Este día iba a estar dedicado a recorrer Tioga Road y sus puntos de interés. De nuevo la mañana se levanto muy fresca, por no decir fría. Tras recoger la tienda y preparar la comida del día empecé dando una paseo de algo mas de una hora por las praderas de Tuolumne próximas al camping.
Regresé a por el coche y me fui del parque, pero nada, solo asomar la cabeza fuera para volver a entrar. Salí por Tioga Pass para ir a ver Elley Lake y Tioga Lake.

No son nada del otro mundo, salir del parque solo para verlos no vale la pena pero si tomáis esta carretera como acceso al parque, una paradita no hace daño.
Tras ver los dos Lagos volví a entrar por Tioga Pass y justo cruzar las casetas de entrada, a la derecha hay un estacionamiento donde se inicia el trail de Gaylor Lakes.
Es un trail muy fácil de hacer, solo los primeros metros tienen un poco de dificultad ya que hay que ascender, pero luego es prácticamente todo plano. Nada mas sobrepasar la cima de la montaña ya se puede ver el primero de las lagos.


Bordeándolo por la derecha aparece el camino que lleva al Upper Gaylor Lake, a solo unos cientos de metros del primero. El camino sigue para ver otros lagos pero yo me di la vuelta a llegar a la altura de una cabaña derruida.



Tras volver al aparcamiento a por el coche, regresé a la zona de Tuolumne Meadows para hacer el trail Lyell Canyon. Hay que dejar el coche en el parking de Tuolumne Meadows Lodge o en el que esta un poco antes y que indica el inicio del sendero a Lake Dog. El camino empieza en un lateral del parking del Lodge y para no perderse en las diferentes bifurcaciones hay que seguir las indicaciones de John Muir Trail. Si miráis la web que ya había mencionado, yosemitehikes.com, lo indica con precisión y con imágenes que camino tomar en cada momento.

Este trail puede puede ser tan largo como se quiera, desde los 2km hasta los 40km. Yo hice solo los primeros 6km.


En el primer kilómetro hay un río cruzado por dos puentes que los llaman 'los gemelos' donde vi a unos niños bañándose y la envidia me pudo y me metí también. El agua estaba más fría que en el valle pero tampoco congelada. Como no había cogido el bañador solo me metí hasta un poco más arriba de las rodillas, antes de llegar a la zona delicada



Como en toda la zona de Tioga Road el factor multitud no tiene nada que ver con el valle, muchísima menos gente, menos tráfico de coches y sin autocares de turistas. Además, por lo menos en esta época del año, aquí arriba hay mucha más agua que en el valle, más ríos, más lagos, más praderas y más rutas para hacer. A mi me gusto mucho más esta zona y cuando vuelva dentro de 4-5 años intentare dedicarle por lo menos 2 días a Tioga.

Como guinda al pastel de Yosemite fui a Tenaya Lake. Maravilloso. Hay un sendero que recorre todo el perímetro del lago, en un lado de los largos se pasa junto a la carretera de Tioga que va paralela y en varios puntos hay playas con mesas y bancos para hacer un picnic y darte un baño. Hay gente que incluso trae su piragua para remar un rato.


Yo después de hacer la circunvalación, me puse el bañador, cogí la toalla y a disfrutar de la playa. El sol empezaba a calentar y la poca gente que se atrevía a meterse en el agua salían bastante rápido con expresiones de frío. Al final me decidí a entrar en el agua y sorpresa, no estaba fría, por lo menos para mi. Era la temperatura que puede tener el agua de la Costa Brava a principio de verano. Me quede un buen rato nadando y la gente me miraba como un bicho raro. Salí a tumbarme en la toalla y volver a entrar varias veces. Tenía la intención de salir pronto para San Francisco para llegar a media tarde, pero estaba disfrutando tanto es aquella playa, bañándome, tomando el sol y leyendo que me paso el tiempo volando. Estuve más de tres horas, hasta que sobre las cinco de la tarde si o si me despedí de Yosemite camino de San Francisco.

Son unas 3 horas directos. Yo solo hice una parada en un pueblecito que me pareció muy pintoresco. Ya en la ciudad fui directo al hotel a dejar el equipaje y de ahí a devolver el coche, no me haría falta el resto del viaje. La única oficina de Hertz que estaba abierta a esas horas era la del aeropuerto. Ya lo tenía previsto y es donde había quedado con la compañía devolver el coche. Tras 4900km lo deje aparcado donde me dijeron, con el depósito seco, repasaron que el coche estuviera bien y regresé a SF con el BART que me dejaba a solo 3 calles de mi hotel. Ya era muy tarde para ver nada de la ciudad así que me fui a dormir.