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Madagascar con mochila, descubriendo la isla africana ūüß≠ Blogs de Madagascar
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Diario: Madagascar con mochila, descubriendo la isla africana  -  Localizaci√≥n:  Madagascar  Madagascar
Descripci√≥n: Nuestra aventura durante un mes en Madagascar por nuestra cuenta. Lemures, parques nacionales, taxi-brousses... ¬Ņa qu√© esperas para descubrirlo?
Autor: Tonirodenas   Fecha creaci√≥n: 
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Etapas 1 a 3,  total 25
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Etapa: Madagascar, en busca de la rana tomate  -  Localizaci√≥n:  Madagascar Madagascar
Fecha creaci√≥n: 05/08/2013 12:39  
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La pantalla del asiento del avi√≥n me indicaba que todav√≠a quedaban 5 horas y 20 minutos para llegar a Antananarivo. El tiempo que hab√≠a tenido durante el verano para leer sobre Madagascar era tan poco que apenas sab√≠a cosas tan poco √ļtiles como que la capital es m√°s conocida como Tana. -No se nada -pens√©. ¬ŅQu√© nos encontrar√≠amos all√≠?

Mir√© por la ventana y solo vi arena, la pantalla del avi√≥n me daba otra vez la informaci√≥n que le ped√≠a, nombres de ciudades de alg√ļn pa√≠s entre Libia y Mozambique que no sab√≠a ubicar. -No se nada -volv√≠ a pensar. -Tenemos que viajar m√°s. Y es que hac√≠a ya m√°s de un a√Īo y medio que no sub√≠a a un avi√≥n. Aquellas Navidades en India eran ya un recuerdo lejano en mi memoria y mis ganas de volver a coger una mochila para perderme por alg√ļn sitio se hab√≠an multiplicado exponencialmente durante los √ļltimos meses.

Cog√≠ la gu√≠a y oje√© el cuaderno que hab√≠a en su interior sobre la fauna malgache, el verdadero motivo de mi af√°n por conocer la isla. Madagascar posee especies de animales y plantas √ļnicas en el mundo desde que hace m√°s de 160 millones de a√Īos se separ√≥ de √Āfrica provocando una evoluci√≥n de la flora y la fauna diferente a la de cualquier otra parte de nuestro planeta. En la primera foto aparec√≠a un animal que conoc√≠a, un l√©mur de cola anillada, el mismo que ocupaba la portada de la gu√≠a por ser de los m√°s conocidos y representativos, ese animalillo al que la naturaleza hab√≠a decidido distinguir con un aspecto simp√°tico y una preciosa cola larga, blanca y negra, y al que el rey Julien se hab√≠a encargado de popularizar.


El precioso lemur de cola anillada

Seguí mirando el cuaderno lleno de fotos de muchas otras especies de lémures: lemur coronado, lémur de collar rojo, sifaka de diadema, sifaka de Coquerel, aye ayes, indris… Y no solo lémures, también había otros mamíferos como la rata gigante, el zorro volador o el fosa, el temido depredador. La cosa no terminaba ahí, seguí mirando y encontré fotos de aves, camaleones, tortugas, serpientes...Y entre tanta biodiversidad mi madre había elegido la rana tomate.

-Quiero una foto de la rana tomate -eso fue todo lo que dijo cuando le revelamos que nuestro siguiente destino era Madagascar. Se trata de una especie en peligro de extinci√≥n cuya peculiaridad a parte de su color y forma globosa es la secreci√≥n de una sustancia blanquecina y pegajosa cuando se sienten amenazadas. La hab√≠a visto en un documental y ahora quer√≠a una foto, as√≠ que le promet√≠ que si ve√≠amos alguna la retratar√≠amos -el problema era que ni siquiera ten√≠amos muy claro si √≠bamos a pasar por su h√°bitat. Nuestra ruta de viaje se reduc√≠a a un croquis escueto sobre un mapa que hab√≠a quedado en intento de itinerario. Ya improvisar√≠amos, pues era la primera vez que viaj√°bamos a un sitio con tan poca informaci√≥n. ¬ŅSer√≠amos capaces de encontrar a todos aquellos animales?

-¬°Excuse moi madame! -¬ŅQui√©n me estaba hablando franc√©s? -Madame, le d√ģner -¬ŅLa cena? Me hab√≠a quedado frita y la azafata estaba repartiendo ya las bandejas justo en el momento en el que estaba a punto de pisar esa playa de arena blanca en mi sue√Īo, ¬Ņser√≠a as√≠ Morondava? -Voulez-vous‚Ķ? -¬ŅQu√©? Madre m√≠a y yo sin haber escuchado las lecciones de franc√©s que me hab√≠a recomendado Toni‚Ķ Poco despu√©s el piloto anunciaba que empezaba el aterrizaje, momento en que quise mirar por la ventanilla pero la oscuridad de la noche me impidi√≥ apreciar la vista a√©rea de la que es la cuarta isla m√°s grande del mundo.


La cena en el avión

Llegados al aeropuerto de Ivato empez√≥ el ajetreo. Gente, mochilas, maletas, saludos, fotos, calor, preguntas, mochilas, maletas‚Ķ ¬°Por fin en Tana! Atr√°s quedaban las largas horas de vuelo que preceden a todo viaje. Pero aun no pod√≠amos cantar victoria, primero hab√≠a que hacer el visado, y para ello ‚Äúsolo‚ÄĚ tuvimos que estar una larga y aburrida hora haciendo cola, lipotimias incluidas‚Ķ -¬°mora, mora! Fue nuestro primer descubrimiento malgache y el que nos acompa√Īar√≠a en todo el viaje: la pachorra. En Madagascar no existe la prisa.


¬ŅSacaremos el visado en tiempo record...? nooooo

Casi a medianoche y después de una larga travesía en taxi por las oscuras calles de la capital llegábamos al hotel Le khartala, celebrando con una cerveza three horses el comienzo de nuestro viaje sin tener apenas idea de que Madagascar era el país que mas nos iba a sorprender. Comenzaba de nuevo la aventura.

Tonga Soa (Bienvenidos)


Primera cerveza (de muchas) en Madagascar
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Ver Etapa: Madagascar, en busca de la rana tomate



Etapa: Antananarivo, primer contacto  -  Localizaci√≥n:  Madagascar Madagascar
Fecha creaci√≥n: 05/08/2013 12:55  
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Sonaba un saxo que insist√≠a en tropezar siempre en el mismo trozo de canci√≥n para despertarnos y darnos la bienvenida a Antananarivo. El torpe m√ļsico nos record√≥ que ya est√°bamos en Madagascar y no hab√≠a tiempo que perder. Seguir durmiendo, aunque fuesen las 6 de la ma√Īana, no era la mejor opci√≥n cuando nos esperaba fuera todo un mundo por descubrir. Pronto acabar√≠amos acostumbr√°ndonos a levantarnos a esas horas.

Para nuestra sorpresa, en la terraza del hotel ya nos estaban esperando Gerard, el taxista que nos trajo desde el aeropuerto la noche anterior, junto con un gu√≠a que hablaba un poco de espa√Īol y que ven√≠a expresamente a intentar cazar alg√ļn cliente. Nos dijeron que desayun√°ramos sin prisa, puesto que ellos pod√≠an esperar all√≠ fuera mientras com√≠amos y hablar con nosotros m√°s tarde. El desayuno continental que tanto disfrutaba Toni cada ma√Īana del viaje ya estaba preparado, as√≠ que no les hicimos esperar demasiado. El pan con mermelada, el caf√© y los pl√°tanos duraron en la mesa un abrir y cerrar de ojos.


Desayunando antes de ver Antananarivo

La conversaci√≥n con el gu√≠a fue m√°s r√°pida de lo que a √©l le hubiese gustado. El tour que nos ofrec√≠a empezaba en Antananarivo, pasaba por Antsirabe, llegaba a Belo sur Tsiribihina en canoa y finalmente terminaba en Bekopaka para ver el Tsingy. M√°s tarde descubrir√≠amos que todos ofrec√≠an pr√°cticamente lo mismo, el truco consist√≠a en intentar sacarlo al mejor precio posible. Aunque por la descripci√≥n y las fotos que nos ense√Ī√≥ estuvimos tentados, gastar 700 euros en una semana no entraba dentro de los planes de dos viajeros de presupuesto ajustado como √©ramos nosotros, as√≠ que ni siquiera perdimos el tiempo discutiendo el precio. El gu√≠a se despidi√≥ y se fue a rega√Īadientes, seguramente a buscar alg√ļn turista con unos cuantos ariarys m√°s que nosotros. Aun as√≠ el taxista, haciendo caso omiso de nuestra excusa econ√≥mica, se ofreci√≥ a hacernos una ruta tur√≠stica por Tana por lo que a √©l le parec√≠a un m√≥dico precio: 50 euros. Nuestra respuesta fue autom√°tica: imposible.

Cinco minutos en la parte soleada de la terraza ojeando la gu√≠a sobraron para decidir qu√© hacer. De momento √≠bamos a seguir la ruta a pie por el centro, como recomendaba el libro y cuando est√°bamos a punto de salir del hotel salt√≥ la propietaria detr√°s de nosotros mir√°ndonos con la misma cara que hubiese hecho si fu√©semos directos a tirarnos a la v√≠a del tren. -¬ŅComo se nos ocurr√≠a salir de all√≠ solos con aquellas c√°maras tan grandes? Normalmente somos muy precavidos con nuestro material, pero intentamos no dejarnos asustar por el primer comentario que nos hacen, de no ser as√≠ no existir√≠a el blog. Pero si es verdad que hab√≠amos le√≠do cosas de los peligros de Tana y, trat√°ndose de la due√Īa del hotel, y siendo ya la segunda persona que nos lo dec√≠a ese d√≠a, decidimos dejarlo todo bajo llave y salir sin nada. Por si acaso y antes de irnos me met√≠ el tel√©fono en la ri√Īonera con la esperanza de poder sacar alguna foto, aunque fuese con menor calidad.


Una ojeada a la guía para ver dónde nos vamos

Al salir del hotel, y mientras bajaba las escaleras que daban a la calle, tuve la misma sensaci√≥n que la primera vez que pis√© el zoco de Marrakech. La incertidumbre que me causaba lo desconocido me hac√≠a andar despacio, casi de puntillas, intentando pasar desapercibida mientras me habituaba a sus calles, sus gentes, los vendedores, los taxis.... El centro de Tana luc√≠a espectacular a plena luz del dia lleno de color y nada hac√≠a pensar que se tratara de un lugar peligroso. Aun as√≠ me resultaban intimidantes las miradas de los vendedores ambulantes que ofrec√≠an casi cualquier cosa en cualquier rinc√≥n. Sin necesidad de tener que entrar a una tienda pod√≠as encontrar lo que quisieras. Las ofertas variaban desde algo para comer como fruta, verdura o cacahuetes hasta esponjas, mochilas para el colegio, chanclas... Hab√≠a incluso puestos de cu√Īos que nunca supe que dibujo sellaban. Dos turistas eran una presa perfecta, seguro que est√°bamos interesados en comprar cosas tan √ļtiles para viajar como una paleta el√©ctrica para matar moscas o un tel√©fono de ducha. Ese tipo de cosas que siempre lleva uno en la mochila por si acaso.


Las primeras tomas de contacto con la calle en Tana

El mapa que est√°bamos usando para orientarnos no era precisamente esclarecedor. Las peque√Īas y estrechas calles del centro se enredaban entre ellas en una mara√Īa haciendo que nos perdi√©semos en su interior. En cada esquina dud√°bamos si hab√≠a que girar hacia izquierda o derecha y no sab√≠amos d√≥nde estaba el norte ni d√≥nde estaba el sur. A pesar de nuestra poca orientaci√≥n conseguimos pasar por delante del Palacio Presidencial y descansar en la plaza de la Independencia antes de llegar al Lago Anosy. All√≠, ya lejos del barullo del centro, pudimos pasear con tranqulilidad aunque sin dejar nunca de respirar el aire contaminado por el exceso de coches, tan caracter√≠stico de Tana. A pesar de que el lago no es para nada espectacular, los jaracand√°s que lo rodean con sus hojas p√ļrpura consiguen embellecerlo y en su interior se levanta el monumento de los Ca√≠dos (Monument aux Morts).


Carme en las escalinatas que parten de la plaza de la Independencia

Al dejar atr√°s el lago nuestra prioridad se convirti√≥ en buscar alg√ļn sitio donde hacernos una cerveza muy fresca, con tan buena suerte que encontramos el hotel Raphia poseedor de una terraza desde la que se pod√≠a ver la mayor parte de la ciudad. Sin grandes edificios y llenos de casas peque√Īas pegad√≠simas, desde ah√≠ arriba Antananarivo me record√≥ a una de esas grandes rocas irregulares que se llena de lapas en las escolleras.


Skol, otra de las marcas de cerveza que encuentras en Madagascar

A pesar de estar a mucha altura, en Tana estaba haciendo mucho calor ese día y nosotros íbamos demasiado abrigados, así que la Skol nos sentó de maravilla. Y cuando nuestras tripas empezaron a rugir nos volvimos a perder por el centro en busca del restaurante Chez Sucett’s. Para ser nuestra primera comida malgache verdaderamente habíamos acertado con el sitio. Antes de sacar los platos principales nos deleitaron con unas deliciosas salsas típicas. Y si con esto ya nos habían dejado un buen sabor de boca, con los pimientos rellenos de berenjena y rebozados me terminaron de sorprender.


Deliciosa comida malgache en el restaurante Chez Sucett's

De vuelta al hotel nos encontramos con lo que parec√≠a un concierto de m√ļsica, y cuando nos acercamos nos dimos cuenta de que al lado de las escalinatas que sub√≠an a Le Karthala hab√≠a una iglesia bautista en la que estaban cantando diferentes coros. La ni√Īa que cantaba en el coro de su pueblo sali√≥ de dentro de m√≠ y se qued√≥ pegada a la verja mientras Toni sub√≠a a por las c√°maras a la habitaci√≥n, y ante mi inter√©s un hombre nos invit√≥ a entrar. No supimos si celebraban algo o simplemente era lo que hac√≠an cada domingo, pero all√≠ estuvimos unos minutos escuchando a los ni√Īos cantar.


La iglesia baptista con sus coros

Un rato despu√©s de escuchar a todo el mundo cantando en la iglesia subimos a la terraza del hotel y nos sentamos a tomar el poco sol que quedaba. Las sillas nos atraparon hasta el atardecer, momento en el que el se√Īor que se encargaba de la cocina nos pregunt√≥ si quer√≠amos cenar all√≠, a lo que contestamos de forma afirmativa. El buen tiempo que nos hab√≠a acompa√Īado durante todo el d√≠a se fue con el sol y ante el fr√≠o de la noche nos ampar√≥ la hoguera de la chimenea. El calor del hogar nos cobij√≥ durante la cena hasta encontrar m√°s tarde el refugio debajo de las mantas.


Final de un largo día al lado de la chimenea

Después de la visita obligada a la capital, empezábamos a sentir la necesidad de salir a los pueblos a descubrir la verdadera vida malgache, así que el día siguiente decidimos que debíamos salir ya en dirección Antsirabe.
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Ver Etapa: Antananarivo, primer contacto



Etapa: Caos en la estaci√≥n, pousse pousse y llegada a Antsirabe  -  Localizaci√≥n:  Madagascar Madagascar
Fecha creaci√≥n: 05/08/2013 13:00  
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Era ya mediodía cuando nos despedimos de los trabajadores de Le Karthala y salimos en dirección a la estación de taxi-brousse del sur de Antananarivo. Volvía a hacer un día perfectamente soleado y nos moríamos de ganas de salir de la ciudad en dirección a los pueblos. La colección de taxis Renault 4 y Citroen 2C color crema hacían que las calles de Tana pareciesen una exposición de autos antiguos; cogimos de los del primer modelo que ya nos esperaba en la esquina y atravesamos la capital.


En el taxi camino de la parada de taxi-brousse

Parecía que Antananarivo seguía con su ritmo frenético ajena a nuestra despedida pero diez minutos más tarde hicimos la entrada triunfal. Casi al mismo instante en que la primera rueda del coche pisó la estación de taxi-brousse, una avalancha humana nos asaltó. Los golpes en los cristales y los gritos medio en francés, medio en malgache nos alertaban de la que se avecinaba y nada más pisar el suelo se armó la gorda.

-¬°¬°¬°¬ŅAntsirabe?!!! -¬°¬°¬°¬ŅAmbositra?!!! -¬°¬°¬°¬ŅFianarantsoa?!!! -Los gritos de los nombres de los diferentes destinos retumbaban en nuestras cabezas mientras intent√°bamos recoger el equipaje y situarnos. Todos intentaban llevarse nuestras mochilas del taxi para dejarlas en su taxi-brousse y todos quer√≠an que fu√©semos al suyo.

Diciendo la palabra m√°gica ‚ÄúAntsirabe‚ÄĚ, conseguimos hacer desaparecer a la mitad de los cazaclientes, pero los que quedaron fueron suficientes como para seguir enred√°ndonos. En un intento de poner orden al caos, muy ingenuo por nuestra parte, Toni pregunt√≥ cu√°l era el que iba a salir primero, y el m√°s r√°pico cogi√≥ las mochilas, dijo que saldr√≠amos de inmediato y fuimos detr√°s de √©l. Pronto aprendimos que preguntar qui√©n sal√≠a primero no resultaba √ļtil, pues todos dec√≠an salir enseguida. ‚Äú¬°Tout de suite!‚ÄĚ


Nuestro primer taxi-brousse desde Antananarivo

El modus operandi en una estaci√≥n de taxi brousse, aunque al principio pueda parecer complicado, es muy sencillo. Para empezar los horarios no existen, simplemente hay que esperar a que se llene el veh√≠culo y entonces partir√°. De nada sirve preguntar si saldr√° antes de las 8 o si llegar√°s antes de las 10. Los taxistas y su grupo de cazaclientes siempre te diran que s√≠. La ventaja de esto es que vayas a la hora que vayas siempre habr√° alg√ļn taxi-brousse esper√°ndote, lo que no se sabe nunca es a qu√© hora saldr√°. Dicho esto, lo √ļnico que hay que hacer cuando se llega a la estaci√≥n es buscar donde est√° el taxi-brousse que va al destino que desees y como hab√©is podido comprobar no resulta nada dif√≠cil encontrarlo, pues m√°s bien te encuentran ellos a ti.

Y así es como terminamos sentados en la parte delantera de una furgoneta, pagando un poco más por el lujo que es ir en los primeros asientos y esperando que se llenase lo suficiente para poder marchar a Antsirabe. Por lo menos habíamos cogido el mejor sitio. O eso nos habían dicho…


El interior del taxi-brousse desde la parte delantera

A la una del mediodía terminaron de atar todo el bagaje a la baca, sofà incluido, y el conductor subió al taxi-brousse. Cuando arrancó el vehículo una mirada a la parte posterior de la furgoneta me hizo suspirar de alivio por no estar envasada junto al resto de pasajeros.

Dejamos atr√°s el bullicioso centro de Tana y empezamos a ver las primeras pinceladas del Madagascar m√°s rural. A ambos lados de la carretera se presentaban ante nosotros los arrozales y cerca de ellos pastando los famosos ceb√ļs. Inconfundibles por sus largos cuernos, la enorme giba y la papada colgante, el ceb√ļ se convirti√≥ en un compa√Īero m√°s de viaje que encontr√°bamos en cualquier zona de la isla, gracias a su considerable rusticidad. Caracter√≠stica esta √ļltima la que deber√≠a tener tambi√©n cualquier mochilero que decida ir a Madagascar.


Uno de los muchos ceb√ļs que ver√≠amos en Madagascar

El hotely de carretera en el que paramos se asemejaba a cualquiera de los que vimos en Camboya: un comedor grande con muchas mesas para abastecer a taxi-brousse enteros que paraban a comer. Entramos solamente por tomar alguna cosa para beber, pues hab√≠amos desayunado muy tarde y no ten√≠amos hambre. Nos sentamos en un rinc√≥n y dimos una ojeada al hotely. Me llam√≥ la atenci√≥n la cantidad de platos de arroz que hab√≠a repartidos por las mesas, todo el mundo lo com√≠a acompa√Īado de un poco de carne.


En el hotely con una ni√Īa que no paraba de jugar

Cuando sal√≠ en busca del ba√Īo pas√© por donde estaba comiendo el conductor y vi que peleaba con un gallo que ten√≠a muy claro que esa era su mesa y ese su plato. En este restaurante era f√°cil ver este tipo de aves compartiendo mesa con alg√ļn despistado.

Muchos de los ba√Īos de los que visit√© en Madagascar son dignos de menci√≥n y puesto que yo visit√© tantos nombrar√© los m√°s memorables. El primero del viaje sin duda alguna fue el de este hotely. La puerta era tan baja que cuando estaba de pie se me ve√≠a de cintura para arriba, adem√°s no hab√≠a pestillo y se abr√≠a constantemente. La zona de los ba√Īos estaba un poco elevada y el agujero del suelo por donde sal√≠an todos los residuos org√°nicos asomaba a un enorme y repugnante charco a unos dos metros de distancia. Mir√© la ci√©naga y acord√°ndome de una escena c√≥mica de Slumdog millionaire puse una mano en la ri√Īonera, la otra en la puerta y me asegur√© de tener todo bien sujeto.

La segunda parte del viaje se hizo un poco menos soportable, pues el motor del coche que quedaba justo debajo de nosotros calentaba tanto los asientos que nuestro trasero empezaba a alcanzar temperaturas extremas. Afortunadamente en poco m√°s de unas hora llegamos a nuestro destino y nuestras nalgas no sufrieron da√Īos graves.


Camino de Antsirabe

Tres horas y media despu√©s de haber salido de Antananarivo lleg√°bamos a Antsirabe. La estaci√≥n estaba alejada de la ciudad y no hab√≠a taxis para acercarse al centro. En vez de eso una retah√≠la de hombres con una especie de carros de dos ruedas se ofrec√≠an para llevarnos encima de ese arcaico veh√≠culo, el pousse pousse. Este medio de transporte t√≠pico de Madagascar abunda en Antsirabe y se asemeja al rickshaw en India o el tuk-tuk en el sueste asi√°tico, pero la diferencia est√° en que √©ste es arrastrado por el conductor. Al principio nos mostramos un poco reacios, pero la ausencia de otro medio hizo que nos decidi√©ramos a subir cada uno en uno aunque no sin encontrarnos un tanto inc√≥modos. A lo largo del viaje nos acostumbramos a viajar en pousse pousse pero ese d√≠a no pod√≠a ver otra cosa que a un pobre hombre delgaducho y descalzo tirando del carro conmigo y las mochilas encima. Solamente mis botas de monta√Īa deb√≠an pesar m√°s que √©l.


El corto viaje en pousse-pousse

Durante el camino hacia el hotel Hasina se nos uni√≥ un grupo de j√≥venes que andaban con la bicicleta del pousse pousse de Toni al m√≠o. Eran Billy y sus amigos y nos estaban contando que eran gu√≠as y trabajaban en el hotel chez Billy. Quer√≠an comentarnos su oferta para hacer el tan famoso tour por el r√≠o Tsiribihina, as√≠ que esperaron a que hici√©semos el check-in y nos acompa√Īaron luego hasta el restaurante de su hotel. Una vez sentados con nuestra cerveza Billy nos volvi√≥ a explicar el tour igual que lo hizo el gu√≠a de Tana el d√≠a anterior. La excursi√≥n era exactamente la misma, la √ļnica diferencia era el precio, pues ahora empezar√≠amos desde Antsirabe y nos ahorrar√≠amos el precio del viaje desde Tana. Aunque conseguimos rebajar el precio inicial, la interpretaci√≥n con guitarra incluida de la bamba no nos termin√≥ de convencer y necesit√°bamos rumiar un poco la respuesta.

Meditamos durante nuestra comida en el restaurante Razafimanjy, entre unas cosas y otras se había hecho tarde, eran las cinco y media pasadas y todavía no habíamos tomado nada. Haciendo cálculos llegamos a la conclusión de que 550 euros seguían siendo demasiados para nosostros. Además para salir con el grupo de Billy debíamos esperar hasta el miércoles, y eso retrasaba demasiado nuestros planes.

Decidimos volver a contarle a Billy lo que habíamos decidido, y cuando llegamos a su restaurante vimos que habían montado un mini escenario y él y sus amigos estaban cantando. Nos sentamos en una de las mesas y quisimos quedarnos allí el resto de la tarde. Se había hecho de noche y después de todo un día de viaje nos merecíamos el descanso.


Concierto en el Chez Billy
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Ver Etapa: Caos en la estación, pousse pousse y llegada a Antsirabe


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  √öltimos comentarios al diario  Madagascar con mochila, descubriendo la isla africana
Total comentarios 8  Visualizar todos los comentarios

Yennefer  Yennefer  05/08/2013 22:43   
Un interesante diario preciosas fotos.

Default https Avatar  eliot_zgz  06/08/2013 18:29   
un placer haber conocido un destino totalmente desconocido para mi, de una forma tan auténtica y con unas fotos preciosas. Muchas gracias por compartir vuestras vivencias. 5*

Carlitosgudo  carlitosgudo  07/08/2013 09:35
Gracias por este "GRAN DIARIO". Me ha encantado la manera q tienes de narrarlo, trasmistiendo ese sentimiento. UYn 10 a esas fotografias y gracias otra vez por compartir vuestra vivencia con nosotros.
Ahi van las estrellitas

Meha  meha  24/08/2013 23:13   
Excelente relato y magnífica fotografía. Una historia de sentimiento convertida en una espléndida narración. Enhorabuena por vuestra aventura.
Os dejo todas mis estrellas.

Raqtm  raqtm  26/08/2013 01:11   
Increíble diario para un destino bastante desconocido también para mi. Enhorabuena, es genial!!!

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Itinerarios-Rutas Tema: Madagascar: Rutas e Itinerarios
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OscarCris
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Fecha: Jue May 07, 2020 02:56 pm    T√≠tulo: Re: Madagascar: Rutas e Itinerarios

Hola! Es muy grande el país pero bueno yo te diría lo siguiente:

Avenida baobabs
PN Isalo
Nosy be
PN Tsingy de Bemaraha
Tsiribihina
PN Isalo
PN Andasibe
PN Ranomafana
Ambalavao y Anja te viene de paso si llegas a Isalo
Tren a Manakara

Con eso tienes un muy buen resumen, aunque luego hay muchas m√°s cosas, o quiz√°s otros foreros prefieran otros sitios... A mi me encanta Belo sur Tsibirinha, todo depende del tiempo que tengas.
BUSCON
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Abr 30, 2007
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Fecha: Jue May 07, 2020 03:01 pm    T√≠tulo: Re: Madagascar: Rutas e Itinerarios



Muchas gracias por responder dispongo sobre 20 días me ofrecen esta ruta:

Antananarivo-Andasibe-Ambohimanga-Morondava-elo Sur Tsiribihina/Bekopaka-rekking P.N. Tsingy de Bemaraha-Bekopaka/Tsangojoly-Tsangajoly/Reserva de Kirindy/Avenida de Los Baobabs/Morondava

He leído que los Tsingys Rojos son algo especial al igual que Diego Suares y el mar esmeralda pero requería mas tiempo ofrecen un traking “Gran Tsingys en la primera ruta mi idea es ver lo mas representativo de este país muchas gracias por su ayuda.
BUSCON
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Experto
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Abr 30, 2007
Mensajes: 167

Fecha: Jue May 07, 2020 03:05 pm    T√≠tulo: Re: Madagascar: Rutas e Itinerarios

Muchas gracias por tu información he listado lo que me ofrecen y es muy similar creo este país es para hacerlo en 2 viajes es muy extenso saludos
indamatossi.marta
Indamatossi.marta
Indiana Jones
Indiana Jones
Jun 05, 2014
Mensajes: 2271

Fecha: Jue May 07, 2020 03:12 pm    T√≠tulo: Re: Madagascar: Rutas e Itinerarios

Para 20 días me parece un itinerario muy poco ambicioso. Desconozco los tsingys rojos y Diego Suáres. Esta noche te paso lo k hicimos nosotras.
Pepelotilla
Pepelotilla
New Traveller
New Traveller
Mar 28, 2019
Mensajes: 6

Fecha: Jue May 07, 2020 04:33 pm    T√≠tulo: Re: Madagascar: Rutas e Itinerarios

Hola Marta, yo estuve este verano dos semanas y vimos bastantes cosas. Mi primera recomendaci√≥n es que si quieres ver muchas cosas alquiles un coche con conductor. Vas a pasar muchas horas en el coche (yo la mitad del viaje estuve en el coche). De los sitios sitios para visitar, para mi los imprescindibles son Morondava con la avenida de los Baobabs, e Isalo el camino largo de 1 d√≠a. Los Tsingys no los vi, pero por lo que he visto si que merecen la pena. Bajando desde Tana a Isalo hay varios sitios que merecen la pena como Antsirabe, Ranomafana park, Anja. Y si dispones de mas tiempo...  Leer m√°s ...
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