Nuestro plan del día era intenso: Van a Ayuttaya, tren a Phitsanulok y bus a Sukhotahi... Todo cogiendolo sobre la marcha, cruzamos los dedos...
Habíamos contratado una van particular para que nos llevara a la estación de tren de Ayuttaya (250 bt por persona) a las 9:30. Desayunamos en el hotel, que no estaba incluido pero estaba todo buenísimo, huevos hechos de diferentes maneras.
Ya montados en la van, de particular no tenía nada, bastantes personas muy juntitas con mochilas y maletas incluidas. Le decimos al conductor que queremos que nos pare en la estación de tren, ya que nuestra intención era dejar las maletas en consigna e irnos a recorrer las ruinas. Una vez en Ayuttaya (1:30 de camino) el hombre no sabe, y para y pregunta varias veces, hasta que al final nos dice que es ahí. Nos bajamos y no vemos estación por ningún lado. Preguntamos a varias personas y nos dicen que a la izquierda, pero en esa dirección solo está ya el río... Era ahí, había que coger un barquito para llegar a la estación de tren. Nos montamos y hacemos un "sinpa" porque no entendemos a quién hay que pagar. Allí dejamos las maletas en una habitación que parece un despacho antiguo de policía, nos da un papel el comisario y nos vamos a contratar un tuk tuk para que nos haga el recorrido por los principales puntos de la ciudad. Le enseñamos el mapa, de lo que queríamos ver, y todo salió muy bien. Desde las 11:30 de la mañana hasta la 1:30, por 400 bt nos lleva y nos espera. En dos horas, vemos lo principal. Ayuttaya es la antigua capital del reino de Siam. Ahora mismo es un parque histórico con ruinas del siglo XIII-XVIII, declaradas patrimonio de la humanidad.. La mayoría son templos y budas. En 1769 los birmanos destruyeron la ciudad.
De vuelta a la estación, con nuestro billete comprado antes de coger el tuk tuk recalcando que queríamos en "primera clase", intentamos buscar algo para comer, pero las opciones eran pocas... salchichas hechas en un puestecillo de la estación, o una tienda con patatas fritas. Probamos las salchichas y no nos supieron nada bien. Así que como no íbamos a llegar hasta la noche a Sukhothai, nos alimentamos de patatas... Cogimos el tren a las 15:00 y cual sería nuestra sorpresa, que la primera clase, tan solo consistía en tener un número de asiento, el cual estaba ocupado por tais. Y lo peor de todo es que no había aire acondicionado y hacía un calor terrible. Desesperados, levantamos a los que estaban sentados en nuestros asientos, que nos miraron con cara rara... Y ya sentados, pasamos dos horas bastante malas intentando soportar el calor que hacía. El tren ha sido de lo más curioso de nuestro viaje. El calor, la gente, y un sinfin de vendedores de comida y bebida paseando todo el tiempo. Al final muertos de hambre y cansados de patatas compramos unos noodles que no estaban del todo malos. Cuando se fue el sol fue peor porque una plaga de mosquitos invadió el tren. Y nosotros con nuestro Releq a muerte
Llegamos a Phitsanulok muy tarde, sobre las 20:30, una hora de retraso. Preguntamos en la estación donde está la de autobuses para ir a Sukhotahi. Nos miran raro, cogemos un taxi que nos lleva a la estación y nada más llegar, salen a recibirnos muchos hombres y mujeres uniformados que nos dicen, o al menos eso entendemos que ya no hay más autobuses hasta la 1 de la mañana, pero que por un módico precio nos llevan. No nos fiamos, y preguntamos en varias ventanillas pero nadie nos confirma nada. Agotados y viendo que el hombre está uniformado como trabajador de la estación, nos lleva a Sukhothai en su coche particular, por 400 bt. Está lloviendo a mares y estamos muertos. El conductor no sabe donde está nuestro B&B. Le decimos la calle y no tiene ni idea, pregunta a gente y tampoco. Llama por teléfono pero no ve los números. No sabemos que les pasa a los tais, pero les cuesta marcar los números en el teléfono..
Nuestro B&B es chulísimo. Mochileros en la puerta jugando y cenando, una zona de jardines donde se oye que habitan miles de bichejos, y nuestros bungalows de madera llenos de mosquiteras. Se llama TR Guesthouse, y nos vale 7.5 € la noche. Chollo.
Vamos a cenar, diluviando y diluviando, cruzando el puente a unos puestos de la calle. Eso es lo único que vimos de la New Town. Unas cerves y a dormir en nuestras cabañas!