Bueno. Nos levantamos sabiendo que será el último día con Cristina y Putu, pero antes de vernos en el hall, duchita, desayuno y pilas nuevas para comenzar el día. Como siempre son puntuales y no tenemos que esperar ni un solo minuto.
Nos dirigimos hacia el interior de la isla, para admirar su exuberante vegetación y extraordinarios paisajes. Nos paramos en un mirador, Bukit Jati, y pudimos ver la cantidad de campos de arroz que se extienden por todas partes, es impresionante el verde intenso que desprende Bali.
Llegamos a nuestro primer destino del día, un bosque de bambús. Si no fuera por los mosquitos el camino es impresionante, según te vas metiendo por dentro se va oscureciendo más y más debido a la frondosidad del bosque. Increible. Salimos a la carretera para poder cruzarla y llegar al pueblo Penglipuran, que es un pueblo que ha respetado la construcción Balinesa y su filosofía al 100%, digamos que puede ser como el pueblo de Pedraza (en Segovia), Chinchón (en Madrid) o el casco de Llanes (en Asturias).


En este pueblo nos pasó algo curioso, había una familia del interior de Java visitando la zona y se quedaron muy sorprendidos cuando nos vieron y el padre de familia se puso a hablar con Cristina y ella nos dijo, que se quería hacer una foto con nosotros porque había visto muy pocos occidentales y nos veía “raros”, nos hizo mucha gracia y nos pusimos a posar. Después de la primera foto, se empezaron a animar las chicas y chicos que les acompañaban y allí nos quedamos, haciéndonos fotos con todos!!!! Por lo menos nos tiramos 5 minutos posando y sonriendo con toda la familia, jajajajaja, la verdad que fue una experiencia curiosa aunque nos pasó algo parecido en Tailandia pero claro, no nos pidieron 20 fotos!!!

Comentaros que el pueblo Penglipuran es precioso, se puede ver como cada casa tiene su propio negocio de bebidas y souvenirs para el turista pero bueno, eso no quita el encanto y lo cuidado que está. Fuimos a visitar el templo del pueblo que es realmente bonito por todos los Merus que tiene y de nuevo ese concepto abierto e integrado con la naturaleza.


Como el camino al Templo Madre de Besakih no es muy largo, no nos quitamos el Sarong para evitar la avalancha del cazaturista cuando salgamos del coche. Según me bajo en el parking de Besakih, viene una manada de niños a venderme de todo. Lo que sí que quería eran las ofrendas típicas Hinduistas para que Cristina nos enseñara a rezar al igual que hicimos en Tailandia con Benito en un templo Budista.
Me dieron dos bolsitas con 2 ofrendas cada una por 10.000 Rupias, una pasta para que vamos a engañarnos pero bueno, son niños y aunque saben más que los ratones coloraos…es menos de un euro y me apetecía hacerlo. Más engaña su propio Gobierno.
Pagamos la entrada de rigor 30.000 Rupias por persona, empiezo a tener complejo de hucha con patas…todos los templos importantes hay que pagar y en muchos de ellos, hay que pagar el parking. No es mucho, pero si ves entre 3 y 5 templos al día pues para una pareja hablamos de unos 20€ entre entradas y parking, si no vas como nosotros, tienes que alquilar el Sarong y por menos de 20.000 Rupias no lo escuchamos nunca, no sé, hace que siempre tenga un pensamiento agridulce de este País entre las entradas, parkings y tasas…
Bueno nos disponemos a entrar al templo, nos explica Cristina que la gran mayoría de turistas que van por libre, aparcan en otro parking que está más abajo y donde les van intentando vender de todo y les obligan a contratar un guía para ver el templo, regatear con las entradas, etc. Nos dice que lo mejor es seguir subiendo sin parar y que cuando parezca que se va a entrar al templo a la izquierda están las auténticas ventanillas, ahí se puede comprar la entrada y no hace falta guía ninguno. Aunque el templo es muy grande y con mucha historia y tanto ella como yo os lo recomiendo. Así que ya sabéis si vais por libre…No,no,no hasta llegar a la ventanilla.

El sitio es espectacular, enclavado a los pies volcán Agung, el más alto de la isla con 3.140 metros, es el Templo más grande e importante de Bali y es frecuentado por miles de Balineses al día para realizar sus rezos y plegarias. La verdad es que da gusto el uso que le dan los Balineses a sus templos.


Después de ver 3 de las 5 terrazas con las que cuenta Besakih, nos llevarán a comer a un restaurante con vistas al volcán, como de costumbre, tipo buffet y ronda las 200.000 Rupias los dos con bebida. Cristina nos explicó que la comida quieren hacerla en estos sitios porque son de calidad y confianza y no quieren que nos pongamos malitos…lo vemos bien, de hecho es totalmente lógico ya tendremos la noche para investigar la gastronomía Balinesa. Comentaros que en la puerta de este restaurante tienen un Murciélago “cara de zorro”, la verdad es que es precioso y enorme.

Las vistas desde el restaurante...

Después de comer una sopita de verduras, Nasi Gonerg, Pollo con salsa X y los típicos pinchitos…probé le puding de arroz negro con coco y miel, suena fatal pero…ESTABA BUENISIMO!!!! En fin, manos a la obra con destino al pueblo Klungkung, dónde visitaremos Kerta Gosa, el Tribunal de Justicia. Es un edificio singular, parece un templo pero no lo es y los grabados de sus techos lo hacen no solo bonito sino también muy curioso, Cristina nos contó varias historias mitológicas y nos fue explicando alguna de las representaciones que se pueden ver, ah!!! la entrada 15.000 Rupias por persona.

Última parada, el templo de los murciélagos. La puerta de entrada al templo es impresionante, de piedra negra con puertas doradas en medio de una montaña verde, el templo no es muy grande y quitando la puerta no tiene mucho más que ver salvo los miles de murciélagos que hay en la cueva.


Sobre las 19:00h toca despedirse de Cristina y Putu, pero antes le preguntamos a Putu si nos podía llevar él al aeropuerto el día que salía nuestro vuelo y nos dijo que sí, lo cerramos en 200.000 Rupias, estuvimos preguntando por Ubud y no bajaban de ese precio incluso más caros así que preferimos a Putu y dejarnos de experimentos.
Aqui os dejo la foto con Cristina...
