Aunque con el tour gratuito (llamémosle así) ya habíamos recorrido parte del Old Town, para este día teníamos planeado recorrerlo de arriba abajo literalmente, desde el Castillo de Edimburgo hasta el Palacio de Holyrood. Como el Castillo no abre hasta las 9’30h tampoco madrugamos mucho, además, justo en frente de nuestro hotel hay un Starbucks así que ese día desayunamos allí un capuccino tall, un caramel macchiato, blueberry muffin y chocolate muffin, todo por 9,40 libras y cogimos el bus nº 2 hasta Grassmarket, nos dejó bastante cerca del Castillo y nos ahorró un buen paseo, ya que ese día se presentaba intenso…
Una vez arriba, sobre las 9’20h nos dejaron pasar hacia la explanada (en agosto no luce mucho ya que en los laterales están montadas las gigantescas gradas que albergan cada noche a los espectadores del “Military Tattoo” http://www.edintattoo.co.uk/, un festival de bandas que actúa todas las noches en dicha explanada…). A las 9’30h en punto, unos empleados del Castillo van diciendo por qué parte tienes que entrar, dependiendo de si llevas la entrada pre-comprada, si tienes que comprarla en taquilla o si llevas la Explorer Pass. Sobre la Explorer Pass solamente podemos decir que miréis bien los lugares que entran y los lugares que vais a visitar y hagáis cuentas… Si os sale a cuenta, compradla claro! A parte del ahorro, también entras directo, por una cola más directa… La podéis comprar on line http://www.historic-scotland.gov.uk/explorer Imprimís el justificante con el código de barras y eso ya es vuestra Explorer… Nosotros compramos la de 7 días ya que íbamos a recorrer varios lugares fuera de Edimburgo que sí entraban y nos salía a más a cuenta que pagar las entradas por separado.
Del Castillo de Edimburgo, ¿qué podemos decir? Es uno de los imprescindibles si visitas Edimburgo, lo más destacable para nosotros sería la Capilla de Sta. Margarita, construida por orden del Rey David I en el s. XII en honor a su madre, sencilla pero con una vidriera muy bonita. En otra sala se encuentran las joyas de la corona escocesas (cetro, espada y corona) y la piedra del destino (piedra sobre la que fueron coronados todos los reyes escoceses). Actualmente tiene varias estancias a modo de museo militar, otra estancia recrea una prisión, hay un pequeño cementerio de mascotas, y, entre otros muchas cosas interesantes, podréis encontrar el cañón que disparan todos los días a la 1 en punto. Nosotros estuvimos casi dos horas recorriéndolo, y eso que no fuimos muy exhaustivos y no cogimos audioguía, ni nos paramos eternidades delante de cada piedra (que los hay, yo no sé qué miran! Jajajajaja…) pero sí que podéis emplear allí un par de horas ó más si os gusta mucho el rollo militar…
La Royal Mile se divide en varios tramos y va cambiando de nombre: Castlehill, Lawmarket, High Street y Canongate.
Castlehill: Saliendo del Castillo calle abajo, nuestra siguiente parada fue The Hub http://www.thehub-edinburgh.com/, una construcción que podría llamarse iglesia aunque nunca fue consagrada como tal y que cuenta con la torre más alta de la ciudad. Actualmente, The Hub alberga la sede del Festival de Edimburgo; durante el resto del año celebra eventos de todo tipo…
Un poco más abajo, ya en el tramo de Lawnmarket, encontraremos el Lady Stair’s Close que nos llevará a una plazuela trasera en la que se encuentra la Lady Stair’s House sede del museo de los escritores (Writer’s museum). Está abierto hasta las 17h y la entrada es gratuita. La visita es rápida, en unos 15 minutos ves el museo entero y puedes encontrar objetos personales de Walter Scott y otros escritores.
Continuando por la Royal Mile abajo, en la esquina izquierda encontraremos uno de los pubs más famosos de la ciudad, el Deacon Brodie’s http://www.nicholsonspubs.co.uk/deaconbrodiestavernroyalmileedinburgh/findus/ que debe su nombre a William Brodie, respetable carpintero y cerrajero por el día, ladrón de casas por la noche… Dicen que la novela Dr. Jekyll y Mr. Hyde está inspirada en este ciudadano del s. XVIII.
Un poco más abajo, ya en High Street, podremos ver la Catedral de St. Giles (no volvimos a entrar porque ya la habíamos visitado). Frente a la puerta principal de St. Giles podremos ver la Mercat Cross, otro de los lugares donde se ejecutaban castigos públicos y si os fijáis bien en el suelo, a la altura de la Mercat Cross pero más en el borde de High Street, podréis encontrar el “Corazón de Midlothian”, un corazón hecho con adoquines que recuerda dónde estuvo ubicada la antigua prisión construida en el s. XV y demolida en el s. XIX. Dicen que si escupes dentro, volverás a Edimburgo algún día; otros dicen que si escupes dentro, tendrás buena suerte… eso sí, sin pisarlo!! Nosotros, como buenos turistas, escupimos dentro por lo que pudiera pasar… jajajajaja…
En frente de la Mercat Cross, en la acera opuesta, podréis encontrar las City Chambers (el Ayuntamiento), en el suelo están haciendo como un pequeño “paseo de la fama” escocés y podréis ver la firma y las manos de J.K.Rowling estampadas en cemento (entre otros escoceses ilustres).
Avanzando por la High Street, encontramos el museo de la infancia (Museum of Childhood). Es un edificio de tres plantas con juguetes de todas las épocas… desde muñecas de trapo, de porcelana, caballitos de madera… hasta las modernas Bratz… Está abierto hasta las 17h y la entrada es gratuita.
En la acera opuesta al museo de la infancia, unos metros calle abajo, se encuentra la casa de John Knox, un sacerdote escocés considerado el fundador del presbiterianismo. Esta casa es visitable, está abierta hasta las 18h y la entrada vale unas 5 libras (no entramos a verla); por fuera también tiene su atractivo ya que es uno de los edificios más antiguos de la Old Town.
Avanzando unos metros más, encontraremos el pub “The World’s End” del que ya os hemos hablado.
Entramos ya en otro tramo de la Royal Mile, el tramo conocido como Canongate. En este tramo encontraremos el Canongate Tolbooth, un edificio que ha tenido diversos usos desde su construcción ya que fue prisión, fue sede del ayuntamiento y en la actualidad alberga el museo “The people’s Story”. Abre hasta las 17h y la entrada es gratuita.
Encontraremos también la bonita iglesia de Canongate (Canongate Kirk), con su cementerio detrás y en la que podremos ver la tumba de Adam Smith (filósofo y economista escocés, al que llaman fundador de la economía moderna…).
En pocos metros encontraremos también el Huntly House, un museo dedicado a la historia de la ciudad. Está abierto hasta las 17h y la entrada es gratuita.
Una de las cosas que más me gustó de esta zona fue el White Horse Close, un callejón que da a un patio del s. XVII, precioso con sus casas bajas, sus escaleras de entrada, con su silencio y su calma en pleno centro de la ciudad… dedicad un par de minutos a entrar y verlo, vale la pena. Muy cerca está también el Dunbar’s Close, con un bonito jardín empezado a cultivar en el s. XVII.
Y entramos en el tramo final de la Royal Mile, Holyrood. En este tramo encontramos el Parlamento Escocés, diseñado por el español Enric Miralles. Su diseño modernista contrasta con toda la arquitectura de la ciudad. Está abierto hasta las 18h y la entrada es gratuita.
Al final de la Royal Mile está el Palacio de Holyrood, lugar de residencia de los reyes y reinas de escocia desde el s. XV; actualmente es la residencia oficial de la Reina cuando viaja a Edimburgo. Dentro no se pueden hacer fotos. Se puede visitar el palacio, la galería de la Reina y los restos de la abadía de Holyrood. Está abierto hasta las 18h y la entrada del palacio más la galería está en torno a las 16 libras.
No habíamos parado en toda la mañana y el cansancio empezaba a notarse, así que decidimos quedarnos por aquella zona a comer. Caminando Royal Mile arriba, encontramos un curioso lugar que nos había mencionado Oier, nuestro guía del tour gratuito. El lugar se llama OINK http://www.oinkhogroast.co.uk/ y tienen dos locales, uno en Victoria Street y otro aquí, en Canongate. Solo tienen eso, cerdo… puedes elegir el tipo de pan, el tamaño y la salsa. A nosotros nos gustó mucho. Nos pedimos un oink tamaño grande, un oink tamaño mediano una Pepsi y un Irn Bru (bebida refrescante escocesa, sabe cómo a fanta de naranja un poco desgasificada y Red Bull, más o menos…). Todo nos salió por unas 15 libras aproximadamente.

Después de comer, cogimos un bus que vimos que iba Royal Mile arriba, lo siento pero no recuerdo el número, pero solo va ese dirección hacia el Castillo… y nos fuimos otra vez hacia el tramo de Lawnmarket – High Street. Paralela a la Royal Mile está la zona conocida como Grassmarket y Cowgate. En Grassmarket hay varios pubs como el conocido “The Last Drop” y también está la bonita calle de Victoria Street, con las fachadas de sus comercios pintadas de colores. Paralela a Cowgate está Chambers Street donde se encuentra el Museo Nacional de Escocia (Royal Museum of Scotland). Es un museo muy variado y grande, si tenéis tiempo y os gustan los museos, vale la pena visitarlo al completo… si no tenéis mucho tiempo, como fue nuestro caso, visitad la primera planta al completo… Es muy variada y allí encontraréis a la famosa oveja clonada, Dolly. En la planta 7ª tiene una terraza muy bonita con unas vistas maravillosas de la ciudad. El museo está abierto hasta las 17h y la entrada es gratuita.
En la esquina de Chamber Street con George IV Bridge encontraréis la famosa escultura del perrito Bobby, el perro fiel que estuvo durante 14 años junto a la tumba de su amo en el Greyfriars Cemetery que está pocos metros más atrás de la escultura. En el 21 del George IV Bridge se encuentra “The elephant house” donde J.K. Rowling empezó a escribir “Harry Potter”. Eran más de las 17h y casi todo lo visitable ya había cerrado así que decidimos darnos un capricho y nos fuimos a Victoria Street, a un lugar llamado HULA http://www.hulajuicebar.co.uk/ a tomarnos algo dulce y calentito… Cayeron dos chocolates calientes uno con miel y canela y otro con marshmallows (nubes) y nata (para nosotros sería como un vaso de leche con colacao, nada como el chocolate a la taza español… aunque ambos estaban muy buenos) y dos porciones de tarta. Una era de bizcocho y crema de café tipo moka y la otra de bizcocho y chocolate… ambas, buenísimas! En este establecimiento tienen también ensaladas, sándwiches, bagels, sopas, cafés, tés... y todo con una pinta estupenda!! También tienen wifi gratuito. Todo nos salió por 11,55 libras.

Este día había sido intenso, así que decidimos irnos hacia el hotel y esa noche cenar por aquella zona. El sitio elegido fue un restaurante japonés llamado SUSHIYA http://www.sushiya.co.uk/ un sitio no muy grande, con mesas altas y taburetes y unos platos buenísimos… Nos pedimos una sopa de miso para cada uno, un “dragon roll”, 8 piezas de nigiri variado y 6 piezas de maki de salmón, una pinta de cerveza japonesa “Sapporo” y un vaso de agua, todo por 35 libras.

Como aun no nos habíamos ido “de copas” (porque no somos muy salidores) decidimos entrar en un pub cercano al hotel “Ryrie & Co.”, con pinta de ser bastante “de barrio”, de hecho mientras nos tomábamos nuestras pintas de cerveza entraron varios hombres luciendo el tradicional Kilt y portando su bolsa del gimnasio, como si fuese su rutina diaria…

Después de esto, a descansar al hotel.