Actualizo cosillas, para los próximos viajeros:
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Grjótagjá -lo que es la gruta- está cerrada; por riesgo de desprendimientos, reza el cartel. No obstante, como se ha comentado, sigue siendo interesante echar unos minutos por aquí viendo la fisura. Los caminos que suben a ella desde el aparcamiento, los encontré practicables.
-Los baños Earth Lagoon están cerrados por reformas. Decían reapertura en early summer, pero de momento, no:
www.earthlagoon.is/ A cambio, los que los encontréis abiertos los vais a disfrutar renovados.
-Con el aparcamiento en el
cráter Viti-
Krafla va incluido el de
Leirhnjúkur. No vi sistema de pago en Grotagja, Dimmuborgir, Península Hofdi y frente al Centro de Visitantes, junto a los pseudocráteres.
-En Reykjahlíð hay lavandería autoservicio:
Lakeside Laundromat. Funciona de 8:30 a 21 h. No es mala ubicación, a mitad de una vuelta clásica a la isla.
-En tiendas de áreas de servicio y en el Centro de Visitantes venden gorros con malla para protegerse de las moscas que, ya lo sabréis, no pican pero tienen la costumbre de lanzarse a la cara. El repelente no las desanima, es que es otra historia. Se cuelan inevitablemente en el coche pero ahí ya se quedan tranquilitas pegadas a las lunas, menos mal. Si no, sería un problema importante. Estuvimos haciendo de taxistas involuntarios de moscas y alguna liberaríamos en Akureyri
-Nos alojamos en el
camping Vogahraun 4. Está un poco en medio de todo. Aparte de las parcelas, tiene al fondo un edificio de habitaciones a precio no desorbitado que hizo el apaño. El coche queda aparcado ahí mismo. Disponen de hervidor de agua en la habitación y de cocina comunitaria. Dentro del recinto, la pizzeria Daddy cierra a las 22 h pero no da desayunos. Como nos trajeron por error una pizza gigante y nos la empaquetaron para llevar, pues para el desayuno, café con pizza

. El sistema de check-in fue completamente autoservicio, mediante código y tal. Así fue en general y eso viene muy bien para apurar las jornadas en la época de las noches blancas.
-En Kaffi Sel and Mývatn öl microbrewery, junto a la gasolinera y frente al centro de visitantes, paramos a tomar algo a mediodía. Precios de restaurante, a pesar de ser un autoservicio, pero vistas al lago y bueno, una sopita islandesa rellenable y con su pan con mantequilla, sienta de miedo y es algo asequible.
¡Qué variedad de atractivos en un espacio relativamente reducido!