Hoy tocaba madrugar de nuevo, teníamos una agenda muy apretada por delante.
Nos cogimos el tren destino a Nara, en este caso un tren regional. Por desconocimiento o error, cogimos la lína local, lo que nos hizo que el trayecto se nos hiciera larguísimo.
(cerca de hora y cuarto). Además, en asientos de vagón de metro. Ojo, merece la pena esperar al rapid que tarda 45 minutos
La lluvia nos seguía acompañando, ligera la mayor parte, con algún claro y en ocasiones torrencial. Pero ya nos estábamos haciendo a ella.
A pesar de caer en Domingo, y quizá por la lluvia, encontramos a muy poca gente en todo el recinto (en relación a lo que esperamos)
Desde la estación hay un buen trayecto hasta el inicio de los templos, hay que subir todo Sanjo St durante 15 minutos. Aquí nos ocurrió la anécdota del día. Apenas había gente por la calle y nos sorprendió ver una multitud que se acercaba (una manifestación, pensamos…)
*** Imagen borrada de Tinypic ***
cuando de cerca vimos que todos iban con una bolsa de basura en la mano, debían ser más de 100 que vendrían del parque. Como ejercicio dominical tendrían el ir voluntariamente a recoger cualquier desperdicio que la gente hubiese dejado. Lo mejor es que traían las bolsas vacías!!! En estos casos es en los que vimos que como civilización (en cuanto a civismo se refiere) van bastante por delante nuestra.
Eso sí, recuerdo que en ese momento tenía una lata en la mano de un café Boss que me había comprado y me dieron ganas de dársela, porque allí no hay papeleras y en mas de una ocasión estuve con una lata en la mano mas de media hora hasta encontrar una.
Al llegar al parque pasamos de largo el templo Kokufu-ji y nos fuimos directamente a ver la estrella de la corona del parque, el templo Todai-Ji, y luego según el tiempo, veríamos los templos que visitaríamos. Para llegar hay que recorrer casi todo el parque y situarse al final. Además, de allí salía una ruta recomendada por nuestra guía.
En Nara hay más ciervos que en Miyajima, pero después de verlos allí, ya no nos sorprendían tanto, aunque aún nos robaron bastantes fotos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Desde fuera, este es el edificio mas impresionante de Japón. Y eso que es una reconstrucción de un original que era 1/3 parte más grande. En su interior alberga una de las estatuas más grandes de Buda.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
En la parte trasera hay un tronco con un orificio del tamaño de la nariz de buda, en el que casi todos los niños pasan. Debe ser que pasa mucha gente porque lo tienen organizado para hacer cola. Mi mujer que es menuda se animó (ella dice que pasó porque está delgada y yo no) y consiguió atravesarlo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Al salir de allí cayó una tromba monumental durante 15 minutos.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Seguimos un sendero muy agradable a mano izquierda hasta subir al templo Nigatsu-do Hall. El cual nos gustó mucho, ya que además de ser gratuito, tenía un balcón con preciosas vistas donde estuvimos un buen rato. Para compensar la gratituidad, los monjes nos escribieron en nuestra libreta el último templo.
Seguimos caminando, pasamos una pradera preciosa llena de ciervos y luego comenzaba una zona boscosa.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Allí está el Santuario de Kasuga-Taisha, lo mejor son todos los alrededores boscosos llenos de faroles de piedra que dos veces al año iluminan con velas.
Entramos al santuario y fue el que mas nos defraudó de todo nuestro viaje a Japón. He de decir, que al contrario que en muchas visitas en otras atracciones/museos/santuarios del resto del mundo, los 300/400 yenes que cuestan de media las entradas a los templos no se sienten mal pagadas. Sientes que el precio no es caro ni abusivo para lo que visitas o ves.
Este santuario fue la excepción, era un simple recorrido abovedado con multitud de farolillos de dorados y negros. Eso si, te pueden quedar fotos muy bonitas
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Visto esto y ya sintiéndonos satisfechos por el agradable paseo, decidimos poner rumbo a Inari. Recomiendo no bajar de nuevo andando, al lado de Kasuga hay un aparcamiento donde paran autobuses que van tanto a la estación JR Nara sta como a Kintetsu Nara station. Lo que te ahorra desde allí una buena caminata.
Habíamos leído una recomendación de pollo frito cerca de Kintetsu de un forero, pero por horario nos encajaba más ir a Inari, así que cogimos el tren y tras una hora de camino de nuevo, llegamos a la estación de Inari.
Al llegar comimos antes de subir al templo. Voy a dejar datos de este sitio porque fué uno de los mejores sitios donde comimos (y que soy capaz de memorizar). Al bajar del tren, los templos están a mano izquierda, pues hay dos Toris que indican la subida al templo, tras pasar el segundo, se encuentra el restaurante que se llama KANOCO.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Es comida algo más elaborada, probamos una hamburguesas con una textura y un sabor muy especial
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Con fuerzas renovada, y vaya si harán falta, nos encaminamos al santuario Fushimi Inari, uno de los mas fotografiados de Japón.
La entrada y los templos principales no se distinguen apenas nada del resto que hayamos podido ver
Lo mas llamativo son los innumerables toris (4 km de senderos) que suben a la montaña. Nosotros subimos hasta arriba, un poco de paliza con la humedad tremenda y los mosquitos que te comen las piernas. La subida puede ser un poco monótona, pero puedes encontrar una de las típicas imagenes de kioto
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Entre los toris conseguimos algunas de las fotos masa bonitas del viaje
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nos volvimos a Tokio y nos dimos un paseo por la estación, nos daba un poco de pena dejarla, es realmente chula. Disfrutamos un rato de sus escaleras iluminadas y nos dimos el último paseo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Nos aventuramos en un restaurante en el que probamos diferentes clases de yakitoris, algunos curiosos como este que nos costó acabar de piel de pollo.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Con un poco de pena, abandonamos Kioto.
Lo mejor: Nara e Inari en un mismo día
Lo peor: el trayecto se hace pesado, intentar coger un tren express.