El domingo despertamos temprano para dar una última vuelta por la ciudad, realizar algunas compras y coger el autobús al aeropuerto, terminando así nuestra visita a esta coqueta ciudad europea la cual nos ha dejado con buen sabor de boca y con ganas de conocer más de ella. Intentaremos volver en otra ocasión para conocer los alrededores de Dublín, que según hemos podido saber, son espectaculares.
Dublín, una ciudad muy “manejable” para el turista, idónea para un fin de semana, poblada de gentes amables y abiertas, con una gran variedad de pubs y locales alternativos, un ambiente que respira música y cultura underground, seguro que no os dejará indiferentes.
Recomendaciones:
1. Trinity College. University of Dublin, la más antigua e importante de Irlanda. El Trinity College fue fundado en 1592 por la Reina Isabel I y es todo un símbolo de la ciudad. Por sus aulas pasaron ilustres como Jonathan Swift, Bram Stoker, Oscar Wilde y Samuel Beckett. Merece la pena la visita al campus y a la joya de su biblioteca, el Libro de Kells.
2. Estatua de Molly Malone. En la calle Grafton Aunque no existe ninguna prueba de su existencia y se considera más bien una leyenda popular, el nombre de Molly Malone (tendera durante el día y prostituta de noche) tiene un hueco importante en el imaginario dublinés. Su canción es el himno no oficial de la ciudad y de parte de Irlanda. También son destacables las estatuas de James Joyce y Oscar Wilde.
3. Temple Bar. Nadie puede ir a Dublín y pasar por alto Temple Bar, la zona de bares de la ciudad. Aquí se concentra gran parte de la vida cultural y del ambiente nocturno de la ciudad. Sus bares, empezando por el homónimo "Temple Bar", son ideales para disfrutar de música en directo y una buena cerveza.
4. St Patrick's Cathedral. La Catedral de San Patricio fue construida en 1191 en estilo gótico y es el edificio religioso más alto de Irlanda. Curiosamente no es la sede de un obispo, como ocurre siempre. El motivo es que en Dublín conviven dos catedrales (hecho que debe ser único) y el obispo tiene su morada en la Catedral de la Santísima Trinidad. Ambas pertenecen a la Iglesia de Irlanda (anglicana), la segunda religión en el país por detrás de la católica. La de San Patricio tiene consideración de Catedral Nacional de Irlanda.
5. Catedral de la Santísima Trinidad. Popularmente conocida como Christ Church, es la otra catedral de la ciudad, sede del obispo. Es la iglesia más antigua de Irlanda (año 1038) y es la catedral oficial de la ciudad.
6. Phoenix Park. El parque en entorno urbano más grande de Europa. Alberga incluso una manada de gamos en libertad. Sus principales puntos de interés son: la residencia del Presidente de Irlanda, la Cruz Papal, el Monumento Wellington, el castillo de Ashtown y el zoo.
7. The Spire. El monumento a la luz, con sus 120 metros de altura, es considerado por muchos la estatua más alta del mundo, aunque se trata de un simple obelisco de acero situado en O'Connell Street. Fue levantado entre 2002 y 2003 en el lugar que antes ocupaba la Columna de Nelson, destruida por una bomba del IRA.
8. Guinness Storehouse. Fábrica-museo de la famosa cerveza Guinness, con más de 250 años de historia. Una de los mayores atracciones de Irlanda. La visita es de lo más dinámica e interactiva. Recomendable aunque no te guste la cerveza. Al final del recorrido te obsequian con una pinta de Guinness (o refresco) que podrás degustar en su famoso Gravity Bar, desde el cual puedes ver la ciudad con 360º de perspectiva. Web oficial Guinness.
Dublín, una ciudad muy “manejable” para el turista, idónea para un fin de semana, poblada de gentes amables y abiertas, con una gran variedad de pubs y locales alternativos, un ambiente que respira música y cultura underground, seguro que no os dejará indiferentes.
Recomendaciones:
1. Trinity College. University of Dublin, la más antigua e importante de Irlanda. El Trinity College fue fundado en 1592 por la Reina Isabel I y es todo un símbolo de la ciudad. Por sus aulas pasaron ilustres como Jonathan Swift, Bram Stoker, Oscar Wilde y Samuel Beckett. Merece la pena la visita al campus y a la joya de su biblioteca, el Libro de Kells.
2. Estatua de Molly Malone. En la calle Grafton Aunque no existe ninguna prueba de su existencia y se considera más bien una leyenda popular, el nombre de Molly Malone (tendera durante el día y prostituta de noche) tiene un hueco importante en el imaginario dublinés. Su canción es el himno no oficial de la ciudad y de parte de Irlanda. También son destacables las estatuas de James Joyce y Oscar Wilde.
3. Temple Bar. Nadie puede ir a Dublín y pasar por alto Temple Bar, la zona de bares de la ciudad. Aquí se concentra gran parte de la vida cultural y del ambiente nocturno de la ciudad. Sus bares, empezando por el homónimo "Temple Bar", son ideales para disfrutar de música en directo y una buena cerveza.
4. St Patrick's Cathedral. La Catedral de San Patricio fue construida en 1191 en estilo gótico y es el edificio religioso más alto de Irlanda. Curiosamente no es la sede de un obispo, como ocurre siempre. El motivo es que en Dublín conviven dos catedrales (hecho que debe ser único) y el obispo tiene su morada en la Catedral de la Santísima Trinidad. Ambas pertenecen a la Iglesia de Irlanda (anglicana), la segunda religión en el país por detrás de la católica. La de San Patricio tiene consideración de Catedral Nacional de Irlanda.
5. Catedral de la Santísima Trinidad. Popularmente conocida como Christ Church, es la otra catedral de la ciudad, sede del obispo. Es la iglesia más antigua de Irlanda (año 1038) y es la catedral oficial de la ciudad.
6. Phoenix Park. El parque en entorno urbano más grande de Europa. Alberga incluso una manada de gamos en libertad. Sus principales puntos de interés son: la residencia del Presidente de Irlanda, la Cruz Papal, el Monumento Wellington, el castillo de Ashtown y el zoo.
7. The Spire. El monumento a la luz, con sus 120 metros de altura, es considerado por muchos la estatua más alta del mundo, aunque se trata de un simple obelisco de acero situado en O'Connell Street. Fue levantado entre 2002 y 2003 en el lugar que antes ocupaba la Columna de Nelson, destruida por una bomba del IRA.
8. Guinness Storehouse. Fábrica-museo de la famosa cerveza Guinness, con más de 250 años de historia. Una de los mayores atracciones de Irlanda. La visita es de lo más dinámica e interactiva. Recomendable aunque no te guste la cerveza. Al final del recorrido te obsequian con una pinta de Guinness (o refresco) que podrás degustar en su famoso Gravity Bar, desde el cual puedes ver la ciudad con 360º de perspectiva. Web oficial Guinness.
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