Después de desayunar, andamos hasta el Palatino a sacar las entradas (Palatino+foro Romano+Coliseo) de camino allí vimos el Arco de Constantino el cual estaba en reformas.
Una vez dentro, paseamos por el recinto lleno de ruinas y monumentos y nos acercamos disimuladamente a una guía turística que hablaba español para enterarnos un poco de la historia.
Cuando acabamos de recorrer el recinto, fuimos al Coliseo y de camino nos compramos unos gorros. Dentro del Coliseo, pudimos ver lo grande que era, las esculturas que habían por las diferentes zonas, los sótanos...

De allí nos dirigimos a ver la explanada donde antiguamente estaba el circo Máximo y nos fuimos andando a ver la Boca de la Verdad que por cierto nos costo mucho encontrar.
Una vez la vimos y nos hicimos fotos con la mano en la boca, fuimos a comer y volvimos a pasar por el monumento de Vittorio Emmanuel y como estaba abierto decimos subir las escaleras y verlo.
Como ya estábamos cansados de andar durante bastantes horas, decidimos volver al hotel a descansar un rato y ducharnos. Después de descansar, salimos a ver el Coliseo iluminado por la noche, a cenar, volvimos a la Fontanna di Trevi a comernos un helado allí sentados tranquilamente y nos fuimos paseando al hotel a dormir.



