Este día nos teníamos que levantar antes del amanecer porque decían que ver amanecer en el desierto era obligatorio. Yo que cuando viajo soy de sueño difícil estaba despierto media hora antes, así que cuando el hombre de la Jaima empezó a cantar “Amanecer! Amanecer! Amanecer!” yo ya estaba listo y preparado para el espectáculo. Que decir más que es cierto que es algo obligatorio. Muy Muy bonito. Después del amanecer y de hacer el tonto por la arena, tirándonos y haciendo la croqueta, estuvimos un rato por la jaima (Donde también te intentan vender cosas) y nos dispusimos a coger los camellos de vuelta a Merzouga. Si la ida había sido anocheciendo la vuelta no fue menos espectacular. Con el sol en el costado las sombras alargadas y el desierto infinito uno se creía realmente que estaba en una peli de indiana jones.
Hotel de Merzouga
Al llegar a Merzouga fuimos a desayunar a un hotel que está a las puertas del desierto. (No recuerdo el nombre pero dejo la foto!) Bufet libre donde comimos como si no hubiera mañana. Nos duchamos y después de la ducha una timbalada con la gente de allí muy chula y autentica. Tras eso cogimos el autobús y fuimos a Erfoud. No deja de ser un pueblo con dos o tres edificios muy bonitos pero el objetivo de que te lleven allí no es sino visitar una fábrica de fósiles. La verdad que la fábrica es muy curiosa y se pueden comprar cosas geniales pero también es cierto que es una excusa para volver a intentar venderte todo lo que se pueda.
De Erfoud nos dirigimos a la garganta del Todra pasando primero por el valle de las rosas. El valle de las rosas es un gran valle con un pueblo en el interior de casas marrones y un palmeral espectacular, se hace una parada con el autobús en lo alto desde donde se ve una vista de todo el valle inmejorable, incluso allí en medio dela nada había gente intentando venderte cosas!!. Tras el valle llegamos a la garganta del Todra. Es espectacular, muy bonita pero nuevamente infectada de comercio que la verdad que la afea bastante. Ese día dormimos en un hotel de un pueblo cerca de Ourzazate, no me acuerdo de su nombre, era un pueblo bonito con un mercado, una plaza y la verdad que era bastante entrañable. Pudimos charlar un rato por la noche, beber alguna cervecilla y descansar porque estábamos literalmente molidos.

Al llegar a Merzouga fuimos a desayunar a un hotel que está a las puertas del desierto. (No recuerdo el nombre pero dejo la foto!) Bufet libre donde comimos como si no hubiera mañana. Nos duchamos y después de la ducha una timbalada con la gente de allí muy chula y autentica. Tras eso cogimos el autobús y fuimos a Erfoud. No deja de ser un pueblo con dos o tres edificios muy bonitos pero el objetivo de que te lleven allí no es sino visitar una fábrica de fósiles. La verdad que la fábrica es muy curiosa y se pueden comprar cosas geniales pero también es cierto que es una excusa para volver a intentar venderte todo lo que se pueda.
De Erfoud nos dirigimos a la garganta del Todra pasando primero por el valle de las rosas. El valle de las rosas es un gran valle con un pueblo en el interior de casas marrones y un palmeral espectacular, se hace una parada con el autobús en lo alto desde donde se ve una vista de todo el valle inmejorable, incluso allí en medio dela nada había gente intentando venderte cosas!!. Tras el valle llegamos a la garganta del Todra. Es espectacular, muy bonita pero nuevamente infectada de comercio que la verdad que la afea bastante. Ese día dormimos en un hotel de un pueblo cerca de Ourzazate, no me acuerdo de su nombre, era un pueblo bonito con un mercado, una plaza y la verdad que era bastante entrañable. Pudimos charlar un rato por la noche, beber alguna cervecilla y descansar porque estábamos literalmente molidos.