Lunes 4 de Agosto
Salida hacia el Parque de Jiuzhaigou
Dormir en Jiuzhaigou
Día 4, nos levantamos temprano y pedimos al encargado del Hostel si nos puede llamar tres taxis para que nos acerque a la estación de Autobuses.
Viene un primer taxi, y vamos de avanzadilla cuatro para negociar el autobús hasta Jiuzhaigou. Desde Chengdu estamos hablando de unos 500 km de distancia, unas 8 o 9 horas de camino.
El Taxis desde el hostel a la estación de autobuses nos cobra 39 yuanes
Llegamos y no hay autobuses, todo está lleno. ¡¡¡cago en la leche !!!
200 Yuanes por persona. Aceptamos!!!! No está mal.
La seguimos hasta la recepción de un Hotel y nos brinda sentarnos en el hall que ya viene. De ahí a un rato aparece y nos acerca hasta otra persona, nos dice que es su hermana, que la sigamos, que ella nos lleva hasta los coches.
Un cachondeo!!!!
Fue un trayecto corto, de 4 minutos, se abren las puertas y salimos, Ruben y Diego salen en sentido contrario, les gritamos!!!! Eii!!!! Dieegoooo!!! Rubeeennn!!! Echan a correr, se meten nuevamente en el metro!!!! Este está a tope, con sus mochilas empujan a la gente, ¡¡¡sorry!!! Sorry!!! ¡¡¡excuse me!!! No los entiende, ¡!!! Desde fuera nosotros animando ¡¡¡venga!!! Rápido!!! Que se cierran las puertas!!! Vamooosss!!!!
La cara de Diego que venía delante era un poema, jajajajajaj!!!! ¡¡¡ que me pierdooo ¡!! Por Dios!!!!
Salieron y una fiesta que le montamos, jajajaja!!! La chinita no daba crédito, se partía de risa.
Salimos de la boca del metro y caminamos un buen rato hasta que llegamos a un cruce, “el cruce de la mafia” jajajajja!!! Allí estaban los coches y sus choferes. Nos querían meter a seis en un coche donde los de atrás apenas tenía espacio para las piernas y las mochilas irían amarradas encima con una cuerda, no no no!!! Así no. Si fueran 2 o 3 horas de viaje aún podríamos discutirnos pero 8 si que no.
Luego de intercambio de verborrea en Chino, donde nosotros con cara de pasmo escuchábamos, por fin aparecen los tres coches y sus tres conductores suicidas, jajaja!!!
Madre del amor hermoso!!! Como conducen!!! Son kamikazes, no conductores. Les da igual ir por la derecha que por la izquierda, por el arcén, hacer cuatro o cinco carriles en una carretera donde solo hay marcados dos. Los adelantamientos son de vértigo.
Las primeras horas de viaje íbamos con el corazón en un puño, ya luego te acostumbras y todo es normal. Hasta se te hace raro que vayan tranquilos sin adelantamientos.
Lo que sí deben cambiar a menudo, son las bocinas, porque tocan estas tanta veces como aceleran, qué barbaridad!!!
En la mitad del trayecto, alrededor de las 14:00h se paran para comer, nos reunimos los tres coches, y con el traductor del teléfono conseguimos entender que nos decían que iban a comer, que nos ofrecían comer donde ellos por 25 yuanes cada uno.

Toda una experiencia!!! Primero los palillos, que ni idea de cómo se cogen. Laura se acerca a una mesa donde están comiendo y le enseñan a cogerlos. Somos la atracción del lugar. Los locales no dan crédito, no se esperaban nuestra visita.
Sin decir nada, la mesa se llena de comida. Arroz, vegetales, carnes, caldo, ….. la mitad no sabemos lo que es, pero hay que probar. Hay cosas que son incomibles pero otras sin problema. Excepto dos o tres, el resto comimos sin problema.

Continuamos nuestro viaje suicida hacia Jiuzhaigou. De camino, vemos como los rasgos en las gentes y costumbre van cambiando. Se acerca más a la cultura tibetana.

Llegamos alrededor de las 6 de la tarde más o menos. Nuestro Hostel esta vez es de la cadena Seven Days, una cadena de hoteles que existe por toda China, y la verdad se merecen un 10.
Ok!!, Hotel 7Days inn de Jiuzhaigou.
Llegamos y nos recibe una amable señora que habla inglés, ¡¡perfecto!!. Pagamos a los chofer que nos trajeron y nos despedimos.
Al registrarnos en el Hotel un cachondeo. Primero nos decían que no teníamos habitación, que teníamos que esperar. Nos daban la tarifa a pagar, … hasta que les enseñamos la reserva con el sello de China, del Vicepresidente del YHA ( youth Hostel ) y cayeron de la burra.
Nos pidieron disculpas, y si que teníamos las habitaciones reservadas. Fuimos Gomez y yo a verlas mientras el resto organizaba el día de mañana. Las habitaciones genial, eran de dos, limpias y con una ducha maravillosa. Genial!!!! Ahí pasaríamos dos noches.
Regresamos con el grupo. La China les estaba intentando vender un Show en un parque temático, jajajaja!!! No colamos. Nosotros queríamos solamente un taxi para ir hacia la entrada del Parque de Jiuzhaigou.
Así lo gestionamos.
A través de la misma Señora gestionamos los coches para el día 6 de regreso a Chengdu. 1000 yuanes por coche. Ok, aceptamos. Total 3000 yuanes.
Pues nada, nos dimos unos 20 minutos para ir a las habitaciones y salir a dar un paseo y cenar algo.
Sorpresa!!!
Luego de un rato por fin nos acomodaron a todos sin problema. Nuevas habitaciones en el piso de arriba y listo.
Salimos del hotel directos a un súper a por aguas y “trapalladas”, si, si, porque al chocolate, oreos, galletas varias, bizcochos, …. No se le puede llamar de otra forma.
Total compra en el súper: 238 yuanes.
Pasamos por un puesto en la calle de fruta y decimos comprar para llevar al día siguiente al parque. Ciruelas y manzanas para todos, total 60 yuanes.
De paseo por el pueblo nos acercamos a un local donde decidimos cenar copiando lo que hacían los lugareños.
Tenían en una mesa, toda la carne y vegetales expuestos, en crudo , y colocadas en palillos, tal cual brochetas, tu elegías lo que comer y luego ellos te lo asaban allí delante de ti. Había de todo tipo de carnes, vegetales, patatas, setas, gambas, …. Cogimos un poco de todo., Y por supuesto 5 bolitas de pan que también había.
Cuando llegó todo a la mesa, olían bien, pero intuíamos que aquello iba a picar un poco, y no íbamos mas encaminados, ¡¡¡agua!!!! Jajajajaj!!!! Toda la comida la especian con picante, aún así se comió, no estaba mal. Pagamos por cena y unas cervezas 300 yuanes. Bebida ( agua y coca cola ) a parte: 17 yuanes
Con el estómago lleno nos fuimos a descansar.