El avión sale a las 11.10 horas, así que nos levantamos pronto y nos dirigimos a la estación de El Clot para coger el Rodalies hasta el aeropuerto. Lo perdemos por un minuto y nos toca esperar media hora hasta el siguiente. Pero vamos bien de tiempo, así que no hay problema.
Nuestro vuelo es el QR066 de Qatar Airways con destino Doha. Podríamos haber enlazado esperando unas cuantas horas en el aeropuerto, pero decidimos comprar el que llegaba a las 18:35 horas para cotillear un poco la capital de Qatar.
Como vamos con nuestras mochilas viajeras no facturamos. Y ahora... a esperar el momento de entrar en el avión y ver cómo es!!!
En la cola de embarque tenemos detrás a un oriental. Resulta que es thailandés y claro!!! Ahí nosa sale nuestro amor por Thailandia. Nos pregunta por nuestro destino y cuando le decimos que vamos a China su cara es un poema
Vuelve a enunciarnos todos los tópicos que ya he leído sobre China y los chinos, a lo que añade que siempre que va a China se pone enfermo del estómago. Esto ya me asusta porque que un thai (con lo que puede llegar a picar la comida thailandesa) te diga que la comida china le sienta mal...
Vamossssssssssss! Que el ánimo no decaigaaaaaaaaaa!!! Y el ritmo no pareeeeeeeeee!
ANOTACIÓN: Después de mi experiencia por China... si le sentó mal la comida es porque se la comería con asco. Porque a mi me sentaba todo biennnnnn!!!
Al entrar en el avión nos decepciona un poco porque nos lo esperábamos más fashion. Coincidimos los dos en que el de Emirates parecía mejor. Además las pantallas individuales eran más grandes y táctiles
AVISO: No es que sea cuestión de vida o muerte pero en los tránsitos en Doha hay que tener en cuenta si uno va a salir del aeropuerto o no ya que en función de ello se asigna un color diferente en la cartulina que envuelve el billete. La razón es que el autobús que te transporta desde el avión va a las diferentes terminales que forman el aeropuerto: la de tránsitos, la de llegadas y otra cuyo nombre no recuerdo. De esta forma, si te pierdes o no lo tienes claro el personal te localiza fácilmente, jeje.
Posteriormente en el vuelo avisan sobre los diferentes colores de la cartulina y su significado.
Nosotros no lo sabíamos en el momento del check-in y por tanto, no avisamos a la de facturación de que, aunque nuestro destino final era Pekín, esa noche dormíamos en Doha. Por lo que nos dió el color de tránsito.
Mi marido estaba algo preocupado por el tema de la cartulina y yo venga a decirle: Va hombre!! A ver si te crees que nos van a poner problemas por si la cartulina es amarilla o azul!!!
Miramos una película mientras esperamos la hora de la comida.
Una cosa que nos sorprendió también al realizar la compra por internet del billete fue la cantidad de opciones alimenticias que se podía elegir, tanto por cuestiones religiosas como por intolerancias, etc. Como somos de experimentar y nos gusta la comida india, elegimos la opción india no vegetariana... y estábamos muy ansiosos esperando qué menú tendríamos. Después de haberlo probado, tengo que decir que no está mal pero que quizás mejor el menú normal. El cocinero indio no estaba muy creativo, jajajaja.
Sin embargo, nos alucinó mucho que llegaran a nuestro asiento con las bandejitas identificadas con nuestros nombres y nuestro menú especial. Supongo que fliparían al ver que no éramos hindúes, jajajjaja. Y hasta vino antes del menú, la responsable de nuestra zona a presentarse y decirnos que si necesitábamos algo que estaba a nuestra disposición. La verdad es que en atención un 20!!!
El vuelo dura unas 6 horas y entre las 2 comidas que nos ofrecen y las 2 pelis que vemos, ya queda tiempo para poco más.
Bueno, ahora viene el tema de los colores, jajajajja. Y el del calorrrrrrrrrrrr!!!
Al salir del avión nos recibe ya la bochornosa tarde qatarí. OZÚ QUÉ CALÓ!!! El autobús está ya esperando y subimos rápidamente buscando el fresco del aire acondicionado, pero el conductor debe ser de la liga anti porque prácticamente ni se nota. Las gotas de sudor nos van cayendo ya como un torrente.
Hay bastante distancia desde donde estamos hasta la terminal de tránsito, así que paciencia y a sudar. En la primera parada baja prácticamente todo el mundo menos 2 parejas y nosotros. Éste es el momento cartulina, jeje.
Tras un buen rato de paseo más el autobús se para en la terminal de llegadas. Preguntamos si es la parada correcta y nos dicen que adelante.
Me había montado un lío con lo que se tenía que hacer para cruzar el control, pero tras preguntar al personal nos pusimos en la cola normal y a esperar nuestro turno.
Los controladores muy majos. Al ver que éramos españoles, pues pregunta habitual: Madrid o Barça?? Como mi marido es del Madrid y yo del Barça pues siempre acertamos!! El de hoy era del Barça, jeje. Nos hacen una foto, pagamos las tasas de entrada (tengo que mirar la cantidad exacta pero creo que rondaban los 20 euros o algo así), nos piden la reserva del hotel en Doha.... y ya tenemos un cuñito más en el pasaporte. OEOEOEOEOE!!!
Al salir para coger el taxi nos engancha un señor que creo que es taxista pero al poco de ver hacia donde nos lleva me imagino que debe ser algún ilegal o privado. Le pido la acreditación y me enseña el carnet de conducir. Como hace un calor que no se puede aguantar y paso de volver a la terminal, cruzo los dedos y deseo desde lo más profundo de mi interior que no pase nada.
El aeropuerto está muy cerca de la ciudad y en un momento llegamos al hotel. El pobre hombre se lo curra y nos lleva por atajos y aparca lo más cerquita que puede de la puerta para que no tengamos que sudar mucho. Como no veo el nombre del hotel estoy un poco desconcertada y el pobre no para de darme explicaciones y referencias para que me de cuente de que estoy en el lugar correcto. Y hasta me indica los sitios a los que ir después
.Y por fin aire fresquitoooooo!
El hotel es el Kingsgate Hotel Doha. No tiene malas puntuaciones, está céntrico y a un precio razonable. Para el tiempo que tenemos que estar en él, me parece más que suficiente.
www.booking.com/ ...EOswwV8MI=
Dejamos las cosas en la habitación y nos vamos a dar una vuelta para ver las cuatro cosas visitables de la ciudad. El hotel está realmente cerca de todo lo importante así que, pese al calor, echamos a andar.
En un momento llegamos al Museo de Arte Islámico. El exterior del edificio iluminado resulta visualmente muy atractivo. Entramos y vemos la exposición que hay sobre le Islam. Un empleado nos da un libro con información y nos explica varias cosas. Muy agradable también.
Le echamos valor y salimos al exterior de nuevo. Vamos a La Corniche para ver la parte de los rascacielos iluminada. La zona por la que andamos está todavía en obras y vamos sorteando materiales, vallas, agujeros, etc. Mientras nos cruzamos con grupos de trabajadores pakistaníes e indios.
La bochornosa atmósfera que nos rodea hace que cada paso que damos sea un suplicio. Es de noche pero la temperatura es infernal. Cuando llegamos a la parte final del puerto estamos caladas hasta los huesos. Mientras intenta hacer fotografías a Jose no paran de caerle gotas por la cara y los brazos. Es tal la cantidad que le digo que pare porque ahogará a la cámara. Creo que en la vida habíamos sudado tanto.
Algunos coches han aparcado junto a nosotros y vemos a grupos de hombres dentro comiendo y charlando. Si yo tuviera coche tampoco estaría aquí fuera
Decidimos que ya tenemos bastante y volvemos a la civilización. Nos damos un paseo por el zoco artificial que han montado y desde el que se tiene una vista maravillosa del Museo. Ahora toca decidir en qué restaurante cenamos. Los hay de tropecientas nacionalidades y al final nos inclinamos por un irakí. Es novedad para nosotros aunque el estilo es similar al de cualquier país árabe. Como el aire del local está muy fuerte, nos sentamos en la terraza pegaditos al aparato de aire que tienen.
Nos sorprende el hecho de que hay muchos espacios abiertos sin aparatos de aire y están todos en las terrazas soportando estoicamente el calor mientras miran fútbol por la tele. En este momento está jugando el Madrid.
Una pequeña vuelta más y a dormir que hace mucho calor!!!