Cuando ya habíamos desayunado y estábamos listos, nos dirigimos al metro para ir hasta el Vaticano y como ya teníamos las entradas para el Museo no tuvimos que hacer la gran cola que había para entrar.
Por dentro del museo, pudimos ver durante unas horas diferentes esculturas, pinturas, techos decorados... aquello era enorme y estaba lleno de muchas cosas.
También vimos la Capilla Sixtina, donde nos sentamos un rato para poder verla bien. Una vez habíamos visto todo el museo y la capilla, salimos y fuimos a la Plaza de San Pedro- Basílica y observamos lo enorme que era, las columnas que tenia... y como no, había una parte en obras. Como ya era la hora de comer, comimos en un bar que nos habian dado la propaganda al salir del museo, el cual estaba a unos cuantos metros y a buen precio.

Al acabar de comer, fuimos por una avenida enorme que al llegar al final se veía la Plaza de San Pedro y la Basílica e hicimos unas cuantas fotos.
Seguimos caminando por al lado del río, vimos el Castillo de Sant Ángelo.
Regresamos al hotel a pegarnos una ducha , descansar un rato y salimos a cenar, fuimos a la Plaza Navonna, donde había buen ambiente, pintores, música... y nos decidimos a sentarnos en un restaurante de allí, el cual para una pizza y dos coca-colas nos salió bastante caro... Para el postre, decidimos comprarnos un tartufo el cual estaba riquísimo.Después, fuimos a ver el Panteón por la noche y diferentes esculturas que nos encontrábamos por el camino. Y cuando ya no podíamos mas, nos volvimos al hotel a dormir.