Quinto día en el barco y parecía que aún fuera el primero. Como pasa el tiempo cuando te lo estás pasando bien, eh?
Antes de bajar a cualquier ciudad pasaros por recepción, tienen planos y te pueden marcar el centro y los puntos más importantes, además de una hoja con información de los puntos más importantes (museos, iglesias...).
Otra de las cosas de las que nos dimos cuenta ese día fue del robo de las excursiones de Pullmantur. Hay una que se llama ''Bergen a tu aire'', por eso he puesto este título a la etapa, que costaba 45 euros por persona, y lo que incluía era un sandwich de salmón (ni siquiera salvaje, que cuesta unos 5 o 6 euros) y un ticket para el Floibanen (12 euros más o menos). Total, un robo. Espero que no la cogiera nadie, pero no hay derecho a engañar a la gente así.
Bajamos como siempre, sin ningún problema, y estábamos en un muelle céntrico, así que no teníamos lanzadera ni nada. En otros muelles si que hay una lanzadera que te lleva directamente a la oficina de turismo. Nada más salir teníamos más planos y cogimos algunos (como siempre, solo en inglés). Hacía un frío que pelaba, nada que ver con las buenas temperaturas de otros días, pero no te helaba los huesos. Por eso digo de llevar de todo, porque no sabes lo que va a pasar (lo que te pone en el diario de a bordo nunca acierta, cuando decía frío hacia calor y viceversa).
Fuimos andando por la calle donde iba todo el mundo (íbamos camuflados con las excursiones de Costa jajajaj) y había un crucero de lujo donde estaba el ''Sálvame'' noruego grabando (digo Sálvame porque los estaban tirando, parece ser que no tenían permiso). Seguimos andando y vimos el castillo de Bergenhus Festning, pero no nos molestamos en entrar, solo dimos una vuelta por alrededor (había que pagar algo). Seguimos por la calle y empezamos a ver el muelle hanseático, unas casitas de colores, algunas inclinadas (la casitas originales) y otras normales (copia de las otras). Nos hicimos las fotos de rigor y ya notábamos que nos acercábamos a la zona turística (trenecito turístico, que por fin no cogimos porque no vale la pena, ferry por el fiordo, autobús al acuario, autobús turístico... todo lleno de gente).
Seguimos un poco más y ya vimos el famoso mercado de pescado. Ya estaba lleno de gente, había muchos cruceristas más los turistas de solo Bergen. Aún no estaban cocinando mucho, por lo que el olor era aceptable. Todo carísimo, mi padre probó la ballena pero a mi eso no me va, y menos mal, porque mi padre que le gusta todo puso mala cara. Menos mal
.Cuando cruzas el mercado de pescado, verás un edificio ''contemporáneo'' que no pega nada con el estilo de Bergen. Es la oficina de turismo. Hay mucha información y wi-fi gratis: visitbergen y la contraseña bergenbergen . La exprimimos un rato y mandamos fotos, ya que se había puesto a chispear y fue solo un rato. Dejamos la oficina de turismo y nos fuimos a buscar el fonicular.
Buscamos en el plano donde estaba y fuimos hasta allí paseando. Vimos una iglesia de camino, muy bonita. Se llama Mykirken, por si queréis ir a verla, y es gratis. No es nada del otro mundo, pero está bien visitarla si pasas por allí. Así llegamos a la estación del Floibanen.
Para comprar billetes no había ninguna cola, fui y hablé con la chica y pagamos con la tarjeta. Para subir al tren parecía que si que había mucha más, pero vino un tren y montamos todos. Íbamos en el último asiento pero de pie y veíamos perfectamente como nos alejábamos de la ciudad. El problema vino cuando subimos un poco más: niebla. Una niebla muy espesa que no nos dejaba ver nada. Llegamos arriba y no había mirador, había un museo de la niebla de Bergen. Dimos una vuelta por allí (para todos los músicos, mirar atentamente las barandillas, hay alguna sorpresa musical
Salimos del Fonicular un poco tristes por la niebla, pero nos pusimos a patearnos un poco la ciudad. Fuimos sin querer a la catedral de San Olaf, y como llegamos a las 12 hicieron un pequeño recital de órgano
hay folletos en español y frases religiosas. Es gratis pero hay un buzón para propinas, pero como no llevábamos coronas echamos unos eurillos, ya que era bonita y la información y el recital estaban bien. Siempre está bien ver una catedral luterana.Después de ver la catedral no teníamos nada que hacer, así que paseamos un poco, fuimos a un gran lago con una fuente que parecía un géiser (por fin verá la señora un fiordo!) y a cada paso te encontrabas con alguien del barco ^^ . Nos dimos un caprichito, un helado de cookies que no llegaba a 3 euros y estaba muy muy bueno (aunque hacía frío) y fuimos por calles preciosas. Bergen es una ciudad muy bonita y yo que soy música distinguí detalles sobre Grieg por todos sitios (que pena que no pudiera ir a ver su casa
Decidimos volver al barco, volvimos a pasar por el mercado de pescado donde estaban haciendo PAELLA. Vengo de donde la hacen y tengo que verla en Noruega??
Al entrar al barco, como siempre, había control de seguridad, pero cuando yo pasé se pusieron a cachearme los bolsillos de la chaqueta pensando que llevaba salmón y solo llevaba planos de la ciudad. No me sentó muy bien
Fuimos al buffet, nos hicieron ponernos desifectante dos veces (se tomaban muy en serio la higiene estos días) y comimos.
La tarde se desarrolló muy bien, como siempre, salimos a nuestra hora y a navegar. Yo me fui al club como de costumbre y mis padres de copillas por ahí. Ese día tocaba el espectáculo del rock, el mejor de todos, y salía nuestro monitor. Fuimos todo el club a primera fila a verlo y os sorprenderíais de ver a una señora no dejarme sentarme a su lado y empujándome cuando yo había sido amable con ella pidiendo sitio. Bueno, me quedé
El día siguiente fuimos a Stavanger, sin púlpito. Ya os cuento que tal nos fue.