Después de una llegada apurada, pasamos una noche que definiría como gélida, del calor de Cádiz y Sevilla, pasamos en horas a la noche helada de los Pirineos. Nos despiertan las grajillas y la luz del sol, y cuando salimos de la tienda nos quedamos maravillados, el estrés de la llegada y la falta de luz no nos había dejado apreciar dónde estábamos, para nosotros, poco habituados a las montañas, nos pareció impresionantes las vistas desde el camping, rodeados de montañas.
Un riachuelo que bordea el camping, todo verde, nos encantó, y todo esto dentro del mismo Encamp. Por cierto, el camping impecable, totalmente recomendable, muy económico, un trato excelente y todo muy limpio. Nos levantamos, desayuno propio, ya que vamos en plan lowcost, y vamos de vuelta a Cataluña, esta vez la aduana es más lenta, ya se sabe el tema del alcohol y el tabaco... Llegamos a Espot, por la C13, el pueblo es precioso la estampa del puente sobre el río y de fondo las montañas nos parece idílica, nos quedamos largo rato hipnotizados por el sonido del río;




Por la tarde, vuelta a Encamp y a descansar, que mañana entramos en territorio francés.

Como anécdota del día, a Golo, el blanco y negro, a mitad del sendero la salió una reacción alérgica que le llenó todo el cuerpo de ronchas rojas, el pobre animal se rascaba todo el tiempo, así que, después del sendero, buscamos una farmacia en un pueblecito para comprar un antistamínico.