La excursión de hoy nació en el viaje a Cangas de Onís ( ) , cuando nos quedamos con ganas en Panes de bajar hasta Potes, así que el lunes por la noche lo hablamos con otra pareja (a partir de ahora la mayoría de excursiones serán con ellos) y de...
La excursión de hoy nació en el viaje a Cangas de Onís ( www.losviajeros.com/ ...hp?e=33268 ) , cuando nos quedamos con ganas en Panes de bajar hasta Potes, así que el lunes por la noche lo hablamos con otra pareja (a partir de ahora la mayoría de excursiones serán con ellos) y de forma improvisada decidimos ir el martes a la comarca del Liébana, la más occidental de Cantabria. Solo nos sonaba Potes, el monasterio de Santo Toribio y Fuente Dé, pero tras consultar los precios del teleférico descartamos la última parada. Deprisa y corriendo imprimimos la página de Turismo de Liébana y con la idea de decidir por el camino nos embarcamos el martes hacia Cantabria. Sin embargo, una casualidad hizo que diéramos con una Oficina de Turismo de Cantabria en Unquera, lo que nos salvó el día. La excursión fue realizada el 16 de julio.
El día empezaba a las diez menos cuarto en Gijón, punto de encuentro para hoy, sin embargo, salimos una hora más tarde por unos problemas relacionados con la universidad y a un despertador que no cumplió bien su función. Nos pusimos en camino con la primera parada fijada en Unquera para comprar unas corbatas para la familia. Sin embargo, en el tramo de nacional entre Llanes y la frontera cántabra, vimos en Vidiago una iglesia que nos llamó la atención y paramos a hacer unas fotos. No paramos en el ídolo de Peña Tú porque lo conocíamos los 4.
Tras la breve parada llanisca, llegamos hasta Unquera, donde compramos unas corbatas, y nos topamos con una Oficina de Turismo de Cantabria (por lo que se ve solo hay 6 en toda la región, vaya suerte) y donde nos dieron un mapa regional extremadamente práctico donde aparecían indicado pueblos bonitos y las 100 mejores visitas divididas por categorías sin ser demasiado grande (cogedlo si vais por Cantabria) y un práctico folleto sobre el jubileo liebanés (en el que aparecía información de toda la comarca centrándose en Santo Toribio), lo que nos salvó el día por completo al tener ya claro que visitar. Además, pudimos ver como en la orilla asturiana del Deva (Bustio) había fiestas, quedando una bonita imagen.
Salimos de Unquera con una idea de lo que íbamos a hacer, y paramos en Panes para comprar pan y bebida para complementar la comida que llevábamos de casa. Aparcamos frente a la iglesia (bastante moderna)
Cuando íbamos a irnos vimos un cartel que indicaba el Museo de los Bolos de Asturias, y aunque a ninguno nos gusta, estaba a 200 metros y decidimos curiosear. El tema no nos interesaba demasiado, pero es gratuito y está perfectamente montado, con paneles explicativos de las diferentes modalidades, un mapa de Asturias según éstas e incluso bolos y la bola de cada modalidad; además, había un campo de bolos, como no. Cuanto menos llamativa esta visita.
Arrancamos de Panes hacia Potes, iniciándose en territorio asturiano el Desfiladero de la Hermida, que va a la vera del Río Deva y que llega casi hasta Potes, estando la carretera entre muros de hasta 600 metros. La carretera es preciosa y uno se cruza perfectamente con quien sea. Da gusto conducir por sitios así, estas son algunas fotos tomadas en marcha. Simplemente espectacular este paraje astur-cántabro como podreis comprobar.
A mitad del desfiladero, y justo antes de entrar a Cantabria, con el hambre arreciando vimos un desvío hacia San Esteban de Cuñaba en el que aparecía tentadoramente "Area recreativa". Nos metimos, la carretera era estrecha y curvosa y de repente dejaba paso a una caleya (camino de grava), una valla impedía continuar en coche y allí aparcamos. Un paseo de 10 minutos llevaba al área recreativa más espectacular que vimos nunca. Estaba en un bosque totalmente mimetizado con la naturaleza y apenas se distinguían las mesas y bancos. Por abajo corría un riachuelo. Al igual que la comida del Cares de hace tres días, esta fue increible. Os dejo fotos del área recreativa, os recomiendo ir porque es espectacular.
Al bajar hacia la general nos encontramos (ya lo habíamos visto al subir pero pesaba mucho el hambre) con un mirador y una preciosa ermita, enclavados ambos sobre el desfiladero y rodeadas por montañas. La belleza de este último rincón de Asturias es practicamente insuperable; los mejores sitios parece que llegan por casualidad.
Cogimos la general y pusimos rumbo a Lebeña, que iba a ser nuestra siguiente parada, pero los dos chicos comprobamos como nuestras parejas estaban durmiendo la siesta, así que decidimos empezar por el punto más lejano para dejarles descansar unos minutos más. Llegamos así a Santo Toribio de Liébana, lugar de jubileo (los años que Santo Toribio cae en domingo) y que tiene el trozo de Cruz más grande del mundo, por delante incluso de Roma. Este monasterio fue fundado por Toribio de Palencia en el principio de la Reconquista, y como la mayoria de edificios religiosos de esos tiempos está construido en un valle interior donde queda oculto a los ojos del posible invasor árabe; esta estrategia defensiva hace que estos enclaves estén situados en lugares con una belleza natural única. De este monasterio fue abad el famoso Beato de Liébana (de quien hablaremos a fondo en Potes). Al llegar nos encontramos con un monasterio grande y muy cuidado fruto de innumerables ampliaciones y que, para encima, no cobra entrada. El aspecto más negativo, que no queda casi nada del pequeño monasterio primitivo. Sin embargo, como punto positivo que no está nada masificado, había unos pocos turistas (quizá influya que fueran las 4 de la tarde de un martes, pero tenía buen aspecto en ese sentido)
La primera parada fue la tienda de recuerdos, puesto que teníamos la esperanza de que nos dieran unos folletos, tras pagar 40 céntimos como "donativo" nos hicimos con un par de ellos y comenzamos la visita por el claustro del monasterio, edificado el siglo XVII, pero no por ello poco bonito. Con un jardincillo y una fuente en el medio (que simbolizan el Edén) bastante bonitas en un claustro pequeño pero resultón
Tras salir del claustro nos dirigimos a la iglesia, construida en el siglo XIII gracias al apoyo económico de los fieles de la comarca. Es de estilo gótico y apenas tiene decoración. Está prohibido hacer fotos pero estaba vacío así que aproveché
Tiene 3 ábsides en la cabecera, en el de la izquierda está la estatua yacente de Santo Toribio
En el otro un cofre con diversas reliquias
En una capilla lateral se encuentra el Lignum Crucis, es decir, el trozo de cruz. Está serrado y dispuesto en forma de cruz y se encuentra en un relicario ricamente decorado.
Tras esto, abandonamos Santo Toribio y nos dirigimos a San Miguel de Liébana, una minúscula ermita a 500 metros a la que se accede en coche y que corona un paisaje espectacular. Me quedé impresionado con ver nieve tan abajo en pleno mes de julio.
No subimos a la Cueva Santa por los 2 kilómetros de monte y lo poco que hay que ver, así que nos encaminamos hacia Potes a apenas 5 minutos del monasterio. Aparcamos a la entrada frente a la Iglesia y nos fuimos hacia la plaza que habíamos visto al entrar al pueblo. Nos encontramos con la Oficina de Turismo (a la que no entramos) en una antigua iglesia, bastante original.
Nos sentamos a tomar algo en una terraza frente a la Torre del Infantado y del Río Deva, cruzado por varios puentes; además de ver todas las montañas que rodean la localidad liebanesa.
Subimos a la torre, que tiene un bonito mirador en la cima desde el que las vistas quitan el hipo y una exposición sobre el Beato de Liébana; ambos se visitan por 3€, que merece la pena pagar. El Beato de Liébana fue un monje que vivió en Santo Toribio en el siglo VIII y que escribió en el año 776 el "Comentario al Apocalipsis" en el que explica el Apocalipsis de la Biblia de forma escrita e ilustrada. Su nombre sonaba por Europa llegando a oidos de Carlomagno. En esta torre podemos ver el contexto histórico y la obra del Beato en dinámicos paneles, actividades interactivas y vídeos cortos. Muy interesante, la verdad. Estas son las vistas desde el mirador, desde el que se aprecia la belleza de Potes y su entorno:
Tras bajar de la torre cogemos el coche y nos vamos a Santa María de Lebeña, una iglesia románica del siglo X que tiene la peculiaridad de tener la torre separada (aunque es del siglo XIX). Está en un valle, al igual que Santo Toribio por un tema defensivo y el marco natural es impresionante. Llegamos a las 7 y media (nos alargamos mucho en Potes) y la última visita guiada había arrancado 20 minutos antes, así que nos tuvimos que conformar con verla por fuera. Delante de ella, el cementerio del pueblo pero sin nichos, la gente enterrada bajo tierra a la antigua usanza.
Tras visitar esto teníamos en mente desviarnos hacia la Torre de Linares, a 6 kilómetros de la general, pero al pasar por el desvío eran casi las 8 y el cansancio era importante, quedándonos 2 horas de carretera por delante, así que decidimos volver a Asturias y con ganas de ver la comarca vecina (Nanja-Saja), aunque antes de eso tenemos previsto volver a descubrir Asturias. Y ya sabeis, si quereis pedir que visitemos algo o recomendarnos algún rincón, no os corteis.
Me encanta esta etapa, he vivido tres años en esta ciudad y para mí es de lo más bonito de España, el casco antiguo es mágico y una vez has tenido oportunidad de hacer rutas y descubrir todos los secretos que esconde la ciudad que a priori pasan desapercibidos, más magia tiene.
Mil gracias Sussar! Perdóname, tengo bastante abandonado este portal por falta de tiempo, pero te hubiera ayudado con lo que necesitaras para tu viaje
¿Qué tal fue? Espero que disfrutaras mucho de León
Gracias Lalu, la verdad es que Toledo es totalmente mágica, junto con Granada de lo más bonito de la España interior, un lugar que debería conocer todo le mundo
Me alegro de que te haya gustado mi relato
Hola!!! Ya hemos vuelto de nuestra ruta por León, venimos muy contentos, un tiempo estupendo y mucho ambiente. León capital me ha sorprendido, qué gusto callejear, la catedral impresionante, San Isidoro... Además estuvimos en Ponferrada, Peñalba de Santiago, Astorga, Castrillo de los Polvazares y vimos las Médulas desde el mirador de Orellán ya que otros dos millones de personas tuvieron la misma idea que nosotros y no pudimos acceder, una pena.
Gracias otra vez por tus diarios.
(Se te echa de menos en las redes sociales, tus fotos y comentarios valen la pena)
Hola Sussar!
Me alegro de que te haya sido útil esta etapa para ver un poco que ver en La Maragatería.
De nada, están para ayudar, y últimamente no tengo tiempo para seguir dándole caña a los diarios, aunque en RRSS (sobre todo Instagram) si que sigo siendo activo
De viaje por EspañaPueblos, ciudades y naturaleza. En coche y rutas de senderismo. Destinos y recorridos clásicos y lugares no tan conocidos. Lo iré ampliando e incorporando...⭐ Puntos 4.79 (101 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 1958
Paseando por España-1991/2017En este diario me voy a centrar más en todo lo relacionado con la naturaleza. rutas, embalses, lagos, parques nacionales, jardines, etc...⭐ Puntos 5.00 (6 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 1038
Recorriendo Andalucía.Recopilación de todas las etapas de Andalucía que estaban en mi diario De viaje por España junto con las nuevas que iré incluyendo, aunque el general...⭐ Puntos 5.00 (6 Votos) 👁️ Visitas mes actual: 603
Hola. Traigo al hilo de la comarca y así lo vamos enriqueciendo. Ya que estoy, viendo la webcam de la empresa del teleférico, diría que la nieve está, más que nada, arriba en las cumbres y tampoco es particularmente abundante. No parece que la vayas a encontrar en mayo en el Desfiladero de la Hermida.
Hola. Traigo al hilo de la comarca y así lo vamos enriqueciendo. Ya que estoy, viendo la webcam de la empresa del teleférico, diría que la nieve está, más que nada, arriba en las cumbres y tampoco es particularmente abundante. No parece que la vayas a encontrar en mayo en el Desfiladero de la Hermida.
Vega de Liébana: Naturaleza, historia y tradición en los Picos de Europa
Vega de Liébana, en el corazón de Cantabria y a los pies de los Picos de Europa, es un destino auténtico de montañas, pueblos de piedra y tradiciones vivas. Historia, cultura, senderismo y gastronomía —con el cocido lebaniego como emblema— se unen en un lugar donde el tiempo parece detenerse y la naturaleza se disfruta sin filtros.
A los pies de los Picos de Europa, entre valles fértiles, bosques frondosos y un legado que respira tradición, Vega de Liébana se revela como un destino auténtico y sereno. Sus pequeños pueblos conservan la esencia montañesa, con caseríos de piedra, arquitectura popular y una calma difícil de encontrar. Naturaleza, gastronomía, historia y hospitalidad se entrelazan en esta joya de Cantabria.
Un valle entre montañas
En el extremo sur de la comarca lebaniega, atravesado por las aguas cristalinas del río Quiviesa, afluente del Deva, Vega de Liébana es un lugar donde el tiempo parece detenerse.
El horizonte está marcado por montañas imponentes y coronado por Peña Prieta (2.536 m), la cumbre más alta del entorno.
Historia y cultura
En la Edad Media, Vega de Liébana era conocido como Valle de Cereceda. Fue escenario de repoblaciones impulsadas por Alfonso I y de disputas entre linajes como los Manrique y los Mendoza, hasta quedar bajo el señorío del futuro marqués de Santillana.
Las tradiciones aún laten con fuerza. El ‘Pericote’, danza popular de ritmo alegre, refleja el espíritu rural del valle. En la localidad de Ledantes se conserva la sorprendente Pisa de Ledantes, un ingenioso artilugio hidráulico de madera utilizado antiguamente en la fabricación textil.
El arte popular se expresa en rincones con carácter rústico y montañés, destacando el Conjunto Histórico de Dobres, que ofrece una ventana al pasado rural del valle.
Naturaleza en estado puro
Para los amantes de la montaña, Vega de Liébana es un paraíso. El Mirador de Llesba, a 1.609 metros de altitud, brinda una panorámica espectacular de los Picos de Europa, ideal para senderistas y viajeros en busca de paisajes únicos.
Gastronomía con identidad
La experiencia se completa en la mesa, con sabores que representan la esencia de Cantabria. El protagonista indiscutible es el cocido lebaniego, un plato contundente y sabroso elaborado con productos de la tierra.
Vega de Liébana invita a detenerse, a escuchar la voz de las montañas y a descubrir un mundo donde las costumbres sobreviven al tiempo.
Un destino para sentir la tierra, saborear la historia y dejarse asombrar por la autenticidad del presente.
La Comarca de Liébana, un escenario privilegiado para contemplar el eclipse total de Sol
Miradores naturales, pueblos con encanto y el espectacular paisaje de los Picos de Europa convierten a la Comarca de Liébana en uno de los mejores lugares de España para vivir el eclipse total de Sol del próximo 12 de agosto.
El próximo 12 de agosto, la Península Ibérica será testigo de uno de los fenómenos astronómicos más esperados de las últimas décadas: un eclipse total de Sol. Durante el atardecer, la Luna ocultará completamente al Sol en una estrecha franja que atravesará parte del territorio peninsular, ofreciendo una experiencia única para los amantes de la astronomía, la naturaleza y la fotografía.
Entre los destinos privilegiados para contemplarlo destaca la Comarca de Liébana, en Cantabria. Rodeada por los majestuosos Picos de Europa y caracterizada por la escasa contaminación lumínica de muchos de sus rincones, esta comarca reúne unas condiciones excepcionales para disfrutar del eclipse en un entorno natural de gran belleza.
Cuando el Sol y la Luna se alineen, alrededor de las 19:30 horas, el paisaje cambiará por completo durante unos instantes. La luz se volverá tenue, las temperaturas descenderán ligeramente y el entorno adquirirá una atmósfera muy especial. Eso sí, será imprescindible utilizar gafas homologadas para la observación solar durante todas las fases del eclipse, excepto durante el breve periodo de totalidad.
Seis lugares para disfrutar del eclipse en Liébana
La Comarca de Liébana ofrece numerosos miradores y espacios abiertos desde los que contemplar este fenómeno. Estos son algunos de los lugares más recomendables.
Cahecho, un balcón sobre Liébana
El pequeño pueblo de Cahecho, en el municipio de Cabezón de Liébana, alberga el conocido Mirador de Liébana, uno de los mejores balcones naturales de la comarca.
Desde este punto se disfruta de una amplia panorámica sobre los valles y las montañas que rodean la comarca, un escenario especialmente atractivo para observar cómo la sombra del eclipse avanza sobre el paisaje.
Espinama, a las puertas de los Picos de Europa
Situado en el municipio de Camaleño, Espinama es una de las principales puertas de acceso al Parque Nacional de los Picos de Europa.
Su privilegiada ubicación, rodeada de cumbres y amplios espacios abiertos, convierte este enclave en un lugar ideal para contemplar el eclipse con el impresionante macizo montañoso como telón de fondo.
Potes, patrimonio e historia bajo el cielo
Capital de la comarca, Potes ofrece una combinación única de patrimonio histórico y naturaleza.
Sus calles empedradas, torres medievales y puentes históricos, junto al entorno montañoso que la rodea, permiten disfrutar del eclipse en uno de los pueblos con más encanto del norte de España.
Caloca, naturaleza y tranquilidad
En el municipio de Pesaguero, Caloca destaca por su entorno de praderas, bosques y montañas.
La tranquilidad de este pequeño núcleo rural lo convierte en un excelente lugar para observar el eclipse lejos de las zonas más concurridas.
Bejes y Tresviso, entre montañas y tradición
En el extremo occidental de la comarca, Bejes y Tresviso ofrecen algunos de los paisajes más espectaculares de Liébana.
Sus profundos valles y escarpadas montañas proporcionan un escenario privilegiado para disfrutar del fenómeno astronómico. La visita puede completarse degustando uno de los productos más representativos de la zona: el reconocido Queso Picón Bejes-Tresviso.
Dobres, un rincón para contemplar el cielo
Situado en el municipio de Vega de Liébana, Dobres conserva el ambiente tranquilo de los pueblos de montaña.
Su reducido tamaño, el entorno natural que lo rodea y la amplitud de sus paisajes lo convierten en otro excelente lugar para observar el eclipse con calma.
Mucho más que un eclipse
La visita a la Comarca de Liébana puede convertirse en una escapada completa para descubrir uno de los territorios con mayor riqueza paisajística y cultural de Cantabria.
Además de contemplar el eclipse, el viajero podrá recorrer pueblos tradicionales, realizar rutas de senderismo por los Picos de Europa, visitar el Monasterio de Santo Toribio de Liébana, disfrutar de la gastronomía local y descubrir productos tan emblemáticos como el orujo lebaniego o el queso Picón Bejes-Tresviso.
Consejos para disfrutar del eclipse con seguridad
Utiliza siempre gafas homologadas para la observación solar.
Llega con antelación al lugar elegido para evitar aglomeraciones.
Consulta la previsión meteorológica antes del desplazamiento.
Lleva agua, protección solar y ropa adecuada para la espera.
Respeta el entorno natural y sigue las indicaciones de las autoridades locales.
El eclipse total de Sol del 12 de agosto será una oportunidad excepcional para contemplar uno de los fenómenos naturales más sorprendentes desde un entorno único. La combinación de cielos abiertos, pueblos con encanto y paisajes de montaña convierte a la Comarca de Liébana en uno de los destinos más atractivos para vivir este acontecimiento astronómico.