Fuimos a desayunar temprano, disfrutando una maravillosa vista del mar azul.
El hotel está edificado sobre el mar, así que cada día desayunamos y cenamos con esa bonita vista.
Había llegado un crucero y como el puerto queda muy cerca se veía ahí nomás

Si bien la playa es muy pequeña con reposeras y palapas también aumenta el número de éstas sobre el muelle y también hay sitio en los jardines para tomar una y relajarse frente al mar.


Las piscinas están muy bien, aunque nosotros preferimos estar en la playita.

Esa mañana, desayunamos y fuimos al Centro de Buceo a completar planillas y planear la semana. Nos dieron el equipo que alquilamos: chaleco, regulador, neoprene corto y lastre.
Nosotros llevamos nuestra máscara, aletas y botas.
Tendríamos un locker en el muelle para guardar todo. Algo muy cómodo para evitar el acarreo del material cada día.
Desde allí, salimos del hotel y caminamos unos 5 minutos, siempre al lado de la costa,

pasando por varios restaurantes, cruzamos una plaza y ya llegamos a la calle principal con negocios y galerías. Todo aquí es pequeño, así que a las 4 cuadras se termina la zona comercial

Como habían llegado 2 cruceros estaban los negocios muy concurridos, hasta montaron una feria artesanal en la plaza que levantan cuando se van los barcos.
Allí todos los turistas son holandeses, ingleses, norteamericanos, muy pocos de habla española. Lo bueno para nosotros es que todos los empleados de comercios, restaurantes, hotel hablan nuestro idioma y son muy amables.
Hicimos algunas compras y volvimos por la costanera donde almorzamos en el bar del muelle central. Desde allí al hotel y directo a la playa con cámara y máscara y a disfrutar de los pececitos!!!
Vimos en cantidad y al lado de la costa, como ser pez sagento mayor, ballesta. Unos muy parecidos a los sweetlips, pez cofre, cirujano, damiselas, angel, etc



Me gustó muchísimo esa zona, me pasé horas entre los pececitos que tan lindos se quedaban para las fotos…
Esa noche cenamos en el Chibi-Chibi, que me pareció muy romántico, una mesa frente al mar, con una potente luz que atrae a los peces que esperan unas migas para alborotarse. Pedimos un plato con lomo y langostinos que se llamaba Land and sea.

Luego con una copa del bar nos sentamos en las reposeras del muelle. Desde allí se veía el resplandor de las linternas de los buzos que se animan a bucear de noche.
Allí el buceo es libre: una vez registrado se puede bucear libremente las veces que quieras desde el hotel o alquilando una camioneta cargar los tanques, tomar la ruta y buscar uno de los 60 puntos de buceo de costa y a disfrutar!!! Pero nosotros preferimos el buceo embarcado.