Salimos de Tours para pasar nuestros últimos días en la playa y disfrutar de un merecido descanso. De camino aprovechamos para visitar los últimos castillos de nuestra ruta.
En primer lugar fuimos a Chinon (a 47 km) parando antes de cruzar el rio Vienne para hacer una foto de la impresionante fortaleza medieval. Después subimos hasta el castillo en coche y lo dejamos en el parking de la entrada que también es gratuito. Vimos el castillo por fuera y bajamos al pueblo por un ascensor que hay junto a Turismo para hacer el recorrido recomendado de sus calles viendo la iglesia de Saint-Étienne, la colegiata Saint-Mexme y la estatua de Juana de Arco.

De allí fuimos a ver el Castillo de Ussé (a 16 km), conocido por ser el castillo de la Bella Durmiente. Ya habíamos decidido que no íbamos a entrar con antelación por el precio (14 euros) y por falta de tiempo, pero nos parecieron espectaculares las vista del castillo desde fuera, especialmente desde un puente que hay enfrente. Tiene aparcamiento gratuito.

Continuamos nuestra ruta hacia Nantes haciendo una breve parada en la orilla de enfrente al Castillo de Saumur (a 40 km). Las vistas son fantásticas, un castillo propio de un cuento de hadas. De allí a Nantes nos llevó cerca de 2 horas (156 km).

Nantes es la sexta ciudad de Francia, es decir, es enorme. Aparcamos en un parking situado junto a la plaza de la Bolsa. Nuestra sorpresa fue mayúscula cuando descubrimos que sólo nos permitía estacionar 2 horas como máximo y además pagando 4 euros. Por lo que si queríamos permanecer más tiempo en Nantes teníamos que volver a poner un nuevo ticket. Intentamos aprovechar el tiempo todo lo que pudimos visitando el castillo de los Duques de Bretaña (es gratuito visitar su patio interior que dispone de mesitas para comer y las murallas), la Catedral de St Pierre y callejeando por sus agradables calles cuyos edificios señoriales nos recordaron a los de Paris. Trascurridas casi 2 horas fuimos a por el coche pero nos perdimos y cuando llegamos al parking los guardias estaban a 10 metros de nuestro coche así que ¡cuidado no os despistéis!

Llegamos a la Rochelle (a 147 km) al anochecer. El alojamiento elegido esta vez fue el Hotel Premiere Classe La Rochelle Centre – Les Minimes. Nos costó 192 euros 3 noches, sólo alojamiento. Es un hotel que está situado por la zona universitaria a 10 minutos del puerto. Se podía aparcar gratis en los alrededores. La conexión wifi del hotel era bastante mala. En general, nuestra experiencia en este hotel no fue muy buena.
Ese día cenamos en un restaurante situado junto al puerto y paseamos por las agradables calles llenas de terrazas y con mucho ambiente.