Hoy toca abandonar Estrasburgo, pero al igual que la primera vez que vinimos, nos marchamos con el firme propósito de volver.
Damos un breve paseo en coche por el barrio de las instituciones Europeas, al que no hemos prestado la atención que se merece y ponemos rumbo al campo de concentración de Natzwiller.
Cuando faltaban menos de veinte kilómetros para llegar,comenzamos a ver placas de hielo y el coche empieza a patinar, no hay más remedio que dar la vuelta y poner rumbo al siguiente destino:Ribeauvillé.
Es lunes y la villa está bastante apagada, así que sin perder tiempo nos vamos a uno de los destinos estrella del viaje, Riquewihr.
Nos alojamos en el Hotel Saint Nicolas, un hotel antiguo pero confortable,situado en una calle tranquila.
Paseamos por la calle principal, que estaba más decorada y con más ambiente que Ribeauvillé
Llegamos hasta el mercado de navidad , situado cerca del Hotel de La Ville, pero empezó a nevar con ganas y nos fuimos a tomar un café para entrar en calor.
Recorrimos varias tiendas de productos diversos como vino, jabones , souvenirs etc hasta llegar a la Feerie De Noel, el paraíso de los amantes de la Navidad.Una boutique decorada con un gusto exquisito especializada en adornos navideños artesanales.
Cuando salímos de la tienda ya era de noche y decidimos cenar unas tartes flambés antes de volver al hotel.