Después de tres noches en San Francisco, nos fuimos en el shuttle que proporcionaba el hotel para el aeropuerto (30 USD la pareja) para alquilar un coche (hay muchos puntos donde alquilar, pero consideramos que la comunicación con el aeropuerto siempre es fácil y siempre está en las afueras, un buen punto de comienzo).
Nos dieron a elegir entre todos los Full Size y escogimos un Hyundai Sonata blanco. La conducción del coche automático es muy sencilla:
P= Parada, sólo en esta posición te deja sacar las llaves y es en esta posición en la que debes arrancarlo
R = Marcha atrás
N = Neutra
D = Directa, para acelerar.
Sólo hay que preocuparse por frenar y acelerar. El coche no se cala nunca, y en R o D anda solo lo justo para, por ejemplo aparcar o ir en un atasco.
Nuestro coche además tenía velocidad de crucero, por lo que era más llevadero.
Como hasta Los Ángeles es un tirón bastante largo, decidimos hacer noche a mitad de camino y parar en Pismo Beach. Se puede hacer por el interior, por la autopista. Sin embargo, lo bonito de esta ruta es hacerla por la costa. Se puede ir a Monterrey bien atravesando San José por la 101 o bordeando la costa desde el principio por la 1 (Cabrillo Hwy) que supone 30 min. más de recorrido (si no te paras, claro). El pueblo de Carmel, justo pasado Monterrey es precioso. Clint Easwood fue major de aquí.
Leí que al norte está el Andrew Molera State Park, con un paseo precioso y se puede hacer un recorrido en coche por una ruta de tierra llamada Old Coast Road (no la hicimos), que discurre entre bellos bosques junto al océano. En una hora se llega a Bixby Bridge, que está a media hora de Carmel.
Contiuando la Cabrillo Hwy (1) desde Monterrey, se atraviesa BIG SUR (donde paramos a comer) y Julia Pfeiffer Burns State Park que pertenecen a Los Padres National Forest, es increíble ver parque natural justo al ladito de la costa. Hay muchas calas donde parar y bajar a la playa. El mar tiene un color turquesa precioso, aunque también está lleno de algas flotantes marrones con formas de zanahorias. O miradores desde donde divisar los increíbles puentes que recorren la costa, o las impresionantes urbanizaciones de casas lujosas.



Es imprescindible visitar la cascada en plena costa de Julia Pfeiffer Burns (está señalizada, casi a la salida del parque)

También hay miradores de leones marinos en el recorrido, son impresionantes

Al sur de Pismo Beach hay unas dunas (Recreation Area). El pueblo no tiene gran cosa, pero es bonito ver el atardecer en su muelle.

En esa calle que va al muelle hay varios restaurantes, algunos tenían largas colas -por lo que parecían buenos-, pero nosotros cenamos en la típica bolera del pueblo (en la misma calle) un fish&chips que nos supo de maravilla. Junto a la bolera hay una crepería buenísima, se puede desayunar o cenar y tienen wifi ¡gratis!
El hotel donde nos alojamos se llamaba Premier Inn, tiene aspecto del típico motel. Es muy fácil de llegar. Tiene un centro comercial al lado (se puede ir andando) pero para ir al pueblo sí necesitas coche, pues debes atravesar la HWY. Es tranquilo y tiene piscina.