Durante los próximos días en Trawangan nuestra rutina fue la misma, desayunar frente al mar con un buffet normalito pero todo de calidad y con unos camareros realmente amables. Tumbarnos en las hamacas de la playa, tienen varios tipos y durante esos 5 días probamos todas, bañarnos en marea alta porque con marea media o baja…es más complicado.

La suerte que tiene el norte de la isla es la tranquilidad y el snorkel, mucho mejor que en el resto de la Isla. Desde nuestro hotel y a tan solo 50 metros de la orilla, tenemos algunos corales y “grietas” donde la vida marina es abundante. En estas zonas podemos ver, peces de todos los colores, damiselas azules, peces loro, cara de perro, pez angel, alguna barracuda…y por supuesto Tortugas. En mi primer baño haciendo snorkeling, pude ver la primera, no era muy grande pero son una pasada, es la primera vez que encontraba una en libertad y sin “ayudas” en excursiones o similar.


La verdad es que por esa zona es realmente fácil encontrarlas si se tiene paciencia, al segundo día me di cuenta del “recorrido” que hacía y vi que siempre anda por la misma zona, como a 100 metros a la derecha de nuestro hotel, es más, durante el día pasan varios barcos de excursiones de snorkel por esa zona y paran par que el turista se tire al agua...algo hay

Para comer íbamos al Coral Beach o nos quedábamos por nuestro hotel. Luego a la noche nos dábamos un paseíto hasta el puerto y cenábamos en algún sitio que estuviera lleno de gente, más que nada porque es síntoma que está bien. Los precios son más o menos iguales, 40k a 60k las pizzas, 30k a 40k las hamburguesas, los platos locales entre 25k y 50k. Luego el tema de BBQ de pescado cambia y es mejor fijarse en los ojos y branquias de los peces antes que el precio Kg, es decir, ver que es fresco y pagar un poco más. Suelen pesarlo delante de ti y luego te lo cocinan a la parrilla, según el tipo de pescado así es el precio, por ejemplo, la barracuda anda en los 70k a 90k la pieza y tiene una carne realmente sabrosa.

Si el presupuesto es más limitado, podéis ir a la zona del puerto por la noche. Allí montan una serie de puestos/carritos, con todo tipo de comida local y de pescados a la parrilla. No probamos nada porque no nos gustó nada lo que vimos pero bueno, para gustos los colores y los bares de la calle principal tampoco son tan caros respecto a estos. Vimos el Nasi Goreng a 25k, en los bares está a 30k. Los pinchos están a 5k y los bares tienen “ofertas” de 5 por 30k, solo comimos dos cosas en estos puestos. Un Rotti de chocolate y leche de coco por 10k y una mazorca de maíz con sal por 10k, el resto no lo vimos claro. Preferimos el Coral Beach o cualquier chiguingo de la calle principal.

Durante estos dáis estuvimos buscando una playa decente para el baño pero no hubo suerte. Fuimos a la zona Oeste y la arena es más amplia pero está lleno de algas y por lo tanto de pulguitas de mar, que pican que da gusto. En la zona SurOeste, con marea alta el baño es ideal pero cuando baja tienes que coger un bus para que te cubra…jajajajajaja. También fuimos a la Blue Beach pero, demasiado masificado, hamacas, gente, ruido, no es nuestro estilo. Cuando vimos una playa decente, en el Sur, antes de llegar a la zona de los surfistas nos encontramos con que era la zona “escombrera” de la isla. Parece ser que se corren las juergas padre por lo noche y luego se dejan toda su mierda en la playa.

Personalmente, las Gili no son playas paradisiacas ni tienen un gran encanto, salvo que las recorres andando en poco más de una hora. La arena no es fina y hay mucho coral muerto lo que impide caminar “tranquilo”, y donde la hay las playas no están limpias, el baño tampoco es agradable porque sin escarpines no puedes meterte. Las puestas de sol…pues las mimas que en cualquier otro lugar donde el sol se meta por el Mar, por ejemplo en mi amada Galicia. Y el tema hippie, o “jamaicano” pues no es para tanto y más bien son unos pocos isleños con el pelo largo y suciete, que se ponen a tocar la guitarra pero poco más, y donde los precios suben sustancialmente por cierto. Solo quiero trasmitiros lo que vi, sin ánimo de desilusionar a nadie.