3 euros mas, es lo normal), y así nos daban el cambio correspondiente.
Vakvarju: mas elegante pero no demasiado. Tienen carta en inglés. Si pagas con tarjeta te incluyen la propina en el precio y aparece detallada como “tip”. Si pagas en metálico, es el mismo sistema que en los demás sitios.
Sir Lancelot: habríamos querido visitarlo porque estaba en la calle de al lado del hotel, pero nos pareció algo caro y además era conveniente reservar mesa. Decidimos dejarlo porque no sabíamos como se nos iban a dar los días, por si nos apetecía ir alguna noche, pero al final nada.