04 de julio de 2012: Ruta hacia Nairobi.
Nos levantamos de nuevo bien temprano para ver el amanecer en el Masai Mara. hacer un pequeño safari, y emprender camino a Nairobi.
Esta mañana habíamos quedado con nuestros amigos Masai para visitar sun poblado y la escuela. Al volver del safari matutino, nos vamos caminando al poblado Masai. Nuestros amigos nos presentan al jefe de la tribu, y su hijo nos hace de anfitrión. No nos parece un poblado de pega como he leído en otros diarios, aquí no hay turistas y nos parece que realmente la gente vive en el poblado. Como es costumbre, nos reciben con sus bailes típicos (tanto ellos comom ellas), nos animan a participar en los bailes, nos enseñan dos de sus casas, el corral para el ganado, etc. Más tarde nos conducen a un improvisado mercadillo que han montado casi sin que nos demos cuenta (los negocios son los negocios). Después del obligado merodeo por el mercadillo, nos llevan a la escuela del pueblo, donde observamos las muy defientes condiciones y materiales con las que allí se cuentan, aunque los chicos se muestran entusiasmados con nuestra visita.
Después, haceos marcha hacia Nairobi, donde llegamos por la tarde, para alojarnos en el hotel Sentrim 680, un hotel sin encanto en el centro de la ciudad, pero correcto y cómodo. Como curiosidad, el hall del hotel estaba custodiado por guardas armados, y en el rellano de cada piso también había personal de seguridad que controlaba la entrada de cientes con una lista. La ciudad de Nairobi no se ofrece para pasear por libre, ni siquiera por el centro. Al menos nosotros no nos sentimos cómodos, por lo que decidimos ir a cenar esa noche al Carnivore. Íbamos a ir en taxi, pero Martin se empeñó en llevarnos y esperarnos a la salida, no se fiaba de que llegáemos en taxi sin problemas (creo que eso ya lo dice todo de la ciudad).
El Carnivore es un restaurante tipo cadena, donde tras servirte una sopa y algo de ensalada, empiezan a traerte carnes de todo tipo (codero, pollo, salchichas, vaca, cocodrilo, avestruz, criadillas de búfalo, etc.) aderezadas con distintos tipos de salsas. Es una turistada, pero cenamos bastante bien, la verdad.

La cabaña del Manyatta Tented Camp donde nos alojamos en el Masai Mara.



