Nos situamos en el jueves.
Como ya os he comentado, a las cinco y media nos despertamos y ya no hubo manera de volver a pisar la cama hasta la noche. Es lo único malo que tiene alojarse en el Castle Rock Hostel, que por la tarde lo de dormir es un poco complicado porque hay que tener en cuenta que en la habitación puede entrar gente y si tienen que hacer ruido, lo harán.
Nosotros éramos 10 en la habitación, y un par de chicos entraron y se quedaron haciendo algunas cosas, por lo que yo me desperté y también tuve que despertar a Sara.
A esa hora nos levantamos, nos duchamos y decidimos salir a explorar un poco la ciudad.
Podría decirse que fue un día perdido, culturalmente hablando, pero la verdad es que lo pasamos muy bien campando a nuestras anchas durante toda la tarde.
Como buena fan de Harry Potter (y Edimburgo es la ciudad indicada para eso), una de las primeras cosas que hicimos fue ir en busca de The Elephant House, la cafetería donde se escribió parte de Harry Potter.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Estuvimos viendo el local un rato por fuera, pero si os soy sincera, no llegamos a entrar y consumir. El viernes intentamos cenar allí y resultó que ya estaban cerrando (la culpa fue nuestra porque con nuestro horario español nos presentamos allí sobre las diez y media de la noche)
Nos tomamos algunas fotos más por la calle:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Esto al parecer es el autobús que se utiliza en el tour de los fantasmas. Sara quería hacerlo, pero finalmente la idea no cuajó por dos grandes razones: 1- No entraba en nuestros planes, ya que yo ya sabía todo lo que nos daría tiempo a hacer sin morir de cansancio en el intento. 2- Me dan mucho mucho miedo esas cosas.
Esa noche finalmente cenamos en el KFC, para que os hagáis una idea... un menú normal (a mí me llenó) de pollo con bebida y patatas me costó 4,99 libras. Sara eligió una hamburguesa algo más grande también acompañada de pollo y le costó 5,99. No me pareció caro en absoluto, porque la verdad es que siempre que he ido al KFC en España me ha salido bastante más caro.
Como buenas turistas, cuando anocheció nos perdimos, aquí os dejo una foto de las bonitas casas que encontramos en nuestra desorientación:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después nos fuimos a tomar algo en un bar, os comento un poco de precios porque eso es lo que a mí me habría gustado que me contaran antes de irme.
Yo esa noche seguía con el estómago revuelto (sí, señores, aún por el monster de esa mañana) así que me tomé un zumito muy rico de frutas, me costó unas 2 libras. Sara pidió una bebida con vodka que le salió a 2,95 libras. En general la bebida no me parecía cara, a no ser que te metieras a tomar whiskys, que ya (normalmente) valían más de 10 libras.
La comida en cualquier establecimiento de calle (digamos un bocadillo o un kebab) te puede salir por unas 3 o 4 libras, aunque, sinceramente, no me iría a Escocia a comerme un kebab como hago todos los fines de semana en España
Con mi asombrosa capacidad de orientación, logramos encontrar el hostel unos cuarenta minutos después (cuando realmente estábamos a diez minutos más o menos)
Aquí una foto del hostel por la noche:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Para cerrar esta etapa, aquí va una muestra de Humor Escocés:
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Y esta noche sí pudimos dormir tranquilamente, aunque por la mañana nos despertamos a las 7:30 de la mañana para desayunar en el hostel y hacer el Free Tour por Edimburgo, pero ya fue otra nueva etapa.