Nos esperaba un largo camino de vuelta a Zaragoza así que decidimos hacer una parada intermedia en San Juan de Luz para comer. No pudimos permanecer mucho tiempo pero de lo poco que vimos, nos pareció un pueblo precioso al que nos gustaría volver en otra ocasión. Después de muchas horas de coche y con mucha tristeza porque se acababa nuestro viaje, llegamos a casa, cargadas de fotos y recuerdos para rememorar estos maravillosos días.
En resumen, este viaje que comenzó por el Perigord Negro, continuó por los castillos del Loira y que terminó en la costa atlántica francesa ha sido estupendo y altamente recomendable para todos aquellos que les apetezca visitar estos lugares mágicos.