Después de 12 horas durmiendo, vamos a desayunar a un sitio cerca de nuestro hotel y a buscar una excursión para hacer mañana. En esa calle y en la de al lado hay muchísimas agencias donde contratar excursiones. Lo mejor es mirad varias, comparar y regatear precios. Contratamos una que por 2000 bt (50 euros) que consistía en ir a unas cataratas llamadas Erawan, a unas 2:30 de Bangkok, que nos habían recomendado, Tiger Temple y Rio Kwai, con comida incluida y recogida en el hotel. Las hay más básicas, sin lo de los tigres por unos 1000 bt.
Ya realizadas las gestiones, cogimos un tuk tuk por 50 bt para ir a una tienda llamada James Fashion, donde nuestro amigo iba a hacerse un traje a medida, mientras otros dos se iban al zoo a dar una vuelta que estaba cerca (100 bt). La tienda es enorme y te atienden de lujo en plan pretty woman sacándo catálogos de hombre y de mujer. Para mujer solo hay casi trajes de chaqueta y vestidos de boda. Nuestro amigo después de mucho regatear encarga un traje de máxima calidad, con dos camisas y una corbata por unos 280 euros (no tenemos nada claro si está bien negociado, pero la tela y calidad para muy buena).
Salimos y nos espera el tuk tuk. Se puede negociar fácilmente que te esperen por el mismo precio. Nos intenta colar ir a una tienda de gemas, pero le decimos que no y sin problema sigue nuestro rumbo. Le decimos al tai que queremos ir a dar una vuelta en barco por los klons y nos lleva a varios pier de colegas que conoce pero no nos convence mucho el precio. Hay que armarse de paciencia porque todo aquí es un continuo regateo. Al final cogemos uno por 1400 bt que nos hace el recorrido privado durante hora y media (un poco timo creemos). Montamos en el boat con un tai mayor y feillo que no entiende ni papa de ingles. Nos lleva por los klons, bastante sorprendentes: mezcla de chabolas, con casas de lujo. Se ven lagartos, personas que se bañan y te sonríen al pasar y te saludan. Llegamos al supuesto mercadillo, talling chi, donde nos para durante 20 mn. Es muy curioso, gente comiendo en mesas de madera y mercadillo para regalitos.
Terminamos nuestro recorrido y nos vamos a un pier cercano a coger un barco público para bajar a la zona de Chinatown (consejo: no pagar 40 bt, decid que os han dicho en la oficina de turismo que son 15 bt por trayecto. Te la intentan colar en cuanto te descuidas a los turistas. Bajamos en chinatown con un calor sofocante. Hay un templo con un buda que decidimos saltarnos. Paramos a comer en un hotel con un restaurante chino: un pad tai bastante bueno. Después damos una vuelta por la calle principal, similar al de otras ciudades, puede que más sucio aún. No cotilleamos demasiado lo que venden, no nos gusta. Cogemos un tuk tuk y nos vamos a Pag Pong, zona donde venden las imitaciones de bolsos, gafas y demás. Nada más bajarnos ya nos están ofreciendo espectáculos de Ping Pong Show. Damos una vuelta por las tiendas pero decidimos dejar las compras para Chiang Mai. Vuelven a insistirnos con el Ping Pong, asi que al final negociamos 80 bt cada uno, creemos que tan barato que nos lleva al peor antro de la zona. Nada más entrar, dos chicas desnudas lanzando pelotas de ping pong y explotando globos en el techo. La sala era pequeña y cutre. Nos preguntan que queremos beber, pedimos cervezas y agua. Sigue el show, ahora una tía fumándose un cigarro por ahí... La escena es surrealista, una tía al lado haciéndose la plancha del pelo y la madame mirándonos con mala cara. De repente cuando llevamos 10 mn, viene la chica y nos pide 4100 bt por el espectáculo y la bebida. Decimos que hemos negociado 80 y empieza el enfrentamiento... Gritándonos que les demos el dinero, todas como locas contra nosotros. Después de acojonarnos un poco le damos 320 bt y nos largamos
Vamos a hacernos otro masaje, esta vez de aceites completo, en un sitio mejor que el de ayer: Sewa Spa, en la calle Rambrutti, muy cerca del hotel (320 bt/hora). Genial, de los mejores masajes de mi vida. Después como era tarde cenamos en Mc Donalds, algo más barato que en España pero no demasiado. Lo mejor el cono que lo cubren de chocolate caliente que se solidifica buenísimo por 15 bt. A las 12, Kaosan está imposible, llenísima de gente, música, ambientazo guiri a muerte. Nos vamos a dormir y por la noche el discotecón de abajo me impide pegar ojo... Es lo malo de esa calle...