Llegamos a la Estación de Bus de Puerto Maldonado muy temprano, serían las 8 de la mañana. Allí nos estaba esperando Saturnino con su moto taxi para tres personas y un ayudante.
Nos montamos y “Bonvoyage” jejeje!!! Una experiencia única. Un moto con un carro transportando a tres españolitas, jejejej!!!!
Saturnino nos lleva a comprar repelente de insectos, lo vamos a necesitar en el Rio.
Y luego, nos presenta a su mujer, la que sería nuestra cocinera durante los días en la Selva.
Echamos a caminar con él hasta orillas del Rio Madre De Dios ( Afluente del Amazonas ) y allí estaba nuestro barco, buenooo, nuestro balsa, o saco de tablas con motor, con una lona para protegernos del sol, ¡¡¡¡Wuau!!!! Menuda aventura nos espera.
Todo es genial. Saturnino nos explica que haremos y como lo haremos. Comienza la aventura. Hoy visitamos el Chacra agroforestal o mini jardín botánico.
Nos lleva de caminata por la Jungla, la vegetación es grandiosa y la humedad, que contaros. Chorreábamos agua por los cuatro costados.
Luego con nuestra lancha, Saturnino nos llevó a la Isla de los Monos. Es como estar en una isla perdida. No hay nada, sólo el río y nosotros. Encalla la barca en la arena y nos adentramos por medio de la vegetación al interior de la Isla. Los ruidos son curiosos y estremecedores, se escucha a los monos gritas y saltar de árbol en árbol.
Saturnino con su bolsillo lleno de bananas mini, y almendras, consigue que los monos se acerquen a nosotros. Pero que bichejos!!!! ¡¡ Prohibido imitarlos!!! Pueden ser peligrosos, nos dice Saturnino.
Disfrutamos un rato y vuelta a la barca, debemos encontrar un lugar donde pasar la noche.
Volvemos a encallar la barca en una orilla del orillo, una playita solitaria. Se ven como luces, como linternas por todos lados, preguntamos que son y Saturnino con la más pachorra de las palabras nos suelta, ¡¡¡ah!! Son Caimanes, pero no hacen nada. “¡¡¡¡¡Comooorrr!!! Y nosotros montando las tiendas de campañan en la arena para dormir????!!!! “”Wuau””” esto es la milk!!!
Total, que cenamos en la barca, tuvimos momento de charla, y a dormir toca. Los viajeros nos vamos a las tienda de campaña y Saturnino y la mujer se quedan en el barco. Cargados de mantas y enseres alla vamos.
Que tranquilidad, y que bonito. En medio de un lugar apartado de la civilización, rodeados de aguas, arboles, y caimanes. Un cielo estrellado espectacular.. ¡¡¡¡ Esto no hay quien lo pague!!!!
