A la mañana siguiente bajamos a desayunar y ya estaba Anne, la simpática mujer de Charles, preparando los Scottish breakfast. Nos dio los buenos días, nos preguntó cómo habíamos dormido y nos comentó lo que podíamos desayunar… Cardean se pidió el Scottish breakfast y para mi unas tostadas con mantequilla y mermelada, café con leche y zumo de naranja para los dos; todo recién hecho y buenísimo. Mientras desayunábamos, estuvimos charlando un poco con Anne sobre sus curiosos vecinos… y es que resulta que todas las mañanas una gaviota y sus crías se acercan a la ventana de Anne porque saben que algo caerá… así que allí estaban las tres, esperando su desayuno también! Jejejejeje…

Después de desayunar, maletas al coche, le pagamos a Anne, nos despedimos de ella y nos fuimos camino del Castillo de Dunnottar a verlo por dentro. Tanto por la situación en la que está (encima del risco de una montaña, rodeado de mar por casi todas partes), por cómo está explicado para qué se usaba cada edificio, por lo verde y cuidado que está todo, nos encantó! Durante el verano está abierto hasta las 18h aunque la última entrada es a las 17’30h y el precio son 6 libras/adulto.
Después de visitar el castillo, abandonamos el precioso pueblo de Stonehaven rumbo a Dufftown, donde se encuentra la destilería Glenfiddich http://www.glenfiddich.com/distillery/ donde hacen visitas guiadas y al final hacen una degustación de whiskies de 12, 15 y 18 años, todo ello, gratis. Es una visita muy interesante en la que te enseñan toda la fábrica por dentro, los tanques de fermentación, los alambiques donde se hace el whisky, etc. Además, en la degustación el guía te explica un poco sobre cómo hacer una cata de whisky y los aromas y matices que puedes encontrar en la bebida escocesa más famosa. Se pueden visitar otras muchas destilerías, pero esta en particular es muy recomendable.


Como la degustación acabó sobre las 14h aprox. pensamos en comer por Dufftown, entramos en “The Stuart Arms, bar & restaurant” y después de estar casi 15 minutos esperando a que no nos mirasen si quiera y ver como entraba gente después y les llevaban las cartas a la mesa y les tomaban nota, nos levantamos y nos fuimos…
Cogimos nuestro cochecito y pensamos que ya encontraríamos algo por el camino y continuamos nuestro viaje hacia Inverness… El camino iba avanzando y no veíamos ningún sitio donde parar… hasta que, pasando por el pueblo de Elgin, vimos una zona comercial donde había un KFC y allí que nos metimos! Después de comer, continuamos hacia Inverness donde llegamos sobre las 18h más o menos. Nuestro B&B fue el Eildon Guest House B&B http://www.eildonguesthouse.co.uk/ y reservamos aquí por una recomendación leída en un diario; nos abrió Jacqueline, que muy amablemente nos dio un mapa de la zona, nos acompañó a nuestra habitación y nos explicó cómo funcionaba el tema del desayuno (debíamos cumplimentar una hojita marcando lo que querías para desayunar y a qué hora lo querías tener preparado… solo para lo caliente, las tostadas y demás te las podías hacer tú mismo en el propio “desayunatorium”…). Tienen wifi, nos costó 70 libras y pudimos pagar con tarjeta.

Nos refrescamos un poco y salimos a pasear por Inverness. Esta localidad tiene mucha extensión, aunque nosotros solamente estuvimos por lo que es el centro y orillas del río Ness y nos encantó… Para que no nos pasase lo mismo que en Stonehaven, sobre las 20’30h fuimos a buscar algún sitio donde cenar… Inverness es más grande que Stonehaven y allí sí que cerraban algo más tarde… Decidimos entrar en el “FILLING STATION” http://www.filling-stations.co.uk/restaurant/inverness donde nos atendió estupendamente Magda, una simpática camarera. Pedimos una pinta de cerveza, una coca-cola light, una ensalada césar, unas bolitas de haggis, una cheese Burger y un brownie con helado, todo por 30,45 libras.

Con un paseíto hasta el B&B terminamos esta jornada…