3er día
Nos levantamos temprano y nos pusimos en marcha con una sola idea en la cabeza,
poder presenciar algun rito o ceremonia fúnebre que caracteriza a los toraja. Así que
nuestro guía movió algunos hilos de sus contactos para investigar si alguno de los dos
días que íbamos a estar allí se iba a celebrar alguno. Así que quedamos con otro guía
en Nanggala, aldea tradicional toraja con 14 cobertizos para el arroz.
Mientras esperábamos al otro guía, tuvimos la ocasión de poder visitar la aldea.
Lo primero que nos llamó la atención es la vivienda toraja, con forma de cornamenta
de búfalo (animal de gran importancia mítica y económica para los toraja).
Las casas siempre se alinean en sentido norte-sur, con sus cobertizos para el
arroz justo enfrente.
Las fachadas de las casas se decoran con pinturas o tallas de búfalos, gallos,
motivos geométricos, etc. e incluso colocan los cuernos de los búfalos que han
sacrificado en los entierros, cada cuerno representa a una persona que ha muerto
en esa familia.
Pudimos visitar una casa toraja, lo que más me llamó la atención es que todas las
viviendas tienen una habitación destinada para el día que fallezca algún familiar
que viva en esa casa. Según las creencias toraja, cuando alguien muere no se
da por muerto hasta que llega el día del entierro, mientras es considerado como
un "enfermo". Entonces es cuando se celebra la 1ªfiesta, que la familia sacrifica un
cerdo y un pollo para purificar al pecador, puesto que ellos creen que la enfermedad
es un castigo por una falta cometida. Cuando la purificación fracasa llega la muerte,
pero la familia sigue considerando al fallecido como un enfermo. Y lo considerará
como tal hasta que pueda celebrarse la 2ª fiesta, la cual puede tardar entre 9 días
y 20 años, hasta que no se consiga reunir a toda la familia y tener los graneros
llenos de arroz. La rapidez del entierro dependerá de la economía de cada familia.
Mientras tanto, habrá un enfermo en la aldea que estará situado en la habitación
de su casa destinada para ese fín, siempre con los pies orientados al este y la cabeza
hacia el oeste. Hay una especie de "curandero" que amortaja el cuerpo con lienzos de
color blanco.
Al final llegó el guía que esperábamos y nos explicó que había una ceremonia fúnebre,
así que no perdimos el tiempo, compramos un par de cartones de tabaco para ofrecer
a la viuda y nos fuimos para allí.
Cuando nos íbamos aproximando veiamos camiones cargados con gente, algunos
llevaban cerdos para las ofrendas, mucha gente iba caminando y todos nos saludaban
como si fuéramos de la familia.
Al llegar allí buscamos a la viuda para darle nuestra ofrenda y muy agradecida nos
invitó a sentarnos con ellos y nos ofrecieron te y pastas, tuvimos que aceptar sino
se habría considerado una descortesía por parte nuestra nos explicó el guía.
Luego nos explicó Andy (nuestro guía) que el muerto había fallecido hace 8 años y que
había venido familia de todo Sulawesi y de Malasia.
Mientras estábamos allí con la viuda, había un hombre que se dedicaba a anunciar
el nombre de todas las personas que iban llegando y su procedencia. Menos mal que
cuando llegamos ya habían sacrificado a los búfalos, porque creo que no habría sido
capaz de presenciarlo.
Toda la carne que veis en el suelo, la fueron repartiendo así tal cual entre todos los presentes para luego comérsela. Todo este ganado se pacta en la primera fiesta.
Junto a la plaza de los sacrificios hay un pedestal sobre cuatro pilastras dentro del
cual está el féretro.

Durante esta 2ª fiesta se celebran cantos, danzas y ritos tribales con el muerto presidiendo
las ceremonias, los familiares llevan los trajes tradicionales y los más allegados visten
de negro en señal de duelo.


Bueno, una vez con el estómago revuelto de los olores nos fuimos. Realmente es
muy curioso ver como hoy día todavía se conservan estos ritos tan ancestrales,
y ya no que los conserven, es que su vida gira entorno a ellos. Es decir, a lo largo
de la vida de un hombre rico, éste ha ido regalando búfalos para las ceremonias
de otros difuntos. Así, cuando el hombre muere, todas las familias que han recibido
un búfalo, tienen que devolverlo para la ceremonia funeraria. De esta manera, los toraja tienen un complejo entramado social basado en las deudas contraídas en las
fiestas funerarias.
La 2ª fiesta dura 3 días, después se entierra al muerto. Los amigos y familiares del
difunto construyen entre la 1ª y la 2ª fiesta una casa para colocar el féretro. La casa
alzada sobre cuatro pilares y con el techo en forma de barco; simboliza el viaje de
retorno al paraíso de los ancestros y para realizarlo necesita una nave. Cuando el
cuerpo esté colocado dentro, se le pondrá una fotografía y se quedará allí hasta el
momento en que se deposite el féretro en su tumba definitiva.

En los acantilados se excavan grutas para introducir los féretros, o se introducen
en algunas cuevas.
Si el fallecido es una persona importante, le hacen un tau-tau, que es muñeco al
que le ponen sus ropas y lo colocan en un pequeño balcón en la roca para vigilar
a sus familiares.
A los niños que fallecen antes de salirle los dientes los entierran en los árboles
para facilitarles su reencarnación. La foto es en el cementerio de niños en Sangalla.

Después nos fuimos al hotel y a disfrutar de la piscina!