Sin darnos cuenta nos habíamos plantado en los dos últimos días de nuestro viaje. El cansancio se notaba ya a la hora de levantarse, pero compensaba la ilusión por ver la que según la mayoría de foreros es la ciudad más bonita de la ruta.
Desayunamos en el hotel (desayuno normalito, bollería, café y poco más). Había muchas cosas que ver y poco tiempo. Empezamos por ver el buque insignia de San Francisco: el Golden Gate. Paramos en los miradores principales:
Fort Point (Hay un parking, pero de tiempo limitado, y está el centro donde puedes comprar el pase para cruzar el Golden Gate)
Vista Point (El primero que hay al cruzar el puente)
Battery Spencer (El mejor de todos, aunque es más difícil aparcar)
Un consejo: para fotografiar el puente el mucho mejor visitarlo al atardecer. Como veréis, por la mañana el sol da de cara, y no se aprecia bien el característico color rojo.
Recordad que tenéis que pagar el peaje para pasar el puente (en realidad, se paga la entrada desde fuera a San Francisco). Como sabréis ya no se puede pagar en efectivo en la entrada, hay varias opciones que están reflejadas en el foro, nosotros pagamos por internet y no tuvimos problema.
De aquí nos acercamos a Sausalito para ver las famosas casas flotantes. Aparcamos el coche cerca de puerto. Las casas se encuentran principalmente entre el Gate Road 5 y el 6
Para nosotros fue una decepción. Aunque entramos en alguna de las “calles” donde están los barcos y pudimos ver las casas de cerca; estas son propiedad privada, vimos algunos carteles donde lo indicaba. Además, las casas tampoco son nada del otro mundo (me gustó más verlas por la tele en el reportaje de Callejeros de La Cuatro que verlo allí). Pero claro, todo es opinable.
Recogimos el coche, y ya de vuelta en la ciudad visitamos el parque Golden Gate. Visitamos primero los jardines japoneses (tuvimos que dar un par de vueltas para aparcar). Pagamos la entrada 7 $ cada uno, los Lunes, Miércoles y Viernes es gratis antes de las 10:00.
No hay nada que añadir a las fotos, tampoco encuentro que valga mucho la pena.
Dimos unas vueltas con el coche, pasamos por delante del jardín botánico, el molino holandés y el Bison Paddock (nos lo pasamos porque los bisontes estaban escondidos en su cuadra, pero al llegar uno de los bisontes salió a saludar, je je)
Se hacia la hora de comer. Volvimos al motel y allí buscamos un restaurante, nos metimos en un restaurante chino, no era caro y tenía buena pinta. Y la verdad, comimos de lujo y barato; y por primera vez me pude beber una coca-cola de lata. Por cierto, Cristina tenía la teoría de que la coca-cola no es la misma que bebemos en España, y la verdad, creo que la de USA tiene más azúcar, sabe más como la Pepsi.
Cogimos el coche y pusimos rumbo al Pier, a las 18:00 teníamos la excursión a Alcatraz. Casi nos volvimos locos para aparcar: allí no hay sitio, hay que dejar el coche en los Public parkings que ya nos habían complicado la vida en Los Ángeles. Pues aquí fue peor, miramos 10 parkings y las diferencias de precio eran abismales (algunos por dejarlos por la noche te cobraban más de 40 dólares). Evitamos los parkings de primera línea, y aparcamos en una calle a 10 minutos del Pier, en un parking un poco más asequible.
El pier tiene mucho ambiente, tiendas, restaurantes… Vimos los leones marinos que se asientan en el puerto (bastante escandalosos) y compramos algunos regalos. Os recomiendo la tienda de artículos de magia Houdini, los vendedores te enseñan los trucos y es divertido. También fue curioso visitar el Zurditorium, tienda de artículos para zurdos que muchos recordareis por ser la tienda de Ned Flanders en Los Simpsons.
Llegó el plato fuerte del día: Alcatraz. Con las entradas compradas e impresas desde España, sólo tuvimos que esperar la cola y meternos en el barco. Las vistas de la bahía de San Francisco y el puente al atardecer merecen la pena. Llegamos a la isla prácticamente de noche. Allí se hacen grupos para entrar y te dan el audio guía (incluido en el precio). Es fácil de usar y está en castellano.
Aquí hay algunas fotos. No explicaré mucho, porque es un sitio que hay que verlo; pero sin duda fue lo mejor de San Francisco.
En el foro mucha gente pregunta si vale la pena pagar el viaje de las 18h. Nosotros pudimos ver la sala de oficiales donde jugaban al billar, y después una demostración de cómo se habrían las celdas… no sé si en otros turnos lo enseñan, pero si no es así, vale la pena ir de noche sólo para verlo. Además, desde la playa y a la vuelta puedes ver toda la costa iluminada de noche.
De vuelta al puerto cenamos en un Hard Rock (para nuestro gusto no fue malo, pero si un poco más caro que lo habitual). A eso de las 23:00 nos fuimos al hotel, nos dio un poco de respeto porque había poca gente por la calle, para entrar al parking no había empleados y tenías que entrar por otro sitio con el ticket. Pero nada más, en esa parte no había mendigos y nos dimos cuenta que era 100% seguro.
Segundo día en San Francisco
Visitamos el tramo de curvas de Lombard Street. Estaba a reventar de turistas, como era sábado pudimos aparcar y hacerla andando.
Pasamos por delante de las famosas Painted Ladies
Después vimos el barrio hippie de Haigh-Hashbury: grafitis, tiendas de segunda mano, gente bohemia… Un sito curioso
Hotel Red Victorian
De aquí fuimos al Barrio Gay de Castro, con su ambiente de arco iris (nada más llegar había una manifestación de moteros completamente desnudos). Vimos el famoso cine, un par de tiendas de ropa, algún sex shop… Gente simpática y muy abierta.
Como anécdota, estaba en una tienda de souvenires y un hombre de mediana edad empezó a hablarme sin más. Me preguntó de donde era, y al decirle que era español me dijo dos cosas: primero que sabía que era europeo por llevaba una cámara réflex (se ve que la fiebre de las réflex no ha llegado a USA...), y después me preguntó si había corrido delante de los toros! Tras explicarle que correr los sanfermines no es algo que se haga a la ligera, y contarle que estaba de luna de miel, nos deseó buen viaje. Más tarde me enteré que en San Francisco hay una enmienda para poder hacer encierros y carreras tipo San Fermín, de aquí su interés.
De Castro nos fuimos al barrio chino. Volvimos a aparcar en un public parking y llegamos a la famosa entrada.
Nosotros teníamos la referencia del barrio chino de Nueva York. Nos gustó más el de San Francisco, le encontramos más encanto, es enorme. No es como el de NY, en el que todo son falsificaciones y regateo, aquí la mayoría son tiendas de souvenires en los que los precios tampoco son una ganga (aunque hay de todo).
Paramos para comer en un chino, que como slogan ponía que era uno de los 10 mejores restaurantes chinos de América. Era un local enorme y estaba lleno, estaba bien de precio y no era malo, pero fue mucho mejor el que fuimos el día anterior.
Dimos otra vuelta, después nos fuimos a recoger el coche para aparcar por Union Square, cerca de donde se coge el famoso tranvía. Hicimos un poco el tonto, porque desde donde estábamos podríamos haber ido andando.
Estábamos en pleno centro comercial. Llegamos a la parada, había una cola enorme. Compramos las entradas en un kiosco que había al lado del cambio de agujas. Esperamos un buen rato, los tranvías tardaban en llegar y se llenaban rápido (suponemos que porque era fin de semana). Aquí sí que encontramos mendigos, y bastante abundantes.
Hicimos el tramo de ida hasta el final, paramos en la última parada, y volvimos a tener que hacer cola para la vuelta.
A nosotros nos pareció una actividad de güiris que, además de cara, tampoco fue nada del otro jueves. Pero repito, para gustos colores.
Se hacía tarde, y decidimos visitar las tiendas de la zona. Visitamos un Macy’s, donde Cristina se compró unas Rayban plegables (no sé si las venden aquí en España, pero yo no las he visto). Queríamos cenar en un Cheesecake Factory que hay en la última planta, pero había una hora de cola. Fuimos a un Dinner cercano, y nos tomamos nuestra última hamburguesa y último batido en USA… sniff sniff
De aquí al hotel y… colorín colorado, nuestra aventura en la costa oeste se había acabado.
Ni más ni menos que 2215 millas recorridas, o lo que es lo mismo 3565 kilómetros en 13 dias
Pero todavía nos faltaba la última etapa de nuestra luna de miel: El Caribe
Conclusiones de San Francisco
• San Francisco es la ciudad más bonita de la ruta. Como se suele decir, tiene un aire más europeo, se nota en la arquitectura y en el ambiente.
• De nuestra visita destacaría Alcatraz por encima de todo. El ambiente del Pier, el Golden Gate y el barrio chino también nos gustaron mucho; en cambio, los jardines japoneses, Sausalito o las Painted ladies son visitas prescindibles para nuestro gusto.
• Aparcar en San Francisco es tarea complicada, los fines de semana es más fácil aparcar en la calle; pero visitar la ciudad en transporte público puede ser una buena opción.