Tras desayunar por la zona una especie de empanadilla de cerdo, nos vamos rumbo a la Avenue of the Stars porque queríamos ver el skyline de HK de día desde Kowloon. La zona estaba hasta arriba porque había un rollo organizado allí para niños (es que es casualidad!) Bueno, aun así pudimos disfrutar de las vistas. Es que son alucinantes ya sea de día o de noche.


Aprovechando que estamos en la zona, en lugar de coger el metro para cruzar a Central, cogemos el ferry.

Nos dirigimos a los mercados pero realmente el de St Graham está medio desmantelado y nos acercamos al Cat Market a dar una vuelta.
Y ya nos volvemos a Kowloon a comer, dar una última vuelta y coger las maletas para ir al aeropuerto.
El viaje se ha acabado pero desde luego tenemos claro que volveremos a China.
A modo de conclusión, y visto desde el sillón de casa, ahora cambiaríamos algunas cosillas.
HK fue fantástico, nos gustó mucho, pero creo que si repitieramos el viaje, recortaríamos algún día allí y se lo daríamos a la China rural. Los paisajes que vimos fueron algo increible, a pesar de las inclemencias del tiempo que sufrimos, la gente era mucho más amable y el ambiente era más sano.
En todo caso, este viaje es súper recomendable!!