12 agosto
Mi último despertar en Jasper es a primera hora, aprovecho que los franceses aún duermen para ducharme antes de marcharme. La propietaria deambula por el patio, temiendo sin duda que me largue sin pagar. Liquido la cuenta y subo al coche. Hoy atravesaré de nuevo la ICEFIELDS PARKWAY, en sentido sur, hacia Banff. Aún quedan bastantes cosas por ver: a la salida de la zona de Jasper, hago el trail que lleva hasta el WABASSO LAKE, sin nada de particular, pero que sirve para estirar las piernas de buena mañana.
Ya caliente, un poco más al sur, paro para ir a ver el HORSESHOE LAKE, de aguas transparentes y limpias, que reflejan las montañas a su alrededor. Está casi a pie de carretera, hay que andar muy poco para llegar a él.

Sigo la ruta hacia el sur, ya es media mañana y el sol luce con fuerza. Próxima parada, SUNWAPTA FALLS, espectaculares cascadas en las que la mayoría de la gente se conforma con ver las que quedan más cerca del aparcamiento, no recuerdo si son las Upper o las Lower, pero yo llego a ambos miradores.




Vuelvo a la carretera, de pasada veo el STUTFIELD GLACIER, en el que apenas me detengo. Un poco más adelante, voy a ver las TANGLE FALLS, para lo que hay que andar un buen trecho. Al llegar casi al límite entre los parques de Jasper y Banff, paro en el ATHABASCA GLACIER, dónde me acerco andando hasta la base del glaciar, que como se puede ver por las señales en el suelo, en los últimos 120 años ha retrocedido muchos metros. Se puede coger un bus con orugas que te permite andar por la parte alta del glaciar, pero lo encuentro excesivamente caro, y me conformo con las vistas desde la base. A medida que me acerco a la lengua de hielo, se va notando la sensación de frío producida por las corrientes de aire que descienden por el hielo. Por suerte no voy a estar aquí mucho rato...



Cuando me he cansado del glaciar, regreso al coche con el firme propósito de visitar el HECTOR LAKE (no estoy seguro si era este o el BOW LAKE...). Una auténtica odisea, pues las indicaciones son pésimas, y tengo que retroceder por la Icefields Parkway un buen trozo. Finalmente doy con el inicio del sendero que baja hasta el lago. Aparco en el arcén y empiezo a andar. El camino está muy embarrado, y a medida que me acerco al lago empeora, llegando a ser casi impracticable, así que al cabo de casi media hora de descenso, decido no arriesgarme a caerme y quedar completamente sucio y doy media vuelta. Tranquilamente subo por el camino, sin encontrar absolutamente a nadie desde hace mucho rato. Al llegar cerca del coche, sorpresa: un oso negro a menos de 10 metros, comiendo hierba tranquilamente pegado al coche, sin parecer que tenga intención alguna de irse. No sé qué hacer en este caso, no me acerco más, pero tampoco quiero perder la oportunidad de sacar fotos de tan cerca, así que voy tirando, con la esperanza de que se canse y se vaya pronto. Por suerte, en un par de minutos, un autobús lleno de turistas, ve el oso en el arcén y se detiene para que puedan sacarle fotos. El pobre animal, asustado y/o agobiado, da media vuelta y se dirige a mi para bajar por el camino por el que he subido del lago. Me pasa muy cerca. Si tardo 10 minutos más en dar la vuelta volviendo del lago, me lo encuentro de cara en pleno senderillo...

Logro subir al coche emocionado y sigo la ruta, cuando de repente, veo un montón de coches parados en el arcén: osos! Efectivamente, una madre y una cría jugando y comiendo a pocos metros de la carretera con multitud de espectadores.
Con suficientes emociones para un sólo día, llego a BANFF a media tarde y tras dar una vuelta rápida en coche para ver que se parece mucho a Whistler (totalmente turístico), me dirijo a mi B&B, llamado Tan-Y-Bryn, en una calle secundaria, un poco alejada de la parte más comercial del pueblo. La amable anciana propietaria, me enseña la habitación, me cuenta las normas y me pide a qué hora quiero el desayuno mañana, pues lo hace ella personalmente. Una casa muy coqueta con capacidad para no muchos huéspedes. En la habitación cabe la cama de matrimonio y una mesita de noche solamente. El baño compartido con otra habitación está justo enfrente de la puerta. Me doy una ducha y salgo a buscar algún garito para cenar. Quería ir al "Old Spaghetti Factory" que tanto me gustó en Whistler, pero ya iré mañana. Al final entro en una hamburguesería. Con el estómago lleno, un poco de shopping y a dormir pronto.


13 de agosto
Me ha costado mucho adaptarme al nuevo colchón, pero aún así he dormido bien. Para las 8 de la mañana, en que la propietaria llama a la puerta para servirme unos croissants recién hechos y zumo de naranja fresco, ya estoy duchado y preparado para la acción. El día de hoy se presenta repleto de senderos, lagos, miradores y kms por delante. Empiezo por el JOHNSON LAKE y TWO JAKE LAKE, sin mucho que comentar al respecto, excepto que en el Two Jake veo a varios submarinistas haciendo clases o bautismos de submarinismo. Acostumbrado a vivir junto al mar, bucear en un lago se me hace raro.


Sigo hasta el MINNEWANKA LAKE, mucho más grande, y en dónde se celebra una regata de canoas chinas, tripuladas por 10 o 12 participantes cada una, adornadas según el estilo oriental. No me interesa más que para sacar unas fotos, y sigo el trail que acerca hasta el STEWART CANYON, en el mismo lago.


La verdad es que si vais justos de tiempo, estas tres visitas las podéis descartar para dedicar más tiempo a otras mucho más interesantes, como por ejemplo, el JOHNSTON CANYON y JOHNSTON FALLS. La caminata discurre junto al río, por una serie de balcones artificiales la mayor parte del tiempo, para ver la espectacularidad del cañón de cerca. Podéis llegar hasta las Lower Falls, continuar hasta las Upper Falls, o si realmente os gusta sufrir, ir más arriba y llegar hasta los INK POTS. Yo lo hice y me decepcionó totalmente, con llegar hasta las Upper hubiera sido perfecto. Los 5 kms extra de subida no valen la pena...





De regreso hacia Banff, me detengo para subir hasta las SILVERTON FALLS, realmente poco visitadas. El camino no es largo, pero está mal indicado y las vistas de las cascadas son desde un mirador muy mal situado. La última visita de hoy, y quizás la que más me ha decepcionado, es la de los HOODOOS, en las afueras de la ciudad de Banff. Si habéis estado en Bryce Canyon, ni os acerquéis. el mirador está lejos y no hay más que un par de chimeneas.

Un apunte, se suele recomendar que saliendo de Banff en dirección Jasper (o en sentido contrario), en vez de pasar por la carretera nueva, se pase por la antigua, un poco más abandonada, pero con muchas más probabilidades de ver fauna por el camino. Yo lo hice y lo único que vi fueron un par de ciervos (wapitis?) escondidos entre el follaje. Es cierto que la carretera es más virgen, con sombra y tal, pero lo de la fauna...
Voy al B&B a tomar una ducha, dispuesto a ir a cenar, hoy he andado más de 20 kms otra vez. Creo que de la zona de Banff lo único que habré descartado es un trail de unos 12 kms (no recuerdo el nombre ni a dónde lleva), por falta de tiempo, mañana quiero salir temprano hacia Kootenay NP. Me voy al centro con la firme intención de ir a comer pasta al "Old Spaghetti Factory", pero en recepción me comentan que debo esperar 45 minutos a que quede una mesa libre. Con el hambre que llevo, mejor busco alternativas. Al final acabo en otra hamburguesería (para variar) situada en los bajos de un centro comercial. Muy barata pero no recomendable, especialmente por el servicio. Tras la cena, estiro un poco las piernas por el centro y regreso al B&B a echar un vistazo a las visitas de mañana en Kootenay NP y la ruta hacia el siguiente alojamiento.
