26/08/2011

A eso de las 7 tenemos el privilegio de observar amanecer en el desierto, algo de lo que no disfrutamos las otras noche al aire libre por exceso de sueño.

El amanecer dura realmente poco, y en escasos minutos tenemos un sol abrasador pegándonos de pleno.
En cuanto me desperezo me doy cuenta que otros turistas han decidido subir a la cumbre de la duna, la imagen del tamaño lo dice todo sobre la altura de las dunas del lugar.

Hoy dia 26 afrontamos el único dia de total relax, en el que disfrutaremos de la piscina y comida en el Albergue Atlas du Sable, así como un poco de acción con los quads en las dunas y una visita a una fabrica cercana donde realizan objetos con los fósiles cercanos al lugar. Todo ello a muy escasos kilómetros de el albergue.
Así pues abandonamos el Vivac y tomamos de nuevo el camello rumbo a Merzouga.

El tono de la arena es precioso a estas horas del dia y disfrutamos mas de este paseo que en la ida, quizas por el descanso nocturno haya tenido mucho que ver.


Dejamos nuestro equipaje en la habitación del Albergue, descansamos una media hora y Moha nos recoge con el coche para llevarnos a la tienda/fabrica de fósiles cercana.


En la fabrica realizan todo tipo objetos de con las rocas de fósiles que encuentran, botellas, botelleros, lavabos, y figuras artísticas.

Después de enseñarnos como lo fabricaban a mano pasamos a su tienda donde para sorpresa nuestra no insistieron tanto como es habitual durante este viaje en que les comprásemos algo.
Aún así les compramos un par de caprichos como souvenirs.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después de la visita, Moha nos llevó a un lugar cercano del desierto, que él conoce donde se encuentran ese tipo de fósiles en la naturaleza.


Un amigo de Moha tiene por allí en mitad del desierto una pequeña caseta donde reune los fósiles y los da forma, pero de forma individual, aunque Moha nos da la oportunidad de comprar lo que queramos también, creemos que ya tenemos suficiente con los souvenirs comprados antes.

Regresamos de vuelta al Albergue para degustar unos exquisitos kebabs de ternera (al fin algo que no es pollo!), comemos sin prisa, de forma relajada, sabiendo que no tenemos ningún compromiso después.

Conocemos a Ali el Cojo, dueño del Albergue, es muy simpático, nos pregunta que tal va el viaje con su primo y nos ofrece una habitación con dos habitaciones hall y aire acondicionado, un lujo respecto a los alojamientos anteriores.

Nos comenta que por su ubicación varios pilotos del Dakar suelen venir a su alojamiento a preparar el rally por la zona, y que guarda amistad con varios de ellos, españoles la mayoria.

Despues de aquello ya va siendo hora de probar esa refrescante piscina, y lo que empieza en bromas acaba conmigo vestido en el agua.

En busca de algo mas movido contactamos con Moha para probar un paseo por las dunas de otra manera.
El quad con cambio es bastante potente, y comenzamos a jugar con él en la subida a las dunas, cambiando erróneamente, pronto o tarde según el momento se complica la subida de la duna y el riesgo de vuelco está realmente cerca pero es una sensación realmente alucinante el bajar una gran duna y pisar a fondo para subir la siguiente.

Tras las correspondientes instrucciones y aclaraciones tenemos via libre para disfrutar de las dunas durante una hora.
Nos acompañara por la zona otro quad con una persona de la empresa de alquiler por si sucediera algo y para marcarnos la ruta de vuelta y que no se nos pase la hora
Aunque de precio es algo caro, resulta genial el poder quemar adrenalina sin mas limite que los dos ocupantes del quad al subir una duna.
Sin duda una experiencia que merece la pena, al menos como piloto
El quad también nos da la oportunidad de llegar a dunas fuera del paso de los camellos, lejos de todo mientras cae el sol, con menos calor y en un lugar fantástico donde admirar lo precioso del paisaje.

Por desgracia el tiempo encima del quad pasa a la velocidad de la luz y toca volver al Albergue, con una experiencia fantástica en nuestras retinas y algo de miedo por parte de la pasajera no conductora.
Nada mejor después de tantas sensaciones que al acabar la cena finalizar nuestro día de relax con un bañito nocturno, con las luces de la piscina apagadas excepto las interiores disfrutamos de un relax máximo en espera de la siguiente etapa.
