Hola a todos, es el primer diario que hacemos y esperamos que os guste y que os sea de utilidad al igual que nos fueron a nosotros de utilidad los de los demás viajeros, los cuales nos facilitaron mucho la vida a la hora de viajar a la Riviera Maya con cosas que hacer y datos que nunca te van a decir en las agencias o los guías de las touroperadoras.
Para empezar os dejo un vídeo resumen de la semana en Riviera Maya que esperamos os guste. Dura nos 4 minutos y creo que resume bastante bien el viaje, aunque iré poniendo fotos a lo largo de todas las etapas del diario.
Empezamos el día madrugando para trasladarnos al aeropuerto de Asturies ya que nuestro vuelo hacía Madrid con Iberia salía temprano.
Hacia las 10 de la mañana o poco más tarde, ya estábamos en la Terminal 4 de Barajas y el vuelo de Air Europa nos salía de la terminal 1 hacía las 15:30h con lo cual había que cambiar de terminal en uno de esos buses que tienen gratuitos en el aeropuerto entre terminales.
Tras aburrirnos de tanto paseo por la terminal, llega la hora señalada y sí, se retrasa el vuelo una hora con lo cual llegaríamos una hora más tarde a Cancún. Este no sería el último retraso que sufriríamos con esta compañía en estas vacaciones, pero eso ya lo explicaré en otro diario de viaje dedicado a New York.
El avión, para el que le interese, es de dos asientos a cada lado y en el centro creo que eran cuatro asientos. Es una auténtica patata hecha para meter el mayor número de gente posible ahí enlatada como sardinas. Yo no soy bajo, pero considero que tampoco soy tan alto (1,76) y he de decir que no cogía en los asientos. Me comí las 10 horas de viaje dando con las rodillas en el asiento de adelante, lo cual no me hizo mucha gracia, la verdad.
El viaje es un auténtico tostón. Son demasiadas horas enlatado que se soportan de muy mala manera.cabe reseñar que cuando llevábamos como unas 4 horas de viaje había más gente de pie que sentada y no veáis los caretos de "hasta los huevos" que se gastaba la gente, jeje.
Lo único bueno es que nos dieron de comer varias veces entre las comidas normales y snacks y también muchas veces pasaban con bebida. Lógicamente, la calidad de la bebida y comida es la de cualquier avión, un full.
Después de muchas penurias y un piloto que pilotaba como el horto, ya había despegado dando tumbos durante la primera media hora y eso que en Madrid estaba el día completamente despejado, llegamos a eso de las 19 horas al aeropuerto de Cancún y era casi de noche, cuando salimos de todos los controles y demás hacía el autobús que nos llevaría al hotel ya era de noche cerrado.
Decir que los controles los pasamos rápido. En el mítico semáforo (hay que pulsar un botón y si te sale una luz roja pringas y a abrir las maletas, si te sale verde pasas y adiós que te vi morena
Como comentaba líneas más arriba, cuando salimos de coger las maletas y de pasar los controles la noche era ya cerrada y nos dispusimos a coger el autobús que nos llevaría a nuestro hotel, el Grand Palladium Kantenah.
El recorrido entre Cancún y el Grand Palladium es de unos 86 kms que tardó en completar casi dos horas debido a que tenía que parar en otros resorts además que hay que pasar varios controles de policía que hay por la carretera y en los que los vehículos deben de reducir a tope para pasar por ellos. Tengo que decir que el viaje hasta el hotel no se me hizo nada pesado porque iba mirando el poco paisaje que se podía ver por la carretera a esas horas, además de que el guía iba contándote alguna que otra cosa a tener en cuenta en tu estancia en tierras mexicanas. También pusieron una película a la cual nadie atendió
Algunas de estas cosas es que puedes dejar toda la documentación en la caja fuerte del hotel y moverte por toda la zona sin llevar nada encima, cosa que nosotros hicimos.
Llegamos al hotel como las 22h y tras dejarle dinero al chico que te subía y bajaba las maletas en el bus nos dispusimos a hacer el check-in en el hotel. Nos ofrecieron un cocktail de bienvenida y nos registramos rápidamente. Nos dijeron que si queríamos podíamos dejar allí las maletas e ir a cenar algo antes de que cerraran los buffets, pero nosotros decidimos irnos a la habitación y luego ya salir a inspeccionar el hotel con más calma. Tienes dos baretos en la playa que no cierran nunca y en los que puedes comer y beber las 24h.
Llegamos a la habitación, e la villa 42 del hotel Kantenah y nos alojamos abajo del todo en una habitación estandar que no recuerdo el número, me suena que fuera la 4203 o algo así. La villa está muy cerca del lobby del hotel y se accede a el muy rápido por un camino que bordea no de los lagos con flamencos que posee el resort.
Al llegar a la habitación le dimos propina al chico de las maletas que era el mismo que nos llevó hasta la habitación en una especie de carrito de golf y nos dispusimos a deshacer un poco las maletas y a ir a cenar, pero cuando salimos a la inmensidad del hotel en plena noche llegamos hasta la piscina principal del Kantenah-Riviera y desistimos de seguir hacia la playa porque estábamos un poco perdidos y brutalmente cansados, con lo cual dimos la vuelta para la habitación, cenamos alguna cosa de las muchas historias que habíamos comprado para el viaje ya dormir.
Mañana sería otro día y ya tendríamos tiempo de sobra de investigar el resort y hartarnos de comer y beber a todas horas.