En el foro habíamos leido que muchos viajeros ven Brujas y Gante en un día, pero no sabíamos cuánto tiempo íbamos a querer estar en cada una y con las pocas horas de luz, una la veríamos de noche.
Asi que aprovechando los billetes de tren Christmas deal que salen más baratos visitamos un día Brujas y al siguiente Gante.
Madrugamos y bajamos a desayunar al comedor del hotel, el desayuno es variado y está muy rico, era nuestro capricho del día, aunque no estaba incluído en el precio del apartamento (es una de esas cosas que nos gusta hacer en vacaciones, desayunar a cuerpo de rey)
No cogimos el metro para ir a la estación central, aprovechamos el paseo para sacar unas fotos de lugares que no pudimos ver el otro día:lacatedral de san Miguel y sta Gúdula, las galerías Hubert desiertas...
Llegamos a la estación, sacamos los tickets en las máquinas expendedoras y vamos al andén correspondiente, cada vez va llegando más gente, hasta que se llena. Parece que todos los turistas de Bruselas estamos en ese andén
Tuvimos que ir de pie hasta Midi y luego pudimos encontrar asiento. Llegamos a Brujas 1h después.
Entramos en el Beguinaje, un convento en el que antes vivían juntas sin ser religiosas y que ahora ocupan benedictinas. Comienza nuestro viaje a otra época, parece que estamos en un cuento.
Cruzamos canales con cisnes, vemos los primeros coches de caballos (que algún susto te dan! porque se abren paso entre la gente) y recorremos una calle llena de bombonerías
Rodeamos la iglesia de nuestra señora (ya fichamos sitio para comer, el pasta maría) y ponemos rumbo a Grote Markt, no subimos al campanario, había una cola tremenda.
Nos hacemos la foto de rigor con las fachadas de Grote Markt (en el centro hay un mercado navideño) y seguimos hasta la plaza del ayuntamiento (pudimos ver cómo entraban los invitados de una boda en el ayto)
Callejeamos y callejeamos, no nos cansamos de sacar fotos (y de esquivar coches de caballos jeje).
Vamos a reponer fuerzas al pasta maría, la mayoría de los restaurantes están llenos o nos parecen demasiado caros...asi que entramos en el pasta maría y por 15€ comimos los 2, pasta con gamas, focaccia, calzone y refrescos. Aunque en un sitio de comida para llevar al fondo del local hay unas barras con taburetes, compartimos mesa con un chico muy majo que nos ofreció los taburetes que estaban a su lado. El local está limpísimo y los chicos que despachan son muy amables.
Antes de marcharnos decidimos dar una última vuelta por Brujas, aprovechamos para comprar unos bombones riquísimos en The chocolate line (os dejo su web por si queréis babear! www.thechocolateline.be ), compramos unas cajitas de bombones y unas iniciales de chocolate.
El sol va cayendo...asi que nos planteamos regresar a la estación de tren para volver a Brujas y poder visitar a una hora prudente el Atomium.
El tren no va demasiado lleno, es demasiado "pronto" para la mayor parte de los turistas.
Nos bajamos en Midi y cogemos el metro para llegar al atomium (línea 6-azul, parada Heysel).
Era de noche cerrada y desde el vagón de metro pudimos ver la cúpula iluminada de la basílica del sagrado corazón, impresiona ver la enorme cúpula verde iluminada.
Cuando nos bajamos en Heysel pensamos que seríamos los único pringados que visitarían el atomium a esa hora, pero nada de eso! Del metro se bajaron un par de grupos de turistas y en el jardín que hay delante del atomium éramos unos cuantos los que nos hacíamos fotos.
No pudimos ver minieurope... el gran retraso del primer día trastocó mucho nuestros planes...
Regresamos en metro al hotel para dejar nuestras compras de Brujas (otro punto favorable del apartahotel: la nevera para poder guardar el chocolate), nos cambiamos de ropa y volvemos a dar un paseo por Les plaisirs d´hiver.
Se nos va haciendo tarde para cenar y fuimos en plan turista a la Rue de bouchers. Nos apetecía probar en el famoso Chez Leon, pero había una cola bastante larga... aunque parecía que avanzaba a buen ritmo, mi costillo dijo que él no pensaba hacer cola para cenar... asi que seguimos mirando restaurantes, los que tenían buena pinta por fuera nos decían que era necesaria reserva previa, asi que hartos de dar vueltas (mi novio es antiMcdonald´s, burguer king,etc.) entramos en La Bergerie (luego vimos que tiene 1 estrella en tripadvisor....), pagamos la turistada: comida regular a precios desorbitados con un servicio pésimo y un local sucio.
Fuimos a visitar a Jeanette Pis al lado del delirium tremens, que tenía un ambientazo "tremens"
Aprovechamos el paseo hacia el hotel para visitar por fuera la ópera y sacarnos unas fotos con una especie de escultura que estaba compuesta por unos arcos luminosos que sonaban como las teclas de un piano cuando pasabas debajo de ellos...
