Etapa siguiente: Fianarantsoa, ciudad de las mesetas centrales. A la largo del recorrido se pueden admirar panoramas estupendos y una ciudadita famosa por la madera de taracea, Ambavalao. Hay también un coloreadísimo mercado. Fianarantsoa posee una muy bonita “haute ville” desde la que se puede admirar un panorama espléndido, es muy bonito pasear aquí. El hotel en el que alojé es Le Lac.
Tuviera que ir al Parque de Ranomafana, pero me dijeron que la carretera estaba en pésimas condiciones, intentamos recorrerla pero era vero. Por lo tanto al día siguiente decidimos ir al Parque de Anja en Ambavalao y fue allí que vi los primeros lémures, ¡simpáticos! El Parque está gestionado por la gente del lugar y los guías hacen de todo para que tú viera los lémures, pero sin molestar los otros animales. Visité también la cartera artesanal y los viñedos. Por la tarde regresamos a Fianar y fui a confirmar todos los vuelos internos. El sistema de confirmación parece funcionar, no tuve problemas
Tuviera que ir al Parque de Ranomafana, pero me dijeron que la carretera estaba en pésimas condiciones, intentamos recorrerla pero era vero. Por lo tanto al día siguiente decidimos ir al Parque de Anja en Ambavalao y fue allí que vi los primeros lémures, ¡simpáticos! El Parque está gestionado por la gente del lugar y los guías hacen de todo para que tú viera los lémures, pero sin molestar los otros animales. Visité también la cartera artesanal y los viñedos. Por la tarde regresamos a Fianar y fui a confirmar todos los vuelos internos. El sistema de confirmación parece funcionar, no tuve problemas