Hoy también se nos pegan las sábanas. La cama del apartamento es súper comoda y hasta las 8.30 no ponemos el pie en el suelo. Desayunamos en el apartamento y nos ponemos en marcha. A pesar de que son ya las 10.00, tenemos mucho que visitar y que aprovechar el último día completo que pasaremos en San Francisco.
Cogemos el autobús justo enfrente del apartamento. Nuestra intención es comprar un 1-day pass por 10$ que te permite coger todos los autobuses que quieras. Le preguntamos a la conductora, y nos dice que no tiene y empieza a mostrar lo que sería una constante durante todo el viaje: la mala educación que tienen y los malos modos con que te tratan los conductores de autobús. Por cada uno amable, hay siete asquerosos. En general nuestra impresión de San Francisco es que la gente es muy malaeducada en comparación con el resto de sitios que hemos visitado en las dos semanas que llevamos en EEUU. Además, no sé si será por el aire de la Bahía que hace que a la gente se le vaya la cabeza, pero en cada calle hay como dos o tres locos gritando, hablando solos, durmiendo en la calle... lo que da una sensación bastante lamentable.
Con ninguna ayuda de los conductores, y con un mapa que cogimos en el BART el día anterior, llegamos con el 29 al Golden Gate Park. Este es un parque gigante en medio de la ciudad, en el que la gente aprovecha para correr, montar en bici, patinar, o alimentar a los patos, palomas y gaviotas que abundan alrededor del lago Stow.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Paseando por el parque con un tiempo bastante desagradable (unos 15º C y sensación de mucha humedad) llegamos a los Tea Gardens. Vemos que cuesta 7$ entrar, pero desde fuera parece que merece la pena así que nos aventuramos a ver qué encontramos. La verdad es que al final mereció la pena, porque los jardines de estilo japonés están muy chulos. Todo está muy bien ambientado.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras dar una vuelta por todos los jardines, pasamos al área central a tomar un té. Aquí los precios son un poco elevados, pero aún así tomar algo caliente nos vendrá la mar de bien, así que nos tomamos un par de tés y para acompañar, un surtido de galletas entre las que incluyen Fortune Cookies, esas galletas que tienes que abrir antes de comerlas y que te dan un mensaje premonitorio.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Una vez visitado el parque, toca la atracción estrella del día: el Golden Gate. Al salir del parque tomamos el autobús 28 hacia Presidio usando el mismo ticket. Al parecer, aquí cada vez que compras un ticket de autobús (2$, aunque el 1/09 suben a 2,25$) puedes usar el mismo ticket durante 90 minutos. Para controlarlo, el conductor te corta el ticket por la hora en la que se supone que tienes que acabar tu viaje, pero como están tan motivados con su trabajo la realidad es que te cortan arbitrariamente, dejándote unas 3 horas con el mismo ticket en validez. Así que sin pagar viaje, nos plantamos en el Golden Gate Bridge. Aquí se nota que es el atractivo turístico por excelencia de la ciudad, y una multitud de turistas se echa fotos con el puente de fondo. Nosotros, no somos la excepción.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Después de echarle veinte fotos al puente desde distintos puntos (es increíble como "solo" un puente puede atraer tanto nuestra atención), decidimos aventurarnos por él para hacernos una foto encima. Aquí la cosa se complica un poco, ya que hay un carril de un metro y medio aproximadamente compartido para bicis y peatones. Las bicis solo van en un sentido, pero los peatones en los dos. Además, cada dos metros la gente (sea peatón o ciclista) se para para hacerse fotos. El ruido constante de los coches pasando cerca de nosotros, el viento que hace, las vibraciones del puente y el agobio de la gente, hace que no lleguemos ni a la mitad del puente y nos volvamos tras hacernos unas fotos de rigor.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Visitado el puente, cogemos otro autobús (el último que cogeríamos con el mismo ticket) y vamos hasta Alamo Square. Desde aqui se pueden contemplar las Painted Ladies, esas casas victorianas tan famosas que aparecen en la serie Full House. Desafortunadamente, algunas están siendo restauradas y no todas las fachadas están visibles.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Esta visita acaba pronto y empezamos a caminar por la ciudad. A pesar de que es grande, la comida del día (KFC) nos animaba a pasear y quemar calorías. Desde Alamo Square bajamos hasta Market St y llegamos al cruce con Powell para subirnos en el tranvía. Cuando llegamos allí nos encontramos con una cola que da miedo, y decidimos posponer el viaje en tranvía para el día siguiente. Aun así, rascamos una foto subidos en el tranvía.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Subimos por Powell en dirección a Chinatown. Aquí la calle se empina y en cada esquina dan ganas de hacer una foto de los coches y los tranvías conviviendo en la calle, con la tremenda pendiente.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Llegamos a la zona de Chinatown y nos metemos por una calle llena de tiendas de camisetas, imanes, recuerdos, etc. Cuando vemos los precios que tienen, nos tiramos de los pelos al ver lo barato que está todo, en comparación con algunos regalos que habíamos comprado ya en la zona del Pier 39. Así que aquí va una recomendación: antes de comprar cualquier regalo, id a Chinatown.
Paseamos por el barrio pero con las horas que son ya (sobre las 18.00) todos los puestecitos de comida, fruta, etc estaban ya cerrando y el barrio iba vaciandose.
*** Imagen borrada de Tinypic ***
*** Imagen borrada de Tinypic ***
Tras la visita a Chinatown, bajamos hasta Mission St y cogemos el 14 de vuelta a casa. Tenemos suerte de coger el autobús al principio de la linea, porque es hora punta y en cuestión de tres o cuatro paradas se llena hasta la bandera el autobús (y nosotros tenemos que hacer unas 35 para llegar a casa). Tras un hermoso paseo de una hora en autobús admirando la fauna local de San Francisco (más borrachos, más locos y más vagabundos piojosos) llegamos a nuestro destino y nos hacemos una ensalada para cenar que habíamos comprado en el Walgreens. Arreglamos las maletas porque al día siguiente tenemos que dejar el apartamento temprano porque viene otro huésped, aunque el dueño nos dice que nos las va a cuidar en su casa hasta las 16.00 para que tengamos la mañana libre para poder seguir visitando San Francisco.